Category Archives: Fábulas

EL HOMBRE ES LO QUE TIENE

Escucho, veo, leo, pienso, aprendo,
que es mucho lo que tengo que aprender,
si acaso poco más sé que leer
y de esta vida, juro, nada entiendo
¿qué puedo, dime, hacer?

LA VIDA A GUASA

Un ser que andaba descalzo
un día a dios se encontró
¿quién eres, le preguntó,
que a conocerte no alcanzo?

Y él le respondió, si quieres
saber más cosas de mí
tendrás que subir allí

EN SILENCIO

Quédate en silencio. Cierra los oídos.
Solo, tú estás solo. Lo demás no existe.
Si te sientes muerto, si te sientes triste,
mira a tus adentros, palpa sus latidos.

Oye a quien te quiere, piensa en tus

TODOS SOMOS BUENOS

A la hora de fingir que somos buenos,
todos nos apuntamos. Nos da pena.
Que no somos, juramos, sarracenos.
Y mientras que observamos la gangrena

AUTORETRATO

Yo soy de la belleza un artesano,
un tipo perroflautas e indigente,
un aprendiz del habla, un asistente
que osó tocar el cielo con la mano
chocándose de frente.
El mismo que ha pasado divagando
cual pollo desnortado sin cabeza

EL LOCO PANERO

Cuentan del loco Panero
que un día fue al editor
y le espetó: vea señor,
aqui le traigo un florero
y en el mismo hay una flor.
El editor recelando
al ver que un papel sacaba
pensó que un tonto del haba
a él se la estaba dando

LA VIDA SIN …VIDA

¿Qué hay vida sin amor?, una putada.
¿La vida con amor?, una faena.
Que es el arte de aunar gloria y condena.
Mientras dura está el alma obnubilada
siempre expuesta a morirse de gangrena.
¿El sexo sin amor? es puro

Por peteneras

Ayer soñé con ser un elefante
para plantarle al mundo una pezuña,
después me vi que no era ni una uña
y quise ser un loro en Alicante
¿Y por qué en Alicante y no en Coruña?
Pongamos que era

Lo nunca visto

Aunque no me lo creáis tengo una fuente
que echa un líquido de un blanco virginal.
En verdad, no es una fuente muy normal,
así sea que se pare de repente
o aumente su caudal.
Lo que

La fábula del mono y el pez

Era un mono que observaba
con asombro en su semblante
como un pez allí nadaba,
y el buen simio cuestionaba
si era un pez o era un farsante.
¡Vive dios!, se preguntaba,
si librara yo

LA FÁBULA DE DIOS, EL GATO Y EL RATÓN

Un gato y una rata se miraban
expectantes al ver quien más reía,
y era dios que entretanto aparecía
atento a la pelea. Y se mataban
y el gato a aquella rata se comía.
El tal gato a conciencia disfrutaba

A un ¿poeta? viejo

Era un viejo que soñaba
su final cómo sería
y aunque tanto preguntaba
nadie a él le contestaba
y él del mundo se reía.
¿Será pronto? se decía,
quizás será a la alborada,
Y así un día y otro día,

Dulce despertar

Mirando a la montaña que hay enfrente
percibí como el viento la movía
desde un lado de oriente hasta occidente
y me dije deliberadamente
de ese viento la fuerza que él tendría.
Observando las olas en el mar
pegué un

Los sueños que un día tuve

Sueños que un día tenía ahora ya no tienen dueño,
los metí en casas de empeño porque pagar no podía,
y hoy que ya puedo pagar no me resulta halagueño
son como niños pequeños y cuidarlos no podría.
Que algunos

Pato por liebre

Yo hoy, señores, con todos me sincero,
presumiendo de aspecto tan sensato,
que he visto al rey hablando con mi gato
en acto de mayar dicharachero.
Mi gato que es muy sabia, pues es gata,
al mismo reprochaba, forastero,
por

Con mi sueño en la mochila

Iba yo con mi sueño en mi mochila
rampando por la vida tan campante
como avanza el ingenuo que espabila
o el amor se encamina hacia el amante,
la luna que al paisaje le vigila
la sombra en movimiento atrás

Cuando vuelva a nacer

Pues que Dios siempre da oportunidades
cuando vuelva a nacer será distinto
que hoy prometo ser fiel a sus verdades.
Caso omiso he de hacer a veleidades
ornadas de pelaje variopinto
y por ende también a las maldades
y a

Jóvenes de hoy

¡Ahora ellos tienen todo y aun se quejan!
no soportan padecer la frustración,
son cual flores que mancillan su jarrón,
tan ingratos que a su suerte no cortejan.
¡Tienen todo, ay, amigos y aún no cejan!
¿quién diría? semejante situación,

Un mono de feria

Aquella noche sentí un escalofrío,
la calle hacia el lagar iba desierta,
volviendo la mirada hacia la huerta
vi a los chopos durmiendo junto al río.
Allí me hallaba yo, sombra siniestra,
a solas con mi