FILOSOFANDO

Lourdes Vázquez(Poeta sugerido)

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Nacer, crecer y morir,
vivir sin ningún motivo
¿por qué existe algún ser vivo
que no me deja vivir
infringiéndome un castigo?

¿Vida por qué eres furtiva?
-tu eres caja de sorpresas-
¿por qué mientes cuando besas,
halagas con tus sonrisas
y me dañas cuando cesas?

Cuando te llamo me esquivas
cual si fuera una pavesa,
me ignoras cuando estoy viva
tu, mujer desaprensiva
me desprecias y me apresas.

Cuando reclamo caricias
de tu cuerpo de princesa
con tus argucias me envicias
y poco después desquicias
a mi alma dejando presa.

Siempre busco una razón
que me cuide de sorpresas,
que mate la sinrazón
y me sane el corazón
liberándole de pesas.

Quisiera saber qué siente
cuando la parca te llama,
cuando el sudor en la frente
está de cuerpo presente
y la muerte te reclama.

Vivo y mientras vivo, muero
y es tan duro mi existir
que aunque intento resistir
animándome a seguir
vivir siguiendo no quiero.
©donaciano bueno

  • La filosofía es el estudio de una variedad de problemas fundamentales sobre cuestiones relacionados con la existencia, a las que trata de dar respuesta.
POETA SUGERIDO: Lourdes Vázquez

Lourdes Vázquez

¿Usted tortura?

Aquí,
en este tren de rieles defectuosos.
Las pequeñas casas a ambos lados.
Esa avispa con su cuerno afilado.
Un caballo que se desliza por el agua.
El paso del tiempo con todos sus secretos.
YO furiosa y hambrienta. Es lo usual.
El boletero se ha acercado
a cobrarnos un boleto construido por miles de imperios,
o con el cashmere obtenido en la última guerra.
Boletero con látigo: “Where to?”
El tren continúa su viaje rompiendo el hierro rojo,
interrumpiendo la paz del baño de los ancianos y la saudade
de los maridos atrapados en la pantalla de CNN.
Que nadie rete este teatro del silencio,
esta realidad rodante en espera de patente.
Y como los camellos en el mero desierto
o los linces en busca de nieve fresca,
no ver,
no entender,
apagar este escenario.
Del Poemario Samandar=libro de viajes. (Buenos Aires: Tsé Tsé, 2007)

Bestiario

Esta es la historia de una mujer en su
habitación. De noche un enorme
insecto se dedica a vigilarla. La
mujer confusa, la mujer irritada, por
tan insignificante animal. La mujer
atemorizada huye de esquina en
esquina, más sus sentidos le indican
que el animal se encuentra cerca. El
insecto que agita sus alas vigorosamente,
la mujer fuera de sí. La mujer
que conoce el poco espacio que queda
entre ambos. El insecto que vuela el vuelo
seguro de lo horrible. Ella, ya sin espacio.

La cabalgata

Todo el día he estado cabalgando
este caballo. Un animal vigoroso
y suave al tacto. Es como trotar con el lobo,
la zorra, sus patas, su cabello largo.
Galopando con esa intensidad me
aficiono al óvulo, al ovario entero,
todos los huevecitos de mi cariño
y de a poco cuatro poderosos brazos
me levitan, sientiéndome cómoda,
sin peso, suelta, suspendida y estas ganas
de estar, solo estar, la mera presencia
y brillo como un hallazgo de oro
en mitad de la cueva o un incendio
de guirnaldas en medio del bosque.
Todo el día.

La superficie y su imagen

Fijo los ojos en esta fotografía nuestra.
Yo a tu lado que miro de frente
el aparato en cuyo interior
la transparencia de la luz nos compromete.
Es cuando aprieto bien los latidos e
indago por el muro que debo brincar,
la planta gigante que debo escalar, la
pantalla de proyección de cine que debo
penetrar. Entinto el revelado, como fósil
en su yacimiento. Es cuando recuerdo
este humano corazón mio.

Gaza

I
En el medio de tanta noticia doméstica
detallando accidentes aparatosos,
animales atrapados en la intensa nieve,
o las medidas para el aumento de la seguridad de la ciudad,
un padre sacude a su niño muerto
ya convertido en muñeco de trapo,
un abuelo enseña a las cámaras a su nieto
recién nacido, ya sin ánima.

La muerte lenta y certera se mueve
como la arena del desierto.

II
La noche que entregué el gato
a un refugio de animales
un obelisco fue descubierto,
(debo decir otro).

Pagué veinticinco dólares
mostré mi licencia con la
dirección indicada
y recordé el corazón triste
de los pescadores de Zanzíbar,
la casa sin puertas de sus mujeres,
los muñecos de trapo en Gaza.

Tomé un somnífero amarillo.
Lloré.

Somos

Del otro lado de la ciudad nos proponemos festejar con chiffon y seda, es decir, con la frivolidad de un inglés en época de guerra.
Somos miles de escombros con ropa elegante en el medio de la humareda,un pueblo con celulares y sin poder adivinatorio.

Salmo

Mi piel en tu piel,
mi piel morena con amuletos…
“Cántiga 40”,
—Ernesto Cardenal

Cuando todo está frío
ella que regresa a su amado,
más dulce es el amor sin armas o vigilias.
Más quieta la querencia.
Solos con los gusanos
que se enroscan unos con otros.
Solos con las hormigas,
construyendo canales en la madera.
Solos en este lecho de tierra.

Vamos a intercambiar tatuajes
y que el sudor permita
la transferencia de cariños
y su miembro se convierta
en mi collar humano,
antes de que la pasión se triture
y yo me dedique a esta viudez ciega,
cual fantasma sin sexo.
Antes de que ya no te tenga.
del libro: Salmos del cuerpo ardiente.

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