MI AMIGO FIBRI

Poeta sugerido: Cecilia Juárez

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Y un día lo impusieron, un amigo
¿pero si yo no le conozco? es igual,
es por tu bien, verás que es muy leal,
silencioso y que siempre irá contigo,
compañero de fatigas más cabal.

Que hay amigos a veces que no buscas,
y por arte de azar vienen impuestos,
te dicen te convienen, son honestos,
y aunque tu desconfíes no te ofuscas
caso haciendo a los que dicen ser maestros.

Tanto tiempo llevándote escondido,
tanto tiempo cuidando mis secretos
tan fiel y desvelado por mis retos
hoy prometo cariño te he cogido
y deseo plasmarlo en mis quintetos.

Que estos versos los escribo hoy en tu honor
que en buena hora acepté tu compañía.
te puse nombre, Fibri te llamaría
diminutivo de desfibrilador
¿tan largo nombre quien te lo pondría?.

Desde entonces si siento que me avisas
me atengo a tu consejo, te hago caso,
sólo tú y yo gozamos cada paso,
si acelero me avisas de las prisas,
si no llego me gritas me retraso.
©donaciano bueno

Ya no recuerdo cuando fue que mi corazón falló. Desde entonces, Fibri, siempre está conmigo cuidando de él. Sin pedir nada a cambio. Eso es lo que se llama amor.

POETA SUGERIDO: Cecilia Juárez

Cecilia Juárez

¡Oh, señora! ¡La ira me ha tomado!
Hizo de mí su perra,
hizo de mí su perro.
Fundó aquí sus palacios oscuros, sus altas almenas.
Le sirvo como a un amo omnipresente.
Tiemblo en su látigo
y a sus pies me nombro.
Conozco en ella los aleros de los dioses,
el lujo del calor en el pecho helado.
Bienaventurados aquellos que se nutren en la ira,
porque de ella
mana un manantial que no termina nunca
y cuyas aguas no acaban de saciar jamás la sed
de sus profetas y sus habituales.
Beber de sus aguas es el anzuelo
Beberlas es el deseo del anzuelo.
Quien aquí pose sus nieves
no verá jamás mermado
el calor violento que duerme en la caricia del frío.
Aquí están mis parcelas, tomadas por la ira.
Ha hecho de mí su perro,
ha hecho de mi su perra
La ira vive en mis terrenos, a sus anchas.
Yo, a sus pies, me tiendo
con el cuello unido a su mano a través de una cadena
Con su respiración cercana
observo el reflejo del fuego que consume
en su baile violento
toda la hierba que antes abrazaba la vista.
De Fábulas serie B (Diablura, 2017)

Dedicatoria

a los que nos gritaron navajas
a los que nos abandonaron en medio de la noche o de la nada
a los que pasaron de largo con sus sonrisas a bordo
a quienes nos omitieron, nos borraron, nos esquilmaron
a quienes pusieron la vista en otro sitio
a todos los que pusieron vidrios sobre el suelo que pisamos sin más intención que desplazarnos
a los que nos estorbaron el camino
a quienes nos persiguieron con cuchillos, nos patearon,
a los que miran desde arriba las hordas que poco a poco construimos
a los marcados por el dedo divino
a los que escribieron las leyes en su cuaderno privado
a quienes los escoltan
a todos aquellos que nadan en piscinas llenas con la sangre de los hijos de otros
a quienes se bañan en leche de animales que mueren despaciosamente
a los que dictan, escupen y luego abandonan el edificio entre autos que nadie toca
a los insignes hijos de la patria que vendieron a su madre para salir mejor en las fotografías
a los que apuñalaron el rastro del dolor y acusaron a miles de paranoia
a quienes nos han colgado de cuerdas infinitas para tocar su piano
a los que debemos escalar
para lograr morir o escapar que es la misma cosa
a todos quienes nos han hecho daño
De Lobos en un corral de lobos (Mantra, 2016)

No estoy lista

No estoy lista para la roca/ no estoy lista para la seda/ no estoy lista para el amor
no estoy lista para la desesperación
el cocido lógico/el instante
el mantel sucio que vivía en sus ojos
las garras de dios
la profundidad dudosa del océano
el cuerpo:
qué difíciles son los afectos y qué agudos dolores son
las plumas de este invertebrado que se llama
odio a tus semejantes
no estoy lista para la recuperación
para sanar las heridas de mis antepasados
no soy la policía del karma
mi ingrediente secreto es un hilo que halo y me remite a mí misma
al edificio que fui en otra vida
a las habitaciones que me hicieron abrir las terrazas
y saltar a los pies de cierta estatua
que tenía en los ojos manteles sucios

no estoy lista para morir por nadie
no estoy lista para el amor.
De Bar Karaoke (Mirabilis, 2014)

¿Los bonobos se preguntan si son iguales a otros bonobos?

Si se lo preguntan, ¿para qué se lo preguntan?
¿Qué es la redonda espesura de las rodillas temblando?
Eres algo, soy algo, habrá valido la pena encontrarnos
hacernos sufrir hacernos calor hacernos de nuevo después de tantos intentos.
La normalidad es la tabula rasa de las cocineras del mundo. La normalidad es un hacha que empareja las ramas de los árboles siempre por la mala.
La normalidad es mi chicle, mi cuchillito de palo, es mi apéndice podrido, mi tormento,
es mi horca y mi satélite.
Esperas averiguar qué es lo que traigo entre manos.
No traigo nada.
Sólo el deseo que desprecian los budistas.
Desátame las venas, hazme llegar tu calma como una carta desde Tánger. Verás que no traigo nada. Arropa las ideas que como semillas van pudriéndose. Verás que no traigo nada. Buena para la idea, mala para el acto.

Cómo se verá mi cuerpo estallando contra el suelo.

Cómo será el olvido de las aves
cómo se extienden las ramas de la lengua persa
qué ciudad hemos de tomar en nuestros sueños
qué costa fatal y burbujeante.

Bebe esto: es mi desesperación, lo más honesto que tengo para darte.

Y lo único.

Perro

Miro los autos con sus colas pesadas atravesarme
dos veces en la mañana
dos veces en la noche
me siento a la orilla de este microscópico universo
que se reduce a un par de puertas
por donde el asombro transita
y la fauna trepa como entre caramelos
ya no soy yo:
soy un oso dormido
una pulga que aprendió a saltar océanos
y en su soledad brinca templos
con la compulsión de las moras tupiendo una valla.
Hay heridas que no termino de comerme
heridas como lámparas gigantes
heridas como camiones
heridas como espinas infinitas que vomitan a otras espinas
heridas que viven en el cuerpo y no se encuentran
heridas como los maremotos
como las casas fantásticas llenas de fantasmas
heridas como tardes en las que el sol
es un escualo que no tiene piedad
ni casa
ni inocencia
yo qué sé cómo están confeccionadas las banderas
mi humo noble llena los ojos de la criatura que soy
y mi nombre se ve
lánguido relámpago
en los goznes del libro de la creación
pertenezco al conjunto de venablos
que lanzaron entre las llamas de luz y agua a este mundo
para hacer sentir a los otros
y darles papalotes
y mecerlos entre mis pestañas
y planear la herencia que les dejaré una vez muerto.
Todo un destino glorioso y vivaz será dado a quien que me ame.
Pero por ahora espero.
Dicen que ese es el oficio más lento
espero
para saber si la dirección en que no me muevo es la necesaria
espero la muerte con las patas atadas a la tierra
y a la voz de quien me puso en la nostalgia de este frío.

Concierto de cigarras toca la puerta

Vuelvo sobre mí
y tengo carne
y tengo frío y esporas y salterios
que me brincan apenas
muy dormidos
en la cárcel azul de las venas que recorren kilómetros de mí
ya no vive aquí ningún ojo suicida
ninguna lengua ajena
no viven en este cuerpo las noches domésticas
me levanto de entre mis edificios abandonados
pelo la cáscara sutil de mi pasado
la vierto en la composta
surge caimana y lenta
pero surge
dolorosa como la caja fuerte rota de la semilla
dolorosa como los tallos de hilo que se van haciendo
cojo mis tormentas abisales
cojo mis calmantes y mi lepra
los levanto sobre mi cabeza
para arrojarlos al vacío que come todo
soy una cometa que se marcha y queda
tras de mí
este presente
este amuleto ciego y cósmico
este presente
este vicio
por renacer en años que no llevan lejos
como si el tiempo fuera algo
más allá de la cerca de la humanidad y sus misterios
Estás a tiempo de volver por donde vienes.
Aquí no vives ya.
La puerta que tocabas ya no existe.

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¿Pues qué hago aquí? Yo aquí trabajo.¿Qué quiero aquí? Servir de amigo.¿Y hay algo más?…
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