MUCHACHA LINDA DE LOS OJOS TRISTES/

Denisse Español (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Eres bella cual son las margaritas
cuando mustias se inclinan a mi paso,
yo les digo al azar cosas bonitas
ni me miran, sonríen, ni hacen caso.

Te vi y no te vi y ahora aún te veo,
pasaste por mi lado fugazmente
moviendo tus caderas suavemente
te miro y te remiro y me recreo.

El mal del corazón que ahora te aqueja
con el tiempo se irá desprestigiando
como el hilo se va desmadejando
y llega hasta el final de la madeja.

Que ahora, ciega, no ves la primavera
sumida en el dolor de un desencanto,
ni aprecias de los pájaros el canto,
ni el aroma de flores a tu vera.

Muchacha linda de los ojos tristes,
tu angustia la delata tu mirada,
no puedes ocultar, enamorada,
hoy sabes que él se fue, tú ya no existes.

Que has de saber que en este navegar
tus lágrimas se han de tornar doradas
para brillar de nuevo ilusionadas,
y penas expulsarlas a la mar.
©donaciano bueno

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POETA SUGERIDO: Denisse Español

Denisse Español

No quiero

No quiero morir cada vez que te vas
cada vez que te despido de mi vida.

No quiero renacer en tus regresos
ni en mis bienvenidas
ni en los momentos que nos redescubrimos encontrándonos.

No quiero saber que eres feliz,
si eres triste recordando.
Si aún piensas en mí al acariciar la cintura habitual
escondida en el pasado.

No quiero nada.

No quiero haberte conocido,
haberte dicho entra.
No quiero seguir muriendo cada vez que te saco
que te vas, que nos vamos
arrastrando los pies por diferentes caminos.

De mentes

Muerta en tu inventada guerra
la rueda luce detenida en la orilla
donde escribes cartas filosas
y letras puntiagudas desuellan tu cuerpo.

Máquina corroída
levantas murallas invencibles
subestimando el miedo que no habrías sentido nunca.

Las pesadillas rondan la noche
una niña canta,
la más dulce voz como un cuchillo
danza en línea recta por la garganta.
Te vacías de sangre
el suelo devora tu tinta.

La mente revolotea por sobre el viento
escapando de las lianas
que han querido amarrarla tantas veces.

Extravíos

Algunos días pierdo el agujero de mi oreja
quedo sin aretes, desfeminada.

Se escapa cuando el cuerpo no responde
cuando la mente se ha extraviado de mí
y las manos han cerrado los ojos.

Manos que pierden ojos
mente que desconoce su templo
ojos que miran a otros lugares.

Valles que son yo
reflejos de otras siluetas desnudas
dibujadas en el espejo.

Hablemos un poco de soledad

Esta afonía inunda cavidades
este buscar y perderse en el tumulto,
mi cuerpo junto al tuyo.

Soledad de locos,
pandemia de lágrimas,
bocas cerradas regresan por vértebras ajenas
desesperando los hogares del alma.

Un desterrado tú
y un lejanísimo yo
suman un terreno vacío,
hueco excavado
para encontrar de nuevo y otra vez
un silencio vivo.

Secos yacen,
los «árboles azules»
de mi cabeza.

Fuera del lugar irremediable

Mi cuerpo, lugar irremediable
MICHEL FOUCAULT

No sé quién soy,
desconozco a la mujer que habita
este lugar irremediable,
ciudad fragmentada ante mis ojos.

¿Quién habla desde el espejo?
¿Quién vigila al otro lado?

Si solo veo un par de manos que escriben mis dudas,
unas piernas cruzadas sobre el sillón,
pedazos de un ente difuso,
fisonomía inadvertida en el tiempo.

¿Quién me ocupa?
¿Quién muerde mis uñas?
¿Quién llora en las cavernas?

La mente está vacía,
la silueta habitual se confunde,
permanezco lejos,
guarecida en las afueras del templo.

¿Dónde se esconde la mujer
que respondía por mi nombre?

Llorar

llorar contrapuesto
llorar sostenido, sistemático
dejarse halar por las contracciones
hasta el punto preciso del dolor.
Excavar profundamente
llegar hasta las venas
deslizarme en su corriente de latidos
oscuridad de mi propia sangre.
Nadar de ida por nuestros lagos
y de vuelta hasta uno mismo
por las lágrimas.
Llorar como una lluvia
como una risa compuesta de una vida.
Lavarse
sacar del fondo la imagen
la sonrisa.

Cartema a mi padre

Papá, es lamentable que no tengas Facebook. Pudieras ver lo mucho que te recuerdan por allí, especialmente cada 3 de mayo cuando tu nombre multiplica los deseos de llorar.

También hablaron de ti en Instagram, con un megáfono escrito donde las letras son punzadas. Buscan consuelo, imagino, también lo ansío. Tal vez sea yo la equivocada y deba hacer el cambio hacia el escándalo, llevar de paseo mis lágrimas, mendigar abrazos y likes.

Como ves, estos días llegan solo por sus gritos y aunque trato de olvidarte casi a diario el pálido aguacero de tu recuerdo contorsiona los objetos derritiendo sus verdades. Si encontrara el antídoto para el peso de tu inexistencia ¿habría tomado la cucharada amarga?

Sé que es tonto tratar de comunicarte lo que siento sabiendo que solo el silencio se vestirá de respuestas. Pero a pesar de ello quisiera decirte algunas cosas que te harían llorar de la risa, hacer una cita, sentarme en tu escritorio y recordarte que debes pensar un poco más en ti.

Insólito que el cielo esté tan atrasado en tecnología.

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