Category Archives: Perdón

LAS CADENAS
Miguel de Cervantes (poeta sugerido)

Hay quien piensa que en el mundo las cadenas
solo están para atrapar en las prisiones
donde dicen que se enjugan las condenas,
los pesares se consuelan con las penas
olvidando que han de andar con condiciones.

AL FINAL DEL TÚNEL
Maria Emilia Cornejo (poeta sugerido)

Que la vida se acaba, ya se acaba la vida,
no hay sutura en la herida, ya no sirve llorar.
Concluyó el caminar la mirada perdida
con el miedo en la huída y el final a esperar.

NO TE FÍES DE LAS APARIENCIAS
Guillermo Carnero (poeta sugerido)

Supuse que aquel cura no era tal
el día en que me quiso meter mano,
decía que el amor no era malsano
y quiso convencerme el carcamal
que así era un buen cristiano.

APENAS UN BOCETO
Pablo García Baena (poeta sugerido)

Pintar, pintar..., yo ya no pinto nada,
que soy como el pintor que está acabado,
la brocha de no usar se le ha secado,
del bote la pintura en desbandada
en busca de otra novia le ha dejado.

DEL MIEDO Y SUS CIRCUNSTANCIAS
José Emilio Pacheco (poeta sugerido)

Recuerdo aun con temor, yo era un miedoso,
después le fui robando el miedo al miedo,
defiendo aquí mi honor, que era un mocoso
plantado frente a un hecho misterioso
viviendo en un enredo.

ZOMBIS POR UN TUBO

Yo soy de los que piensa que la vida
un día llega aquí y nos sobrepasa,
-algunos hay, de entrada les abrasa-
al resto ya nos da la despedida,
gozando con su guasa.

LIBERTAD PARA INSULTAR

(¡Viva la libertad de expresión!)

Un tiempo hubo en que el hombre, los humanos
soltaban salivazos sin barreras,
no existían ni formas ni maneras,
los pedos se cogían con las manos.
Salir por peteneras,

ADIÓS, AMOR, PERDÓN, LO SIENTO.

Escribo donde escriben los poetas
en tanto a tal palabra me resisto,
escribo mientras vivo, que me visto,
tornando la memoria a las pesetas,
los tiempos del pasado con sus tretas
queriendo demostrarme que aún existo.

LA INOCENCIA PERDIDA

Yo quise ser inocente
pero a mi no me dejaron
los que dicen que me amaron
y en mi entorno mucha gente.
Los que alababan de frente
criticándome a escondidas
lanzando balas perdidas

ALEPO, UNA FLOR

Alepo. Cuando termine la guerra
cuando acabe esa guerra, si algún día
se acabara, por fin, tu vida perra,
te cogeré en mis brazos y haré mía
si es que brazos me quedan todavía
pues no hubieran quedado bajo tierra.
Y

LA VIDA EN UN CIGARRILLO

Yo sé, de este cigarro se apaga la colilla,
que la última calada debo ya de apurar,
y sé que de este trance la noche ha de llegar,
que un día va a arribar mi barca hacia la orilla.
Conozco,

CUANDO VUELVA A NACER

Pues que Dios siempre da oportunidades
cuando vuelva a nacer será distinto
que hoy prometo ser fiel a sus verdades.
Caso omiso he de hacer a veleidades
ornadas de pelaje variopinto
y por ende también a las maldades
y a

YO NO LE RECONOZCO

Pues no le reconozco, no pregunten,
que ignoro por qué al mundo él ha venido,
qué es lo que ha hecho, si algo ha conseguido,
por qué y para qué está. Y aunque barrunten,
ni siquiera

NO TE HAGAS DE ROGAR

Veintiocho días, algo menos de un mes, cuatro semanas,
una eternidad sin vivir que te llamo y que te espero
y tú, ausente el mismo tiempo, sin notar mi desespero,
que penando va en la tarde, por

LA PATRIA HERIDA

Aún retumba en mis oidos de los soldados el canto,
de las mujeres el llanto por los hijos que han perdido,
a esos héroes convencidos que por ti lucharon tanto
no sufran el desencanto, a los dioses

EL OBISPO MONSEÑOR URIARTE

Estos clérigos de dios,
¡tan buenos, tan complacientes!
hacen dudar a la gente
y que a dios le den su adiós.
Pues si dios es indulgente
y siempre está a nuestro lado,
nunca podrá ser

BUSCO LA PAZ

No quiero oir nada, no quiero ver nada,
sólo deseo aislarme de este mundo,
sumiéndome en el sueño más profundo,
tiraándome en la cama a la bartola,
dejar vagar la mente sola,
aislándome por fin

UN CONSEJO LE PIDO A USTED…

Voy a pedirle un consejo, señor cura.
Ya sé para qué es.
¿Lo sabe usted?
¿Acaso es que en mi cara se percibe la amargura?
Dios todo lo ve.
Lo sé..lo sé.
Soy viejo.

LA NOCHE OSCURA

Doliente de ti yo vi la noche oscura,
menesterosa y lánguida de alientos
donde el aura se esconde en la negrura,
triste noche sin alma, de locura,
que en su sordez no atiende mis lamentos.
La