AL AMOR FUGAZ

»El Poeta sugerido: Carmen Yáñez

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Hoy toca el turno al amor que tiene prisa,
que aunque aparente, quizás no sea sincero,
que ya se ahoga en la tinta en el tintero
y aunque disimule, él nunca acude a misa.

Puede ser que no parezca aventurero,
que distribuya su olor entre la brisa,
que, obnubilado, oculte es por dinero
o, agradable, sea falsa su sonrisa.

Nunca confíes en aquel te ha sublimado,
de tus encantos se declara prisionero
jurando que eres tú su amor primero.

Es posible que aparezca otra a su lado
ante la cual se cambie de sombrero
y, triste, se aje tu flor en su florero.
©donaciano bueno

Contrasentido. Si tiene prisa seguro que no es amor, o sí? Clic para tuitear

Ese amor que antes ya de que ha sido, se ha muerto, que parecía el más intenso, el definitivo, y que pasará a la historia personal como un intento que ni tan siquiera llegó a ser intento.

POETA SUGERIDO: Carmen Yáñez
Carmen Yáñez
Éramos felices y no lo sabíamos

A Luis Sepúlveda

Ignorantes de la luz que circundaba la inocencia
éramos tan felices amor mío
con el calor de nuestras manos juntas
cruzando todos los caminos
y riéndonos de los obstáculos de piedra o granizo
que nos intentaban parar esa carrera irresponsable de la felicidad.
Éramos tan felices
y no nos enterábamos de la dimensión de la vida.
De la invisible amenaza, de la larga sombra del miedo,
no lo sabíamos nosotros, irreverentes.
Amándonos con proyecciones de futuro.
Hoy ya no pienso más allá de mañana cuando espero
tu prueba de vida dicha por otros.

Pan

Un pan
no se iguala a otro pan.
Yo he comido ese pan.

Pan negro de siete granos,
pan blanco de hogaza, de miel, de ajo y de leña

Pan de Norrland
Pan de la tierras heladas
Pan de fuego
Pan chilote
Pan extremo de noble masa.
Amor de manos que le cuidan la textura suave
Pan de trigos
Pan de guerra
Sagrado pedazo de mendrugo
En la boca del hambre.
Pan de centeno humeante
envuelto en paños de blanco algodón
Pan del día caliente, en la alborada.
Pan tributo de la tierra.
Último manjar.

Secretos

Esos pequeños rituales cotidianos
Exquisitos. Destellos del sol.
Maravillosas chinitas de la palabra justa
en las penumbras
que se deslizan como una brizna
sobre los años.

Amar sin miedo
y poder contarlo.

Génova

Sólo el amor
detiene o se anida, entibia
se asienta o encuentra el lugar.
Sólo el amor
escucha los silencios,
los sonidos cadenciosos del preámbulo.
Sólo el amor
deshace los nudos
alza el velamen en la historia
suelta las cuerdas
une pedazos, borra la ausencia.
Sólo el amor
se eleva hasta el perdón.

Pequeña historia

Pájaros sin nombre nacían
de su boca.
Árboles sin nombre
con los que tropezaba.
Pero el hombre no era ciego
ni sordo
y sintió el graznido
la nota primigenia
El viento aportó el vendaval
y comenzó la danza de las ramas
De ahí las estaciones
y todo fue color.
La fiesta hasta el amanecer
su corazón colmado
la embriaguez infinita.

Así comenzó su escritura
el mudo.

Llovía a cántaros
de la tierra surgieron los seres
que hablaban por él.

Paz. Peace. Fred

¿Dónde encontraremos la palabra Paz?
De tan liviana se esconde
en la piel del mundo.
Sin embargo lo sostiene
de algún hilo.
Paz, no es el silencio la respuesta
El silencio es peligro,
mal presagio.
Paz
casi destello.
¿En qué lado femenino
restalla su sonido?
Paz, paz
de tan chiquita y frágil
casi impronunciable.

Ignominia

Los vidrios húmedos,
paz que conquista las astillas del frío
Pequeñas cosas
próximas
Nariz helada contra el vidrio.

Retina que absorbe la garza de la aurora
Los gallos cantan.
La invasión del cielo
es fuego.
El frío no es refugio
para defender tu territorio.

Tu casa cobra
significado universal
pero está muerta.

Mujer

Cuánto diste, mujer:
siglos de luces
que no reflejaron las conciencias
tragadas por abismos de silencio.

Cuánto más:
raíces para contener la tierra
terciopelo del amor
una espiga hasta alcanzar el cielo
fértiles semillas del coraje
para un mundo habitado por la guerra.

Cuánto más.

Desde tus ojos
alboradas y nieblas,
revisión del juicio
a la esperanza de las flores.
Diminuta de pequeñas cosas
rescatadas de la infancia
en la escritura de los sueños.

Cuánto más.

Hojas que cubren el pudor del universo
lagos generosos de aguas vírgenes
espesura del secreto
de las profundas raíces de tu tiempo.

Cuánto otoño
inundando la tierra
y un color crepuscular
en la corteza.

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