SE NOS VAN

»El Poeta sugerido: Juan Velasco Moreno

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Se nos van. no sé por qué pero se van,
poco a poco, lentamente, suavemente,
en silencio y a hurtadillas, al tran tran,
imposible de parar, tarea ingente.

De este espacio donde algunos escribimos
¿cansados de aparecer, hastiados, muertos,
yendo de nuevo a sembrar en otros huertos
o hartados de repetir lo que sentimos?

Si amigos son de ley, seguro volverán
y pelillos lanzaremos al olvido,
y con ellos los afectos tornarán
así que en un casual se hubieran ido.

Como el fuego que se apaga nos dirán
que el rescoldo se asentó en el subconsciente
y aunque pudo parecer que anduvo ausente
al abrigo entre poemas siempre están.
©donaciano bueno

“Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron”.
(Rima LXXIII – Poemas de Gustavo Adolfo Bécquer)

Estos versos van dedicados a todos aquellos que han ido desapareciendo de las páginas de Poemas del Alma, últimamente sin saber por qué: Margarita di Martino, Albertosa, Rubén Maldonado, el Hombre de la Rosa, Crystal CG, Abuelo pepe y muchos otros, seguro, que ahora no recuerdo o que yo no he tenido la suerte de leer.

POETA SUGERIDO: Juan Velasco

Juan Velasco Moreno

BAILAORA

Su brazo trazó en el aire
una estela de misterios
y sus plantas palpitaron
quebrantando los silencios.

Luego se abrieron sus ojos
como lagos bajo el cielo
y esperó que de él bajara
un rutilante lucero.

Pero el brillo estaba ya
arrebujado en su cuerpo
y encendiendo sus mejillas
de un albo casi perfecto.

Ágil sonó la guitarra,
con arrullos palomeros
que encabritaron sus carnes
y despeinaron su pelo.

Un casamiento de palmas
con roncas voces de aliento
hicieron correr su sangre
desde los pies hasta el cuello.

Crepitó la lumbre oculta
bajo sus ropas de yelo.
Clamores de llamaradas
dieron contorno a su cuerpo.

Fue cadencia y luego gracia,
fue tormenta y luego verso,
fue lujuria derretida
en arrebato poseso.

Inflamada por la danza,
se quemótodo su cuerpo.
Voz y guitarra callaron
oprimidas por el miedo.

Cuando el fuego se apagó
y todo quedóen silencio,
cuatro guitarras de plata
purificaron su cuerpo.

De Cuando gemido me siento

EN CASA DE LA DOÑA

Tan soberbia y distante su apostura
era, que nadie osaba aproximarse
ni a su beldad divina insinuarse
al ver su gesto de afectada altura.

Confiado a mi mejor y fiel ventura,
con osadía, la obligué a pararse
y le dije, sin tiempo a preservarse,
que aspiraba al placer de su hermosura.

Mi actitud la cogió desprevenida,
pues nadie antes le habló con tal descaro
que viera su altivez comprometida.

Entonces yo pensé: lo tengo claro.
Si ella, ahora, a su lecho me convida,
verá de qué es capaz un tipo raro.
De Andanzas amorosas de un discreto libertino

EPIGRAMA III

La primera vez que fui
a parrandear de amores,
me encontré con tantas flores
que ninguna recogí.

Una dejé por temprana,
otra fue por deslucida,
la tercera por parida…
Le pudo el miedo a la gana.
De Andanzas amorosas…

EPIGRAMA VII

En la carreta, dormido
sobre la paja ahuecada,
me encontró una descasada
bien armado y mal vestido.

Me montó como un jinete
que se dispone al asalto,
mas me atacó de tan alto
que se descascó el ojete.
De Andanzas amorosas..

Te sugiero seguir leyendo...
Presiento que el futuro se me hizo hoy ya presente y que el tiempo pasado…

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