A UNA NUEZ

Mi Poeta sugerido: »Darío Lancini

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Traviesa, redondita y tan oronda,
un cerebro aparentas chiquitito,
¡si sales a bailar ya eres la monda!
nadie puede ganarle a tu piquito.

Chiquita, niña mona, casquivana,
parodias repicando castañuelas,
a veces no aparentas y eres vana,
la ayuda sin cobrar del sacamuelas.

Castaña con bellota y la avellana,
-nacéis verdes trocando en fruto seco-,
de todas sin dudar hoy me hago eco

cantando la virtud que os engalana:
con nata, chocolate, a palo seco
abuso así me insistan que yo peco.
©donaciano bueno

Originales las nueces Clic para tuitear

Había una vez una nuez
que era amiga de un pez.
El pez se marchó
y la nuez sola se quedó.
(anónimo infantil)

En ocasiones un insignificante objeto como puede ser una nuez es una excusa para descubrir la belleza y, mediante las palabras, proyectársela a los lectores. Eso que únicamente consiguen los mejores, lo que obviamente no es el caso.

POETA SUGERIDO: Darío Lancini

Darío Lancini

Palindromos

Yo sonoro no soy

Roma no cede con amor

Adan no cede con nada

¿Son ruidos acaso diurnos?

Son robos, no solo son sobornos

No te comas la salsa, mocetón

ODA

¡Mirad! Océanos reputados parecen,
amada, rimar.
Oh Azul…
¡A la mar! ¡Redes a la roda!
No remó.
Habla la sibila: <<¡Dios, a remar
se van…, se van.
Átropos sola los soporta.
Son ruidosos, Ulises, oíd sus naves.
Se van.
Oíd a la pleamar.
Brama la ola famosa.
Ramera, ramera ególatra, pasan eras al Evo.
No remó.
¡Hay epopeya! ¡Hay orto! Y acaya da ídolos.
Naves…, naves.
Ramera soez, a la sacra Palas oíd.
¡A reír! Yo sin oído viví de reír.

A remar.
Al asirio cráneo sin oído sus orejas
Apolo sanó.
Ilíada… De los áloes ídolo serías.

Amor azul… Se van. Sus aras Apolo pasa>>

LA NOCHE

Se van… Se derrama la mar,
Brioso Dionisios, ¿Ulises era ídolo?
Pasan eras al ocaso y el río las une.
Vamos a oír, beodo toca Baco.
Toma la cítara, poeta, Liba.
Habla la diosa: —<<Eneas, a sumar años,
a remar.
Aleja el oleaje la luz —ahora me deja.
El olivo mayor te dan, Elena, ¿ves?
Se van sus naves…, ¡oro y seda!
De secuas ramos daré.
Tierra…, mar…, ¡oh Azul!, al aire
háblale.

Habla la ramera: —<<¡A remar! Ares une
varios odios. Usa sus ojos, usa sus
edades, aloja bajo las Eras. Oídle:

¡A remar! Al oírnos emerge la ola
famosa.
Ramera diosa, tu piel leí. ¡Putas, oíd!
A remar.
¡Asoma falo alegre! Me sonrió la ramera.
El dios Ares aloja bajo las Edades. Usa
sus ojos, usa sus oídos.
Oirá.
¡Venus era ramera!
A remar. Al alba hoy yo soy dios

A remar. ¡Asoma falo al atlas!>>.

EL ALBA

Hería la luz. Ahora mar, reiterado mar…
¡Sauces, edades y oro!… Se van sus naves.
Se van, Elena de Troya: móvil oleaje de
mar.
¡Oh Azul! Aleja el oleaje, la ramera
soñará.
Musas, a Eneas oíd. Al alba, hábil ateo,
para ti cálamo toca Baco todo ebrio.
Asoma Venus al oírle. Yo saco las arenas,
Apolo.
Di, Ares, ¿es iluso sin oídos oír? Brama
la mar.
Redes…, naves.
¡Eh! Con alas Apolo pasará sus naves.
¡Luz!
¡Aromas, aire, sol!
Odiseo, la soledad a Ilión asoló.
Pasajeros, usó Dioniso en arcoris a
la ramera.
¡Ríe, redivivo Dionisio, y ríe radiosa la Parca salaz!

¡Eos!
A remar, se van…, se van.
¡Sol!
Odiada ya cayó Troya. ¡Hay epopeya!
Homero no ve las arenas. Apártalo, Gea.
Remar…, a remar.
Asoma falo a la mar. Brama el Paladión.
¡Aves!
Se van sus dioses. Ilusos o dirunos,
Átropos sola los soporta.
Naves…, naves.
Rameras, oíd al Ibis: —<<Al alba Homero nadó.
Rala se derrama la luz. Ahora mirad…

Amanece, rapsoda, tu persona eco da rimado>>

La mar

¡Ah! El anís es azul al ocaso.
Claro, la canícula hará mal.
Alejábase bello sol.
¡Sumerge la usada roda!
A remar.
¡A La Habana, bucanero Morgan!
Oleaje de la mar…
¡Al remo! ¡Corre!
Playas…
Ay, al perro comer la rama le
deja el onagro, morena cubana.
¡Bah! A la ramera adorada su
alegre muslo sol le besa.
¡Bajel a la mar! ¡Ah!
Alucina calor al cosaco.
La luz asesina le hará mal.

Dios

Oíd.
Ahora dudará Roma.
INRI
Roma
INRI
¿Viene Dios?
A dudar.
¡Oh!
«Azul soy yo».
«Amo la parca saloma».
Raro murió Él.
Le oí.
¡Vive, rey!
Os amo.
Toda duda habla.
Os acosa.
Dudas:
¿Amar…, odiar?
Te das la fe falsa
Barrabás.
A Dios oí.
Dimas adujo:
«Cínico,
tu fe refuto.
Era rey
y
era reo.
Tu fe refuto,
cínico
Judas.
A mi Dios oí».

Das a Barrabás
la fe
falsa
del traidor.
Amasa dudas:
¿Ocaso…, alba?
Ha dudado
Tomás.
¡Oye!
¡Revivió Él!
Le oí rumorar.

«Amo la sacra paloma».
«Yo soy luz».
Ahora
dudas

de vivir.
Ni
a morir
ni
a morar.
A dudar.
¡Oh!
¡Adíos! Oíd…

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