Mis facturas impagadas

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Un día llegará que Hacienda quiera,
de la empresa he de hacer tabula rasa,
pondré en un gran letrero: “se traspasa”
o “se vende” por si comprar quisiera,
y alguno lo anotara cuando pasa.

Y así pondré el final a mi negocio
al que en vida tanto esfuerzo dediqué,
le pondré un candado y diré que
he roto la baraja con mi socio
recordando aquel día en que empecé.

Haré cuentas, diré, no me hice rico
que ya al final de todo acabé a pachas
pues buenas he tenido y malas rachas,
a obreros liquidar me costó un pico
y allí sólo ya quedan cucarachas.

Y aunque siempre yo fuí un buen pagador
es posible exista alguna factura
-prometo compensarla con ternura-
sin pagar. Perdón pido al acreedor
puesto que ayer ya lo hice a el señor cura.

©donaciano bueno.

Comentario del autor sobre el poema: La vida es como un negocio. Dura lo que dura y al fin un día pone el cartel de se vende o se alquila. Nunca, Se traspasa.

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