LOCO …DE CONTENTO/

Enrique García-Máiquez (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
EL POEMA Lee otros poemas de HUMOR

 

Estoy sólo con mis mocos,
mis suspiros, mis abrazos,
mis penurias, mis sofocos,
con mis deudas y sus plazos,
lo que sueño, lo que toco,
lo que digo, lo que cuento,
lo que es falso, lo que miento,
lo que a mí me vuelve loco.

Con mis dudas y razones,
mis juegos en solitario,
mis rechazos al mal fario
y mis preocupaciones.
Soy voluble, lo confieso,
al igual que la veleta
ante un toque de trompeta
se gira y vuelve travieso.

Pienso, digo y contradigo,
nunca digo lo que pienso
y si pienso, no lo digo,
sólo me mueve el incienso.
Con mis críticas al viento,
mis plegarias y mis súplicas,
opiniones y sus réplicas,
mis rechazos y sustento.

Si me toco no me tiento,
si recuerdo, no me acuerdo,
¿estoy lúcido, estoy cuerdo?
estoy loco… de contento.
©donaciano bueno.

POETA SUGERIDO: Enrique García-Máiquez

Enrique García-Máiquez

Blanco y negro

(El séptimo sello)

¿Para qué sirve el swing de golf, la moto
que se tumba en las curvas, el glamour
de las noches de fiesta, la piscina
o el aplauso del público, si existen
-te pregunta la muerte mientras mueve
un alfil sigiloso- los paseos
por la playa, tus perros, la poesía,
el ángelus, el cine, la memoria
y amigos, que también van a morir?

Por eso la poesía

La novela lo malo es lo que exige:
requiere un adulterio, asesinatos,
viajes larguísimos, curiosas coincidencias,
y un sinfín de avatares.
Los cuentos son más cortos
pero tienden a hacer de sus protagonistas
insectos esquemáticos, clavarlos
con su alfiler a un corcho y colocarles
ingeniosas cartelas.
En cambio, la poesía lo da todo
sin pedir casi nada. Es increíble
lo poco que hace falta en un poema.
Que estemos juntos, por ejemplo,
en una tarde tonta, igual que tantas,
y que digas de pronto:
“Qué suerte estar contigo”, y que yo piense:
“Oírtelo decir es un milagro”.

Por eso la poesía

La novela lo malo es lo que exige:
requiere un adulterio, asesinatos,
viajes larguísimos, curiosas coincidencias,
y un sinfín de avatares.
Los cuentos son más cortos
pero tienden a hacer de sus protagonistas
insectos esquemáticos, clavarlos
con su alfiler a un corcho y colocarles
ingeniosas cartelas.
En cambio, la poesía lo da todo
sin pedir casi nada. Es increíble
lo poco que hace falta en un poema.
Que estemos juntos, por ejemplo,
en una tarde tonta, igual que tantas,
y que digas de pronto:
“Qué suerte estar contigo”, y que yo piense:
“Oírtelo decir es un milagro”.

EPITAFIO A UNA JOVEN MADRE

A Cristina Moreno

NO, no te sea leve la tierra en que reposas
ni tampoco tranquila. No estás acostumbrada.
Que sobre ella retumben cada día más firmes
los pasos de tus hijos y el ruido de sus risas.

FREE RIDER

ESOS poemas superprofundísimos,
que nunca tengo ganas de escribir
ni muy posiblemente fuerzas,
los han escrito, los escribirán
o quizás ahora mismo los estén escribiendo
poetas admirables.
Yo
no puedo más que dar las gracias, prometer
que los leeré despacio y bendecir
la suerte de que la poesía sea
un trabajo en equipo.
de “Mal que bien”, Ediciones Rialp, 2019

VERSION

Estas líneas traducen un poema
de autor desconocido.
Una música antigua, oída un día
en el coche, camino del trabajo,
o la conversación en la que hablaban
de novios unas chicas jovencísimas
que espié sin querer, transido de nostalgia.
O puede que traduzcan la sonrisa
que salva una mañana, o bien las voces
que nos hieren en sueños, o un paisaje,
o una historia olvidada… Es un poema
incierto de autor desconocido el que estas líneas
traducen torpemente consultando
un diccionario oscuro.
Su lengua original fue la del fuego
y nunca nadie ha hecho una versión exacta.
– – –
Más vale que no sepan para qué
sirve leer poesía, si algunos aún la leen.
No les expliques,
calla,
que no sepan
que su belleza no es neutral, que hace
insoportables la crueldad, la idiotez y el ruido
y por eso nos vuelve solitarios. […]
(de LECTURA EN UN COLEGIO)
– – –
[…] el poema de amor de un joven siempre
será una redundancia;
un himno, una obviedad;
una elegía, un ejercicio..
En cambio,
qué natural una elegía ahora,
cuando las dicta el tiempo,
y un himno es algo heroico, inconcebible,
y un poema de amor es la esperanza
única de vivir
aún
estremecidos.
(de ORATIO PRO DOMO SUA)
– – –
El pasado me pisa los talones. […] Pero yo me resisto. Hacia delante
huyo cada mañana
con los brazos abiertos. […] La esperanza es lo único que queda
a salvo del pasado, más allá de su alcance,
y a salvo incluso del convencimiento
de que no por ahora.
De que luego tampoco. […]
(de SIN CONVENCIMIENTO, CON ESPERANZA)
– – –
Aquella higuera que por no dar fruto
maldijo Jesucristo
sin pararse a esperar, sacrificándola
a una enseñanza dura para todos,
dio la leña más seca, las mejores
fogatas del invierno se encendieron
con sus resecos troncos y a su arrimo
se juntaron extraños, se bebía,
se inflamaba el amor de los esposos […] Alguna viga
también salió de aquella higuera inútil
y sostuvo una casa. Y hecha barco
hubo una tabla que llegó hasta Tarsis […] Aquella higuera pobre, sólo sombra
y polvo recibió una maldición
y en ese mismo instante fue bendita.
Cuántos frutos la higuera. Siempre es tiempo.
(de LA HIGUERA ESTERIL]
– – –
[…] Pero tú ven, vente conmigo
hasta las páginas de un libro,
aunque sea mío.
(de FUGA)

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