LECTOR, AMIGO, QUE ME SIGUES

»El Poeta sugerido: Luis Espinoza Martínez

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Tú, lector. que me sigues y asistes a mis cuitas,
sabes de lo que hablo, cuando me contradigo,
que en mis versos naufragas, indigente y mendigo,
y con tanta zozobra en el cieno tiritas.

Que dudando de todo y hasta que el mundo existe,
ansiando por descubrir lo que nunca sabremos,
el hoy que es nuestro infierno o el cielo que no vemos,
lo que tanto deseamos y tanto se resiste.

A veces me parece que no comprendo nada,
amigo, no te esfuerces que entre tanto follaje
un punto insulso somos en este largo viaje,
polilla que carcome y que dormita larvada.

Ambos aunque corsarios, nos estamos muriendo
en esta enorme congoja, alevosa y taimada.
Como rosa podrida que espera ser cortada
nuestras lágrimas tristes de pena corrompiendo.

Nos estamos muriendo por los cuatro costados,
mientras vamos andando vamos envejeciendo,
lagartos que hibernando y ad eternum durmiendo
en este mar de miseria y dudas anegados.

Fingimos que vivimos para no irnos hundiendo
en pozos putrefactos que tientan nuestro halago,
que escribiendo yo engullo y escupo en cada trago,
condenados, amigo, y entretanto sufriendo.

Yo quisiera ser mudo para no oír lo que ocurre
o sufrir silencioso la gangrena en mi mano
y aburrir al cerebro donde nada discurre
y creer que eso es cierto, todos somos hermanos.

Y ascua ser para ver como achicharra la lumbre,
del alma el escalpelo de cualquier cirujano,
y entre la muchedumbre buscando a dios en vano
o pecador convicto morir de incertidumbre.
©donaciano bueno

POETA SUGERIDO: Luis Espinoza Martínez

Luis Espinoza Martínez

El ceibo

Laberinto invertido en el paisaje
verdes rompecabezas multiformes,
polizonte de músculos enormes,
anquilosado en medio del boscaje.

Arabesco de signos centenarios,
cabelleras de crenchas despeinadas,
monograma con líneas enredadas,
torre con intricados campanarios.

Filántropo de normas discutidas,
desparrama sus fibras con largura
y conserva modestos remanentes.

Pilastra mayestáticas crecidas
para el soberbio templo de Natura
que quedó con las cúpulas ausentes.

Convicción

A cada golpe que te dé la suerte
responde con un gesto de desprecio.
Sé como el yunque si te hieren: fuerte:
Sé como el mazo si tu hieres: recio.

No supliques jamás, nunca tu boca
conozca de la plática que humilla.
Sé para el odio de los torpes, roca.
Sé para el mar de la injusticia, quilla.

Con sereno ademán, con entereza,
al peso del dolor nunca postrado,
de tu credo de amor y belleza.

Ante Dios y tus padres, solamente,
fervoroso y humilde, arrodillado,
en sublime actitud baja la frente.

DESALIENTO

Amor que reviviste la muerta lozanía
En mis jardines plenos de tristeza y de tedio;
Mujer que derramaste tu copa de alegría
Para embriagar las horas de dolor en asedio.

Te debo la dulzura que retorno a mi vida
Enferma del extraño veneno del hastió;
Añoro la inefable suavidad escondida
En tus labios que guardan la piedad del rocío.

Amor que conseguiste curar el desaliento
De mi corazón saciado de todos los amores;
Mujer que mitigaste la sed de mi tormento
Para dejarme luego ansiedades mayores.

De nuevo por la vida solitaria y sombría
Voy llevando un recuerdo que no morirá nunca
Como perfume raro de la melancolía…
Que floreció en el seno de una esperanza trunca.

El grillo

Impertinente músico barato
artista de cartel desprestigiado
que, como represalia, ha concertado
desesperante dúo con el gato.

Considera magnífica la holganza
y realiza incursiones a porfía
entre sendas y paños de valía,
que profana las calmas tropicales.

Saltador vagabundo y molestoso,
necio trasnochador escandaloso
que profana las calmas tropicales.

Repite sus monótonas canciones
causando enervadores sensaciones
y agravando las murrias invernales.

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Quiero saber, amigo, si así puedo llamarte, si puedo tutearte pues que aún no te…

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