Category Archives: Religioso

LA FE DEL BAUTISMO
Juan Antonio Pérez Bonalde (sugerido)

Yo soy un ser curioso, tan curioso
que ayer me vine al mundo
a ver lo que allí había en un segundo,
y al verme caminar dijo, mocoso,
no abuses más, si Dios es bondadoso,
también es iracundo.

EL DÍA EN QUE DIOS VINO A VERME
Vicente Gerbasi (sugerido)

Y un día vino Dios a verme y dijo
mejor échate a un lado,
¿no ves que yo hice el mundo y me ha costado
a mí sangre y sudor? Que este cortijo,
el mismo que te sirve de cobijo,

CAMPO SANTO
Carlos Pellicer (sugerido)

De corral tiene forma el cementerio,
para muchos su pista aterrizaje,
un recinto marcado en el paisaje
en que el hombre se muestra siempre serio.

LA RAZÓN DEL SER HUMANO
Ángel García López (sugerido)

Hurgando en las esencias me he perdido
pues no he encontrado nada,
ignoro si las mismas ya se han ido,
a fuerza de insistir se han aburrido
o que es tierra quemada.

LOS PALOS DEL SOMBRAJO
Francisca Aguirre (sugerido)

Subir al cielo y ver, eso es lo mío,
subir al cielo y ver lo que ha pasado,
subir y comprobar si el albedrío
es algo que produce escalofrío
y lleva irremediable hacia el pecado.

CREER O NO CREER

¿Creer algo sin verlo? Yo no creo.
¿Creer sin conocer, un disparate,
especie es de una farsa o de un dislate?
No piense aquí al creer que le hago un feo
y aun menos le maltrate.

DE CUANDO TE VAS POR LA PATA ABAJO

Rogarle a Dios le cuide, esa costumbre
que trueca al que es humano en más humano,
querer a él acercarse con la mano
manchada de vileza y podredumbre
haciendo del pecado una costumbre
es digno de un cristiano.

DEL MUNDO Y MIS VIVENCIAS

Que el mundo no es mi mundo está muy claro,
pues que éste lleno está de sabandijas,
se meten con descaro en las rendijas
dejando al que le pilla en desamparo
sin colcha y sin cobijas.
¡maldito su descaro,
malditas

MI MADRE, YO Y DIOS

Mi madre era creyente. Yo no creo.
En casa los domingos se iba a Misa.
Decía su asistencia era precisa.
De Dios siempre llevaba un camafeo.

AL ÚNICO E INDISCUTIBLE

Nadie sabe de ti, todo se dice,
se escribe, se publica, se comenta,
no sé si eso es verdad o es que se inventa,
si tú eres la Verdad que se bendice
o si es que ese mensaje trae a

NADIE, NUNCA, JAMÁS

Traspasar ese umbral es un misterio,
nadie, nunca, jamás lo ha traspasado,
nadie, nunca, jamás desde otro lado
ha venido de vuelta al cementerio
que se haya equivocado.

EL HOMBRE DEL SACO

Así que lo repitan no lo creo
quién fue que lo inventara nadie sabe,
mas fuera donde quiera esté la clave
aquí desde este púlpito le afeo
que aquello fue muy grave.

LOS PECADILLOS

Cuando yo era pequeño, los pecadillos,
por mi mente rondaban siempre al acecho.
Me enfrentaba a mi dando golpes de pecho,
-que a mi lado jugaban otros chiquillos-,
mientras yo preguntaba ¿qué es lo que has hecho?.

Pues pecadillos eran, nunca

NO CREO EN DIOS

No creo en dios, lo siento. A quien me lea
he de decir, con pena, lo lamento.
Comprendo no es motivo a estar contento
que inmerso yo me encuentro en la pelea
sin sable, sin coraza

GAFADO

Hay quien viene de origen ya gafado
que llevan a el penar en su ADN,
-cada cual en la vida es lo que tiene-,
la mala suerte está junto a su lado
que viene siempre y va según le aviene.

Que

CREO EN DIOS

creer-en-dios

Pues que dios no es tan bueno como dicen,
-yo hace un tiempo que no me chupo el dedo-.
Ya no sirve de nada metan miedo
pues debieran saber los que bendicen
que nunca anduve ciego.

Mas creo en dios, así

NADIE DEBE MORIR

Nadie debe morir. El mar tampoco.
Morir es destruir lo que antes se hizo.
Es hacer que este mundo sea postizo.
Morir, matar, morir es estar loco.
La ruina del que sufre, es un destrozo.
Ni dios merecerá tal sacrificio.

DE CUANDO MATAR ERA LA NORMA

Mataban los vivos, lloraban los muertos.
los altos, los bajos, grandes o pequeños,
los que allí pasaban con ojos risueños,
que nada importaban si ciegos o tuertos,
que a todos mataban
y se desangraban
y ahora ya están yertos.
Mataban

EL ÚLTIMO RESBALÓN

Ya empiezo a morir, Señor,
Señor, no me quieras tanto,
respétame con mi llanto
que muero con mi dolor.
Que este sufrir, desencanto,
con su maldad me acongoja,
deja que el viento recoja
la soledad de este canto.
Que