EL FANTASMA SOY YO

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

 

Ya no tiene en qué pensar, se ha secado su cerebro,
retorcido como enebro, en su largo caminar
va en sombras grises que avanzan y acompañan su penar
¡ay del que quiera encontrar su ánima en este requiebro!

Va pintando renglones que simulan garabatos,
retratos que son estratos de su memoria impía,
imágenes de beatos en asceta sacristía,
sospechas, sueños, susurros y miedos timoratos.

Observa tiempos muertos donde anida la amargura,
el fantasma se instala donde soledad se siente,
el silencio en la noche, en las entrañas de la mente,
¡un espíritu penando, pesadilla o locura!

Todo es un simple juego del maldito dominó.
Mientras coloca las fichas una a una en el tablero
-las negras huelen al mal, las blancas-dobles a clero-
¡tu ya no eres el fantasma, que ahora el fantasma soy yo!
©donaciano bueno

poesía-versos-poetas-poemas-literatura-escritores-cultura-libros-editoriales-formación escritores-asociaciones literarias-webs-noticias literarias-premios-concursos-talleres escritura-poética