ER GITANO

»El Poeta sugerido: Tobías Díaz Blaitry

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Juana, di a tu pare
que no vo a la ercuela,
no quió que me pegue
como er otro día,
dile que er domingo
cuando vaya a misa
si s’arrepentío
qu’ a mi me lo iga.

Y escucha, si no s’arrepiente, morena,
que no he de dir nunca por Dió te lo juro,
que soy un gitano con arma mu guena,
junque a tu pare no le de ni un duro.

Ma tu me conose,
tu sabe mi Juana
que soy probesico,
que si yo pudiera…
que si fuera rico…
to Habana le diera.
Y me peá por eso,
porque no soy rico.

Y ar gueso muchacho que van bien vestío,
ma enreaores, que gastan un pico,
ar gueso, mi Juana, le dise, reío
y a mi no me dise siquiá probesico.

Cómo quié que guerva!
Pa que mi se rían?
pa qu’igan ar verme
ya viene er gitano,
vamo a reirnos?
¡No Juana, que no,
que der mirmo porvo
son eyo que yo!
©donaciano bueno

El intento de un poema entre caló y gitano.

POETA SUGERIDO: Tobías Díaz Blaitry

Tobías Díaz Blaitry

Un pájaro de papel

Un pájaro hecho de papel
una pelota hecha de trapo.
Un golpe en la barbilla
El galope del mar sobre mi pecho.
La arena entre chocolate y negra
sobre mi pecho.

Cabeceo la pelota y caigo
Me sangra la rodilla.
¿De dónde saco estos recuerdos,
estas miserables ausencias?
Despierta, cabeza hueca,
es el día, no la noche.

Si solamente despertaras de estos sueños,
o los dejaras abandonados entre los tamarindos o en la playa,
como el cangrejo deja su caparazón, para siempre.
Con estas memorias deben construirse nuevos mundos,
hay que romper los viejos espejos
El pájaro de papel.

La amada perdida

¡Oh, cuánto quiero ahora tu pálida sonrisa,
tu delgadez de cierva que odiaba inútilmente,
tus gestos y canciones tan llenos de tristeza,
tus locas ansiedades girando hacia la muerte!

¡Oh, cuán lejana estás ahora que te quiero!…
Lejana como estrella que brilla levemente
en el oscuro fondo de las cosas perdidas,
perdidas para siempre…
Del libro: La Luna en la Mano. 1944.

Romance

Mi corazón va alcanzando
sonoridades completas,
suena su acorde en la tarde
y vence al aire que vuela.

¡Oh mi amado corazón
con suavidades de seda…
dame una almohada sencilla
donde acostar mi cabeza;
dame luz en la mirada
y un oído tan alerta
que pueda oír los acentos
del odio, el ansia y la espera…
y dame también la calma
de tener una serena
actitud frente al sonido
que se escuche cuando mueras!

La luna en la mano

La tengo entre las manos la luna de este sueño.
Va destruyendo sombras, abriendo mil canales.
Opaca los faroles de las aceras pardas.
Ya tengo entre las manos su bosque de ramajes.

Su ojo sideral las cosas ilumina.
Las agrias sombras huyen y nadie les da alcance.
Ya tengo entre las manos la luna de este sueño.
Cabellos que se enredan en viejos ventanales.

¡Ay ojos que se empañan y corren hacia el sueño!
¡Ay larga luz silente de flores que se abren!
Senderos escondidos la luna va encontrando.
¡Oh manos de la luna! ¡Oh júbilo que cae!

Adolescencia

Tus flores misteriosas, tus miradas,
todo aventura a giro delicado.
Como ganadas al hastío,
heridas como reinos;
cálida brisa que en pasar demora
un pie primero y luego el peso,
eco o masa del alma temblorosa,
a rosas o lilas o blanquísimas manos semejantes
que se acercan o alejan vivamente
hacia el amor llamando,
la aventura conduciendo
a la redondez vivísima del mundo
que en torno a nosotros gira.

Y de repente sin prisa y sin pausa nos paramos.
Los matices golpeados,
las manos mezcladas,
la voluntad transitoria,
de rosa o lila los proyectos,
todo sorpresas
y, sin embargo, un orden heredado,
algo que viene con nosotros
en la sangre, en la hiel y el corazón,
como la piel pegada al ser que somos.
Relámpago y enlaces
de grises delicados
ocupan las ramas silenciosas. Libertad y ensueño
es la vida que se vive entonces.
Emociones, azar y regla,
tibias transparencias
entre nubes y cielos distraídos.
Y el mundo como un pozo
donde estirar la mano hambrienta.
La soledad a veces
con raídos espejos para la faz solemne;
y a veces, también, nos mira un niño
a través del rostro.
Y también hay tardes
en que todo fluye en borbotones de granates terciopelo
y escenario de carne en suspenso cantan.

Adolescencia, adolescencia . . .
esto es verdad y sin embargo,
la memoria y la distancia nos traicionan. . .
Del libro: Imágenes del Tiempo. 1968.

Enigmas

Yo soy quien vive;
yo soy quien ama;
yo soy quien odia;
yo soy quien muere.

Y todo es cambio
y todo es permanencia.
Sale el verano,
entra el invierno.

Los árboles florecen.
Pero mi amor no florece.
Más tumbas se van abriendo,
nuestros amigos mueren.

Pero la tarde es bella.
Así, día a día
recorremos las salas
del mundo.

Desde esta ventana
vemos pasar las cosas:
sonidos y trébedes y harapos.
Y un loco tropel de mariposas.

En medio de todo, sin embargo,
a veces me detengo.
Y los enigmas pasan.

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