A UN MADRILEÑO DE PRO

Poeta sugerido: Martha Kornblith

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Pausado, silencioso tú hoy te has ido
dando pasos de puntillas por el aire,
fiel a ti, tal como siempe habías querido,
sin hacer ruido, sin molestar a nadie.

Caminante, al fin llegando a su destino
sin ni un daño hacer en este corto el viaje,
tal cual viniste arribando a tu destino
con la mochila ligero de equipaje.

Fuiste como aquí se dice un hombre bueno,
un madrileño y castizo con solera,
a la vida toreando muy risueño,
supiste echarte a el mundo por montera.

Yo hoy te recuerdo, papusa a medio lao
mas chulapo y elegante que un pincel,
con chupa y gayumbos bailando un agarrao
brindando a tu parienta el chotis mas chipen.
©donaciano bueno

Presumiendo de madrileño castizo Clic para tuitear

Ayer dia 8 de enero de 2014 a las 6 de la mañana ha fallecido en Madrid el abuelo de David, que en paz descanse, recemos por su alma.

*papusa, medio lao, chulo, más elegante que un pincel, chupa, gayumbos, bailar muy agarrao, parienta, chotis y chipén, son expresiones del lenguaje castizo de Madrid, del que él era un digno representante.

POETA SUGERIDO: Martha Kornblith
Martha Kornblith

De Oraciones para un dios ausente (1995)

Por eso dedicamos nuestros libros
a los muertos.
Porque tenemos la vana convicción
de que nos escuchan.
Nosotros, cómplices de oficios
menos inocentes,
creemos que seremos dioses
en otros mundos
porque pensamos que la felicidad
es la distancia del milagro
cuando soñamos con una palabra,
cuando vemos alzarse los aviones.

Mi primer síntoma

Mi primer síntoma
fue callar la protesta.
Sólo hubo tardes
de presencias inútiles.
Asistir a la hora exacta
para ahogarme
en silencios no descifrados.
Si no pudieron los expertos
quién hará hablar a la renuncia.
Las luces de neón en el camino
dicen más de mi ruina cotidiana.
Desde entonces
he dejado de merodear
en el pasado.

Por eso me volví poeta

Por eso me volví poeta
porque pasa lento el tiempo en soledad.
¿No es apenas un peligroso instante
lo que sostiene nuestra cordura?
¿No depende la locura
de nuestra única, frágil, cuerda?
¿No pende ella de un solo término,
del preciso término
aquel que nos salva
o nos condena?

Tus padres te miran.

Tus padres te miran.
Ellos habitan en tus delirios.
Te recuerdan las fechas,
el cumpleaños, el aniversario.
Te corrompen tus sueños.
Conspiran en las viejas fotos.
Te anuncian tu próxima liberación.
Tus padres te dicen:
Todo tiene solución
menos la muerte.
Pero yo sé que nunca más
callarán mis nervios
y me hundiré en mi muerte simbólica.
Sin más definiciones.

Me dices que te hable sobre mi vida.

Me dices que te hable sobre mi vida.
Yo te propongo un poema sobre la locura.
Me propones una frase para desarrollar un poema.
Poema es momento presente, lo que me ocupa.
Me dices que me ponga en el lugar
de la que me hubiera gustado ser.
Yo te digo que una actriz de cine
famosa para vivir y ser amada por miles
que es como volar por encima de una playa
y saber que aquella gente me mira y me llama.
Eso es morir.
O suicidarse.
Vagar como un fantasma ausente
en la conciencia de miles sin cuerpo ni cara.
Para verlo tomar palco entre miles estupefactos
y llamarme.
Suelo volar como una paloma herida
en una playa interminable
y dejar rastros de sangre
ante el tin tin ausente
de tu teléfono,
llamarte es confrontarme con la realidad inexorable
de un fracaso.

(Del libro Oraciones para un Dios ausente)

A veces la vida viene

A veces la vida viene como la carta más baja
rozamos con otros transeúntes
la suciedad en las aceras
habitamos los árboles, los pájaros
pedimos el pan como los pobres.

A veces
la vida viene como la vileza.
Entonces nos aferramos a la suerte
frenéticamente.

En todas las casas…

En todas las casas
habitará una hermana poeta
-loca además-
que busca su propia desdeñable
génesis
(aquella que ya conocemos)
En todas las casas
habitará una hermana
que le pedirá a su hermana poeta
que escriba la historia
de la familia
Esta poeta (loca de la casa)
pasará a formar parte de esta saga
el día en que deje el teléfono
desconectado
en el filo de la madrugada.

¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE HE PERDIDO?

¿Quién puede decir que he perdido?
Si no es menos naranja la naranja porque se pudre
si no es menos árbol el árbol porque se tuerce
si nos cubre el hábito del cielo,
el hábito de la mañana
el hábito del día
Todo esto hemos hecho
fructuoso o no
es nuestra piel, nuestro nombre
No podemos recorrer todos los jardines
no podemos tener todos los silencios
Este camino es nuestro único camino
nuestras raíces se han aferrado
al oro y al barro
hemos cosechado en la podredumbre
Que nuestro privilegio, nuestra ganancia
es la costumbre y el viaje
es a lo que me refiero.

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