UN MUNDO FELIZ/

Ignacio de Jesús Valdés (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Saltamontes que saltas por la vereda,
gorrioncillo que brincas de rama en rama,
mariposa que libas de flor en flor.

Yo hoy a los tres os conservo entre alcanfor
con la esperanza, feliz, que un día pueda
sacaros a pasear sobre mi cama.

Y juntitos todos allí poder jugar,
ensimismados los cuatro mirando al mar
mientras el agua suave su amor derrama.

Con todos nuestros sueños viendo volar
en ese mundo feliz. E imaginar
que todos nos queremos y dios nos ama.
©donaciano bueno

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POETA SUGERIDO: Ignacio de Jesús Valdés

Ignacio de Jesús Valdés

Hojas de Acanto,

(A la memoria de Heberto A. Martínez.)

Te despidió la Vida con la loca
carcajada de histérica alegría,
y en el amargo rictus de tu boca
una dulce sonrisa se veía…

Te fuiste en flor de Juventud, y acaso
como postrer dolor, fuese contigo
la cruel visión de ver armado el brazo
del que un día se llamó tu fiel amigo.

Se hundió el acero entre tu pecho noble
Tú, que habías sido fuerte como un roble,
con una frase de perdón, caíste..

Y al pensar en tu madre tan querida,
se entreabrió ante tus ojos otra Vida
donde la encontrarás…y sonreíste…!
Del libro: Vibraciones

Voces Calladas..,

Oh! tú nunca sabrás que te he querido
con férvida pasión, pura y sincera,
que eres mi sueño la ilusión postrera
que en mis noches de insomnio he presentido!

Nunca sabrás, mujer lo que he sufrido
por este amor; más si posible fuera,
mi pecho ante tu vista te ofreciera
para mostrarte el corazón herido!

Pero es preciso que mi amor te calle,
que tú siempre lo ignores, aunque estalle
mi pobre corazón, mártir sombrío.

En tanto soñaré que tú me amas
y que con voz dulcísima me llamas
brindándome tus besos: “Amor mío….!”

Golondrina de Amor,

por Ignacio de Jesús Valdés
(Tríptico emotivo)
(Para Octavio Fábrega)

I
Cuando, con saña, tu desdén me hiere,
pienso, mi bien, con pecho entristecido,
que mi amor “es un ave que se muere
con las alas abiertas sobre el nido….”

Y sin embargo, aunque la fe se muere,
como el ave en el borde de su nido,
aunque sin tregua tu desdén me hiere,
pienso a veces con pecho entristecido,

que tú me habrás de amar, que es imposible
que no sepas que sufro lo indecible
por este amor rayano en frenesí;

que tú me habrás de amar, que, arrepentida,
a mis brazos vendrás, y enternecida
habrás de amarme como te amo a ti.

II
Y viniste a mis brazos, a la hora
en que mi corazón te lo imploraba
y fuiste tú la tabla salvadora
donde se asió mi fe que naufragaba.

Golondrina de amor! A mis aleros
hiciste que volviera la alegría
cuando tus dos ojazos cual luceros
inundaron de luz mi noche umbría.

Y viniste a mis brazos! Y viniste
a consolarme cuando estaba triste
cuando el sol de mi dicha se ponía.

Y como el alma se moría de Pena,
y como sé, mi bien, que eres tan buena,
que tú habrías de venir, ya lo sabía….!

III
Al fin te fuiste, Golondrina amada,
batiendo el ala con adiós doliente,
y en el confín lejano, lentamente,
se esfumó tu silueta idolatrada….

Te fuiste al fin y me dejaste el nido
sin luz y sin calor, huérfano y triste!
Golondrina de amor, por qué te fuiste?
Vuelve otra vez a nuestro alar querido!

Ya las aves no entonan sus cantares
para no contrastar con mis pesares
ni murmura su canto la fontana….

Y sin embargo calma mi agonía
El eco de tu voz que me decía
“No sufras, prenda, volveré mañana….!”

Mis Recuerdos,

(En el álbum de mi prima Etelvina)

Yo no guardo recuerdos de mujeres
que un día dizque me amaron con pasión
su memoria pasó con los placeres
que dejaron vacío el corazón.

Que hago yo con un rizo, con las flores
que, enamorada, una mujer me dio
si el nido que guardó nuestros amores
el soplo del Olvido desgarró?

Qué hacer con sus recuerdos, su pañuelo,
aquellas muestras de su antiguo amor?
Lo que a veces sirviera de consuelo
en otras ocasiona cruel dolor!

Por siempre se borró de mi memoria
hasta su imagen que mi dicha fue…
No conservo recuerdos que una historia
pudieran recordar….Todo olvidé!

Todo he olvidado….Todo he destruido….
En mi cofre de amor nada quedó….
Pero no….Si ha quedado algo escondido
que a mi furiosa destrucción salvó:

Son los recuerdos para mí preciosos
que han evitado que mi fe sucumba
y quiero me acompañen bondadosos
cuando descanse bajo helada tumba.

Esos dulces objetos de consuelo
son los sabios consejos de mi padre,
una cruz, un anillo y un pañuelo
que en horas de partir me dio mi madre!

Flores Marchitas,

Para obsequiarte, en mis amargas cuitas,
en mi pecho busqué flores divinas,
y en medio de hojas secas y de espinas,
allí sólo encontré….flores marchitas….!

Sus pétalos secaron del Invierno
el rápido aquilón y el cierzo frío….
Ay! si supieras que es el pecho mío
un páramo desierto….un polo eterno!

Y aunque sé que tu aprecio no merezco,
con ellas hago un ramo que te ofrezco
en prueba de amistad con mis pesares….

Mientras guardo en mi pecho entristecido
la esperanza de verlo convertido
en hermosa guirnalda de azahares……!

A mi esposa,

Así, pobres y humildes, nos queremos.
Así, con más fervor nos adoramos,
y así, siempre felices, cumpliremos
la promesa de amor que nos juramos.

Así la vida será siempre hermosa
porque la Duda ni el Dolor sentimos.
Y, cuando el Infortunio nos acosa,
bendecimos a Dios y sonreímos…

Y es que hay un ser que borra nuestras penas
Un ángel que hizo fuertes las cadenas
divinas que forjáramos los dos…

Un querube que es sangre tuya y mía,
que a nuestro amor en venturoso día
vino a traer la bendición de Dios!

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