ARDIÓ PARÍS

Poeta sugerido: Mateo Morrison

 

Al alba fue. ¡Ardió Paris!
Una gran pira le sorprendió a esa ciudad bella,
dormida. De rencor se inundó, de sangre gris,
de abatidas pavesas a su alma haciendo mella.
Hasta el sol y la luna tejieron un tapiz
para ocultar la estrella.

¡Resoplen las trompetas!
A los que convencidos están, de Alá creyentes,
no permitan que nadie les troque en marionetas
guiadas por los hilos de profetas indecentes
que, sibilinos, os utilizan con sus tretas
para abducir las mentes.

¡Oh, ciudad de la luz!
Hoy, lloran afligidas tus luces apagadas
pues gentes que se dicen contrarios a la cruz
en un mar de lágrimas os tienen anegadas
de dolor. Y a vuestros hijos penando en ataúd
sus almas apenadas.

Gentes de mente obtusa,
de alma débil a los que les han comido el coco,
que propietarios codician ser de las esclusas
que en el mundo son desde el río Nilo al Orinoco.
Todas, falsas justificaciones, son excusas,
razonamientos locos.

¡Ya el cielo está atronando!
Morir por Alá, ¡que atrocidad! como si dios
alguna vez dijera que hay que morir matando
ahorcando vais y a vuestro dios diciendo adiós
al mismo ritmo que al ser humano exterminando
como en un contradiós.

Quien en su sano juicio
de un ser superior que predicando va el amor
puede interpretar que nos reclame el sacrificio
de nuestros hermanos y que lo hagan sin temor.
por hablar o escribir o desarrollar su oficio
y aun más si era de humor.

Solo son sujetos de enajenación mental
a los que la doctrina ha llevado hasta el abismo
pues suelen considerar que están en su cabal,
que sea algún dios quien se lo ordene, da lo mismo,
que la víctima inocente sea, les da igual
¡maldito fanatismo!
©donaciano bueno

Sin entrar a valorar la oportunidad y derecho o no a publicar viñetas que puedan ofender a los creyentes. Ni siquiera si eso encaja en los cánones de la libertad de opinión. Personalmente tengo mis dudas. Quede constancia aquí, sin embargo, de que no solo los yihadistas vienen matando en nombre de dios. Solo es preciso remontarnos a las guerras santas. Incluso hoy día la organización terrorista ETA quien debe sus orígenes a los representantes de la iglesia católica, sacerdotes, algunos que se negaban a dar los útimos sacramentos a los asesinados mientras la iglesia oficial miraba para otro lado. Ver para creer.

POETA SUGERIDO: Mateo Morrison

Mateo Morrison

VARIACIONES DE LA MUERTE

“Matando muerte en vida la has trocado”
San Juan de la Cruz

Asidas mis manos a tu rostro
recojo la vida plenamente.
He despertado ahora
y puedo decir que nada
desfallece a mi alrededor.
Renacen múltiples formas del amor.
La muerte cercada
en su primera batalla
se retira con lanzas
que colorean el viento
buscando otro escenario
en las praderas de la nocturnidad

NO SOLO HOMBRES

A Amelia Ricart

No sólo hombres caen
sobre piedras,
sobre hierbas,
sobre aceras.
También niñas portadoras de inocencia, han caído junto a libros salpicados. También niñas
que no conocieron lo difícil
de crecer paralelo a la tristeza,
presentaron sus labios escolares a la pólvora.
Y quién dice que sus cuerpos fragmentados
no aumentaron el dolor en la ciudad.
Y quién dice que con libros en el pecho,
dejarán de pasar día a día creciendo en sus amores
y quién niega que algún día
cada piedra esté sobre otra piedra
cada sosiego esté sobre cada hombre
cada sonrisa esté sobre cada madre y cada niña esté sin pólvora en los labios.

CANCION ANTES DEL ODIO

Sé que antes del odio fue el amor
que las niñas ya doncellas
blandían sus sonrisas en los poblados
y el niño casi hombre regaba con dulces piropos la llanura.

Y preguntarán entonces
porqué tienen mis versos
este rastro de llanto recrecido.
Mihistoria, es la historia de un niño que despierta y advierte el mundo como el dolor instituido
Que quisiera convertir en rosas y juguetes
todas las espinas de la tierra.

Quería decir:
que antes yo hablaba del Correr de las estrellas, de lo hermoso de la tarde formándose de nubes,
de la flor, del horizonte y de las aves.

Pero, desde hace poco
mis versos tienen un rastro de llanto recrecido
un crujir de dientes, un odio almacenado. Desde que la siembra quedó trunca
—o sea—
la muerte prematura de los niños
la fábrica creció alimentada
por el sudor y por la sangre

y la madre enlutó de lágrimas mi pecho
desde entonces
a pesar de que antes que el odio fue el amor
mis versos tiene un rastro de llanto recrecido.

De Tempestad del silencio

1
El tiempo es un anciano que descansa.
FRANCISCO BRINES

Casi libre de pensamientos
el anciano se aposenta
en el más pequeño
banco del parque.
El viento que levanta las faldas
le trae una leve sensación de bienestar.
Las horas llamearon su cuerpo.
Ahora está colocado
en esta miniatura de asiento
que le servirá de almohada.
Su cama será un conjunto de hilachas
con forma de estrella
pero sin luz.
Él, percibirá
en su extraño mundo
que la muerte merodea
como incendio voraz
su anatomía.
Vegetativamente sonríe
en una mueca
escoltada por dientes
que existieron.
A su lado la vida continúa.
Ratas multiplicadas en las aceras.
Ligeras lluvias acarician las rosas pisoteadas.
Una mariposa se pasea solitaria
y una luciérnaga
parece mantener la esperanza de que pronto
la noche cesará.
En este lugar todos avanzan veloces
para alcanzar algún espacio.
Nadie se detiene a acompañar
a este ser que lleva
el tiempo entre los huesos.

2
No es una mujer sola
es un estado transitorio
entre dos soledades.
YOLANDA PANTÍN

La anciana se desplaza en su hábitat.
Comparte su supervivencia
con insectos que van migrando
hacia lugares más propicios.
El sitio donde duerme no tiene borde.
Todavía siente las caricias
de la superficie que recoge sus pisadas.
Reza, pero su iglesia es la calzada
donde antes los muchachos fisgaban
su cuerpo.
La lascivia caía como agua de madrugada.
Se humedecieron alguna vez sus piernas
espejeando sus ropas raídas.
Humores antiguos cruzaron sus arterias.
Marismas cuajadas rondaban
por sus bronquios.
Ya ese vientre reclama cenizas.

Se zambulle en el recuerdo de unos labios
que fueron fosforescentes
y ahora no saben pronunciar el adiós.
Una manta trata de ocultar
el arribo del rocío.
Piensa que su estar en la tierra
fue demasiado fugaz.
El calor ahora pretende derretirla.
Sería bueno volver a contemplarla
antes de que se evapore su presencia.

3
La daga que construyes para herirme. El cuchillo imantado
que lanzas a mi pecho.
La tea con que incendias mis pisadas. La herida en mí
descuidado rostro.
Las abejas que entrenas para emponzoñar mi espíritu.
Las aguas infectadas del jardín que cultivas para ensañarte
en mi cuerpo derribado.
El pistoletazo que buscaste en el poema de Maiakosky
para penetrar en mi sien.
Los restos de cicuta que indagas en la historia para que
su esencia destruya mis entrañas.
Las investigaciones que avanzas para aprender y aplicarme
las torturas más sublimes de la postmodernidad.
La cámara de gas que fuiste a conocer para estudiar
la posibilidad de mi holocausto particular.
La mirada que exhibes cada mañana forzando
a refugiarme en la quietud.
¿No son suficientes para detener tus asedios a mi sombra?

4
He aquí donde están colocadas las criaturas
que van a ser estatuas.
Entes tallados sin sudores
y sin nada que circule por sus venas.
Ya están listas lejos de las ciudades donde deambulan
tantos seres anónimos que nunca serán esfinges.
Trasladen ya a los seleccionados para la gloria
y déjennos con nuestra intrascendencia,
dispuestos a morir como llegamos,
emitiendo un pequeño grito.
Arropándonos con la sábana del olvido.

5
Los ojos que insertaste en las paredes
no ven más que a las paredes mismas.
Hacia los lados emerge una luz desvanecida.
¿Es que le falta amor a esos ojos?.
Un museo silente tu mirada.
Sólo el oblicuo sentido de la vida
mantiene esta ilusión
de sentimientos contrapuestos.

6
Penetrar al éter no es llegar.
A cada instante debemos
encontrar la hermosa curva.
Son bellas tus siluetas,
imperceptibles a estéticas agotadas.
La idea griega de la perfección estaba yerta
cuando nacieron tus cadencias.

7
No abandones tus alas,
no importa que te ofrezcan el cielo en cada abrazo,
ni que sientas un ardiente temblor en cada orgasmo.
Toma tu pulso colocado en el orificio
donde se oxigena el amor.
A lo mejor ya debes trasladarte
a otra galaxia.

8
Ninguna de estas imágenes se parecen a ti.
Son máscaras burlándose de mis mañanas,
vacío en que navega mi ser.
Pensativa parecías desaparecer en otro sueño
y dejas tu recuerdo colgando en una duda.
Permite que me quede con alguna de tus formas,
la más tenue quizás,
la que se desvanece con el solo intento de mirarla.

Te sugiero seguir leyendo...
Y yo me iré. Y el viento seguirá reflexionando,deslizando sus huellas, a lo que ocurre…
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