DESTRIPANDO LAS NOTICIAS

Matilde Espinosa (poeta sugerido)

EL POEMA Lee otros CUENTOS

 

Destripo las noticias cada día
y algunas que me impactan disecciono,
si hay una no me gusta la sanciono,
o pongo en cuarentena, mi osadía,
que yo ni a una mentira la perdono.

La leo en otros medios, la contrasto,
fijando la mirada en el autor,
si estimo contamina con su hedor
la tiro como tiro a cualquier trasto
o a aquel que considero es un traidor.

Pues tengo a mi criterio en un altar,
no vayan a creer me chupo el dedo,
me atengo a la razón, no tengo credo.
Admito que me pueda equivocar
mas sepan nunca lelo yo me quedo.

Que siempre mi actitud aquí es dudar
por eso en cuanto puedo me aseguro.
Después de tanto hurgar sigo inseguro
y aun dudo si me debo asegurar
o debo de pasar, fumarme un puro.
©donaciano bueno

Y tú, te informas bien? Clic para tuitear
¿Conoces a Matilde Espinosa? Lee/escucha algunos poemas suyos

Matilde Espinosa

EL POEMA

Para que tú nacieras,
me sumergí en el fondo
donde habitan los gérmenes
que preparan el vuelo.
Antes que sea la flor,
tú ya lo sabes,
trabajan las raíces en la sombra.

Para encontrar tu forma
mis manos te buscaron en la tierra
y aprendí que la voz,
la verdadera voz,
puede ser una rama,
un hilo de agua pura
o simplemente la ternura humana.

Tu carne no es tan sólo de sueño,
ni de fibra retórica.
Podrías ser el hijo del pescador,
de la mujer que cose, llora o canta,
de la que alguna vez
se asomó a las estrellas
y sintió
que en el pecho le nacía una rosa.

Tú vienes del reino elemental
con su fertilidad clara y activa.
Tú vienes de las cosas humildes
y en tu afán de llegar
tus pulsos se detienen
en el rostro del mundo.
¿Es eso lo que quieres?
¿Ser el dulce registro,
nada más que el registro,
de lo que nace y muere?

Puede ser que tu mensaje sea pequeño
como el aroma del jazmín pequeño,
como el temblor del árbol solitario
que con sus ramas apacienta nidos,
o la gota de agua
que se bebió un lucero.

Antes de tu venida
quise que fueras música,
torrente desbordado en armonía,
pero al mundo le falta
la igualdad del reparto,
la armonía de los dones.

Dime:
¿Cuándo tocaste el aire,
no fue primero el ruido de cadenas?
¿Cuándo tu piel se hizo,
no fue primero el llanto?
¿Cuándo miraste el agua,
no fue la sed primero?
No puede ser distinta tu presencia
al mundo desigual,
sordo y oscuro.
Del libro ‘Los ríos han crecido’

Nada más cierto

A Luis Carlos Pérez
In memoriam

Nada más cierto
que tu ausencia
y este incansable viento.
Revestido de sombras
el color de los días
se recoge en silencios
los tuyos y los míos
y toco tu pensamiento.

A veces se me quiebra
el mundo entre las manos
y oigo un clamor que se perfila en tu frente.
‘¿Dónde caen las horas
sin el terror nocturno?’

La pregunta se pierde
y los goznes dolidos
de la puerta entreabierta
son pasos misteriosos
de este implacable viento.
Febrero 24/2004

2004

Con voz de fatiga
golpea la puerta.
Como si nunca se hubiera abierto.
Los sonidos se repiten multiformes
opacos y sombríos.

La cortina cae y el número y la luz
se despiertan y el infinito se da
en una rosa blanca que
amanece temblando.

¡Es tan pequeño el mundo!
‘descolgado el corazón’
siguió llamando mas
todo confundido.
Creyó que el arrebol tardío
era el sol de mediodía
y la imprecisa claridad
la pupila de un dios
¡Que se recreaba en la lubricidad
de las estrellas!

Las corrientes humanas
plegadas o en desborde soportan
un aire soterrado que estropea
que fuera pasión o ardiente vuelo.
Se humedecen los ojos, los reflejos
se hunden y el pensamiento
va más lejos.

Llueven las sombras
con la velocidad
un río el mismo río que se levanta
limpia la encrucijada que se gasta
y que a veces nos duele en juego
con la herida.
Enero 16/2004

Multitudes

No por sonoro este brazo de mar
es más profundo. Sus violentas
espumas derretidas al sol
son el paso primario
de los vientos alisios
en cuyos nudos se enreda
el oro de los sueños, el amor,
la desnudez y la esperanza
de un nuevo amanecer.
Nada detiene este andar
de animal recién venido
a la invasión que sólo se deshoja
cuando sorprende el rayo.
No hay memoria feliz
para el que ingresa al
poder uniforme
que derriba las alas y marchita
el rosal para quien ama y sueña.

II

Valga la soledad
cuando despunta el alba
o se inclina
para besar la noche.
El mensaje transita y no
es de multitudes
su esencia, su intención, su delirio
sólo por un instante
o por una eternidad.
Febrero 15/2004

Una voz

No era una queja
tampoco la voz del caracol
en su playa desierta.

Ni el paso de la bestia
por un peñasco oscuro.

Era el presagio que florecía
los ecos y la ráfaga azul
de un juego niño.

Era una voz sin fondo
aérea como el canto.
Si volviera a escucharla
entendería mejor el sesgo
de una voz sorprendida
en la noche.
(De La Tierra Oscura)

Nuestra puntuación
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Impactos: 95

Te invito a dejar tu huella con un comentario. Gracias

Please Login to comment
avatar
  Subscribe  
Notify of
Te sugiero seguir leyendo...
Y no quiso volver. Me dijo adios.E incluso alzó la mano con desprecio.Debí de responder, ni fuera un necio.La culpa del fracaso es de los…
Abrir el chat
1
Hola! ¿amas la poesía? ya eres mi amigo. Te adelanto que mis poemas pueden ser reproducidos sin previo aviso siempre que me cites. ¿hay algo que te gusta/no te gusta/sugerencias? Anda, dímelo. Te escucho!
Powered by