REQUIEM POR VALPARAISO

»El Poeta sugerido: Luis Cardoza y Aragón

EL POEMA Lee otros poemas ESPIRITUALES

 

Hoy ¡dios! en Chile la tierra se ha incendiado,
pareciera que estuviera en son de guerra,
¡qué triste y tan violentada está la tierra!
¿por qué, señor, con nosotros te has cegado?

¡Por qué, pudiendo Tú, el agua no has usado
y saciar así la sed de nuestra gente?
Impasible, quieto, sentado, sonriente
y observando las desgracias te has quedado.

¡Malditas piras de llamas anegadas!
casas que a escombros derruidas has dejado,
de tanta desgracia el cielo se ha nublado

las caras viendo de tus súbditos ajadas.
Hoy junto a ti, Valparaíso, yo he llorado
y por sus almas un requiem he rezado.
©donaciano bueno

Por qué razón la naturaleza es tan cruel? Clic para tuitear

El día 13 de abril al menos 15 personas murieron y 2.200 casas sucumbieron entre las llamas en el que ha sido definido por la presidenta de Chile como el “peor incendio” que ha azotado a la ciudad central de Valparaíso y que ya ha consumido 850 hectáreas.

POETA SUGERIDO: Luis Cardoza y Aragón

Luis Cardoza y Aragón

¡AH!

¡Qué laberinto
recto
de sol
céntrico!

Por mi
teléfono
rojo
me llamaba.

Una flor
llevaba
en la
mano
para
conocerme
a mí mismo.

Preguntaba
por mí
en los
muelles
donde
no estaba.

¡Qué laberinto
indescifrable
de vino
mítico!

Soñando
me veía
caminar
despierto.
Soñando
me veía
caminar
soñando.

Para
llegar
a tiempo
a ninguna
parte,
aprieto
el paso.

¿Para qué
buscarte?
Tú me
encuentras,
noche,
leona
negra.

Es el
presente
ciego
sagitario.

Es el
futuro
siempre
legendario.

Es el
pasado
sol
imaginario.
¡Qué flamígero
laberinto
viví!

¡Quiquiriquí!

ESPEJO

Mi sombra
muerta
me nombra
para que vuelva.

Asomado al espejo
nombro a mi sombra,
se asombra mi sombra
de no ser mi eco.

Cuando se vio en el espejo
tan distinta era de mí
que no me reconocí
y no sé si estoy muerto.

Cuando la vi en el espejo
tan parecida era a mí
que no la reconocí.

Dedicatoria total

Porque nada he deseado 
aparte de tu amor 
nunca perdí mi tierra 
que me invento contigo. 
Yo vivo enamorado 
de luz, de mar y cielo. 
Quisiera estar bordado 
en tu alma y tu pañuelo.

TRES POEMAS

1
Deja los lirios, cielos, vanidades
de la utilería de vaguedades.
Gloria de la materia necesaria,
¡oh, absoluto unánime en un cuerpo:
infinita pleamar en un segundo,
vientre elemental, muslo concreto!

2
La realidad no tiene realidad
la realidad es el deseo
hace el deseo la realidad
real la realidad torna el deseo
el deseo es la realidad
vuelve la realidad sueño el deseo
realidad o deseo del sueño
sueño es la realidad del deseo
y deseo la realidad del sueño
deseo sueño realidad espejo
de Narciso trifásico en su infierno.

3
La muerte se suicida en mí todos los días.
Tú lo sabes, y cuando yo me muera
viviré mi vida,
como un príncipe de hiedra
sobre la torre abolida.

SIEMPRE

He vivido casi toda mi vida lejos de mis cielos. 
Pero mis pies están marcados en los códices, 
en la voz profunda de mi pueblo. 
Camino sobre el mar y las nubes que me traje: 
son mi tierra firme. 
¿Quién me la puede quitar? 
Cuando digo que estoy solo es porque no estoy en la plaza pública 
sino en cada uno de vosotros, 
como en los granos la granada. 
Podríais enterrarme en la voz de cualquier niño 
si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes. 
Mis ojos siempre se abren sobre la luz primera, 
y al cerrarlos, sobre mí cae siempre la sombra de mi infancia. 
¿Y todo lo que he vivido, 
me pregunto, toda el agua escurrida entre mis dedos, 
todo lo bailado, no es un sueño? 
No he tenido tiempo para soñar, amigos. 
Apenas si he tenido para no morirme. 
No puedo descifrar el símbolo 
porque el símbolo no es un lenguaje. 
Estoy tan cerca que no me veis 
en las cenizas de los muertos 
y en las manos de los niños futuros. 
Tercamente guatemalteco, 
no necesito recordar, me basta con palparme. 
El sueño no tiene vocales, 
pero tiene llamaradas y tambores mudos, 
y las mismas fogatas 
arden en las mismas cumbres. 
…Si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.

NIEVE

Cuando una hormiga cae
ninguno se da cuenta.

Cuando yo estoy sufriendo hasta la médula
sólo yo lo averiguo.

Y se me antoja hoy-no sé por qué zodíaco-
que si sufro lo sepa todo el mundo.

Y que no es justo que padezca solo.

Y que alguna mujer debiera estar llorando
sobre mis metacarpios.
Al menos, ayudándome a llorar.

Me siento solidario con todo aquel que tiene
alguna torva pena, alguna neuralgia,
alguna madre agónica, alguna cárcel suya.

Y sólo pediría una brocha imponente
para llenar los muros de palabras soeces,
hasta que todos sepan
lo enfermamente triste
que un hombre puede estar de igual manera,
de igual simple manera
como caer una hormiga.

Te sugiero seguir leyendo...
¡Ay, ahora el tiempo ya para mi no existe! si al horizonte miro y no…

Busca, lee y comparte poesía. Hagámosla viral!

X
Scroll Up