Category Archives: Triste

EL TREN DEL AMOR

Quisiera ser un cántaro en la fuente,
el agua que resbala a su albedrío,
la lluvia que saltando va en el río
y toda junto al mar se hace presente
como tu amor y el mío.

CADA DÍA, UNA PENA

He pasado en la calle donde estaba
tirado un perro muerto,
la gente se paraba y le miraba
que al pobre miró un tuerto, comentaba,
haciendo un aspaviento.

FIESTA EN LA PLAZA

Fijando la mirada en el albero,
avanza lentamente cabizbajo,
parece una campana sin badajo
enfrente a un enemigo pendenciero.

LAMENTO POR MIS VERSOS

Mis versos son igual que las cloacas
frecuente es que se muestren pestilentes,
se dejen arrastrar por las corrientes
que a todo lo que encuentran lo envarracan
de cienos repelentes.

DESNUDO Y SIN TRABAJO

Estoy aquí desnudo y sin trabajo
sin un trozo de pan y a la deriva,
subiendo esta pendiente cuesta arriba
a expensas de encontrar algún atajo
tragándome saliva.

EL MAR NO TIENE ESPEJOS

Sentado frente al mar mira el paisaje
que apena si percibe ya a lo lejos,
no puede precisar, no hay catalejos
que alcancen a otear tan largo viaje
y el mar no tiene espejos.

AQUELLA HUCHA DE BARRO

Yo era joven, tan joven que soñaba
con la luna igual que los poetas,
la moneda que madre a mi me daba
en la hucha de sueños la guardaba
a la espera que hubiera mil pesetas.

UNA MAÑANA DE NOVIEMBRE

Era una mañana de noviembre silenciosa y fría,
al sol del oriente abrí mi ventana,
el viento traía
perfume de rosa temprana,
-salvia, espliego, mejorana-
en besos de melancolía.

Bullicio, canciones y risas,
Doblar de campanas que llaman a misa.
¡Que

HISTORIAS DE UNA GUERRA

Historias son terribles de una guerra
plagada de venganzas y traiciones,
viniendo a demostrar los corazones
capaces son de ver su amor se entierra
cavando el propio nicho bajo tierra
a fuerza de explosiones.

Recuerdo como un tío me contaba,
escenas

VIVIR NO TRAE A CUENTA

Vivir no trae a cuenta, que la vida
retorna recelosa hacia el pasado.
A veces perezosa o distendida
sangrando va tumores por la herida
o mira hacia otro lado.

No tiene ni razón ni fundamento
ni admite seas tú quien la

EL MAR Y ESPAÑA

El mar, siempre ese mar, ¿el mar te engaña?,
dechado es de belleza y de emociones,
en ese inmenso mar, en su maraña
la vida se sumerge a trompicones,
dotado de maldad y de traiciones
el mar, ese es el

CAMINO AL CEMENTERIO

Yo vivo en una calle
sin luces ni farolas,
metida está en un valle,
sufriendo siempre a solas.

Se oculta con un manto
que invade la neblina
cerrando a cal y canto
detrás por la colina.

Mi calle tiene un halo
de

OÍSTE, AMOR…!

Oíste, amor, los hombres no son buenos,
no creas lo que dicen de sí mismos,
ni sigas con pasión sus catecismos
que dictan su verdad. Y aun mucho menos

a aquellos que presumen de adivinos,
o sueltan

EL ABISMO

Debajo la pendiente está el vacío,
debajo del vacío ya no hay nada,
que allí no hace calor y no hace frío,
ni existe la verdad ni el desvarío,
ni da vergüenza estar, ni escalofrío,
ni hay suelo al que

LLOVER A GUSTO DE TODOS

Ayer salí a la calle. Vi llovía.
El cielo se encontraba tan nublado
que apenas si su estela percibía.
De nuevo la tristeza aparecía,
sentada allí a mi lado.

Sumido en la tiniebla en un letargo,

AYER, HOY Y MAÑANA

Ayer, hoy y mañana, eso es el tiempo,
quien toma la medida a lo que pasa,
Y al paso que se da suelta la grasa
haciendo que el compás siga a destiempo
quemando su argamasa.

El tiempo

NACER Y ENVEJECER

Que yo vine hasta aquí sin saber como
y pronto he de morir sin saber cuando,
me paso así la vida divagando,
buscando a la verdad a que no asomo
y sigo en este magma preguntando.

Y

TRAGICOMEDIA

Tantas horas del día meditando,
tanto esfuerzo a misterios descubriendo,
tanto empeño para aprender muriendo,
tantos palos a dios con mazo dando
y a todo resistiendo.

Cuánto tiempo buscando, media vida,
cuántos días de intentos y

NADIE SE LIBRA DE BAILAR

Bailar, saber bailar, eso es un arte,
bailar sin rechistar ni abrir la boca,
bailar siempre al compás de aquel que toca
y sabe con su labia camelarte
bailar es la reoca.

Danzar sin conocer para qué