CASTILLA, HOY MI POSADA

Mi Poeta sugerido: »José Mateos

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Castilla vieja, peregrina y santa,
la que algunos ahora dan por muerta,
de yermos y de páramos, desierta,
de iglesias y de ermitas sacrosanta.

Tierra reseca, sofocante y fría,
beoda de sol, de lágrimas sedienta,
reina pía trocada en asistenta
de los que fueron súbditos un día.

Castilla fiel, repleta de pinares,
donde antaño sembraban labradores,
de ganado, rebaños y pastores,
la tierra de regachos y hontanares.

Hoy, robado el mar, no puedes navegar,
te has quedado sin barcos ni veleros,
y hasta ya no precisas los aperos
para en tus surcos austeros naufragar.

Castilla lóbrega, cual vino tinto,
pintada de lagares y bodegas,
medida en celemines y fanegas
y gentes de pelaje variopinto.

Forjadora de sueños a empujones,
creadora de mitos y de artistas,
hoy te observo a través de tus aristas
como ejemplo a imitar de otras regiones.

Castilla con la espiga al sol dorada
el humilde lugar de mis mayores,
tan lejos ahora ya de mis amores,
ayer mi hogar y hoy sólo ya posada.
©donaciano bueno.

Comentario del autor sobre el poema: Un pueblo de Castilla la Vieja fue el lugar de mi venida al mundo. Desde los trece años en que me ausenté fuí habitualmente siempre que me era posible. Hoy se ha convertido únicamente ya en mi posada. En la antigua clasificación regional, Castilla incluía a Cantabria con su salida al mar Cantábrico.

MI POETA SUGERIDO: José Mateos

José Mateos

EL TIEMPO

En las tabernas sucias, en los cuartos
con fotos y cartones de otra época,
en la humedad de un sótano que guarda
el disfraz y el espejo, el uniforme,
los guantes que confiesan su lujuria,
la candorosa media y el caduco
papel donde se riman los recuerdos.

En la confusa urgencia de la muerte
que ahora recorre un cuerpo entre las sábanas.

En la abolida noche donde, herido,
conversa el asesino con su crimen.

En las sórdidas calles. En los trenes
vacíos, irreales de una noche.

Contra mí, contra ti, contra la vida.

En la terca oquedad de este poema.
Una extraña ciudad ( 1983-1990)

CUANDO SE HIZO LA NOCHE

A Francisco Bejarano

Aquí, frente a este cielo que ahora extiende la noche,
sentados a la brisa tranquila del verano,
en tu casa, movido por uno de tus libros,
mientras ibas leyéndonos sus versos, sus palabras,

al fin he comprendido que nunca, nunca acepta
ni aprende uno a estar solo y a vivir con el miedo.

Tú nos dices que arrastra el viento lo que es puro,
que se lleva estos días, que nos dejan las tardes
sólo dolor y angustia. Lo sé , pero no importa.

Aquí , mientras yo oigo tus severas palabras
y ladran unos perros, allá al fondo, en la noche,
qué suerte es estar juntos y apurar nuestras copas.
Días en claro ( 1990-1995)

LAS LÁGRIMAS DE AGOSTO

Quién no lo habrá soñado en esas noches
de turbia soledad, bajo el hechizo
terrible de una luna indiferente,

como en aquella noche de verano
lo soñé yo, con empañados ojos,
en un cuarto sin luz, lleno de libros,
pidiendo a un Dios ausente lo imposible:

una puerta al regreso, una salida.

CANCIÓN 5

(Diálogo en la oscuridad)

Todavía algunas noches,
padre mío, me despiertas
y me preguntas, temblando,
como a través de la niebla,
si ha de venir algún día
para ti la primavera.

-¿Es que no sabes que has muerto,
que donde estás no florece,
cuando es abril, la semilla,
aunque en el campo la entierres?

Y contestas: -“Hijo, ¿cómo
me hablas estando yo ausente?
¿A quién de los dos, entonces,
está engañando la muerte?”

PRIMAVERA EN EL AIRE

Creías que la niebla y el mal tiempo
no acabarían nunca, que en tu casa
no volvería a entrar la primavera.
Y esta mañana, mira:
un año más florecen los cerezos;
álamos y castaños tiemblan ya de hojas verdes;
el aire huele a juventud y a huerta;
y el río, antes dormido bajo el hielo,
vuelve a correr al sol, más limpia el agua.

Sólo el brochazo de esas nubes negras
parcelando la sombra, monte arriba,
te advierte que esta pausa termina en otro invierno.
Y aunque el frío y el mal tú los conoces,
inocente y feliz como el jilguero
que ahora recita versos de amor a un Dios extraño,
-escúchalo- también bajo otras nubes,
tu pobre corazón canta por dentro.
del libro “Reunión”. Editorial Comares

QUISIERA

QUISIERA escribir poemas
sin el dogal riguroso
de los poemas bien hechos;

Poemas que casi no fueran
poemas, sino el silencio
de donde nace el poema.

Como esas flores sin nombre
que hay en los cementerios,
quisiera hacer mis poemas:

Ser más fuerte que la muerte
con el olor de un momento.

EL ÁLAMO

DURO, quieto, indiferente
al río y la muerte.

Asceta de la ribera,
te desmienten
tus hojas que tiemblan.

SIN TÍTULO

HACE tiempo
Tuve un nombre,
Un nombre que no recuerdo.

Me llamaba…,
Como todos.
No sé como me llamaba.

¿Ansía? ¿Eco?
¿Vanidad?
Algo parecido a eso.

En Un sí menor. Editorial Pre-Textos
Colección la cruz del sur.

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