MEJOR NO VAYAS/

José María Hinojosa (poeta sugerido)

EL POEMA Lee otros poemas de HUMOR

 

Si un día te has de ir, mejor no vayas.
Procúrate buscar otra salida
que sea más alegre y divertida.
La muerte goza y usa a las cobayas.

Intenta no mirar hacia ese lado
mintiendo, tú eres lelo y no te enteras,
e incluso has de salir por peteneras
diciendo que a esa rifa no has jugado.

Demuestra que eres fuerte y que resistes
y que ante contratiempos no amilanas,
si dice ve a por uvas ve a por lanas,
o busca a sobornarle con tus chistes.

La muerte es esa niña presumida
que un día ha de acercarse a tu ventana,
si encuentra que no estás para jarana
de vuelta se irá al punto de partida.
©donaciano bueno

Otro recurso es echar a correr? Clic para tuitear
¿Conoces a José María Hinojosa? Lee/escucha algunos de sus poemas

José María Hinojosa

Canción de los aceituneros

A José María Chacón

Aceituneros del pío-pío,
muertos de hambre
y muertos de frío.

El zagalejo encarnado,
ciñe tu cuerpo arrecido.

—¿Mocita, quieres bailar
en medio de los olivos?

Yo cogeré tu tarea
y tu bailarás conmigo.

¡Vente chiquilla hacia los olivos!

Hoy cuando demos de mano,
quisiera bailar contigo.

—¿Mocita, quieres cantar
debajo de los olivos?

Yo tocaré la guitarra
y tú cantarás bajito.

¡Vente chiquilla hacia los olivos!

Aceituneros del pío-pío,
muertos de hambre
y muertos de frío.

Canción

Bogaba por alta mar
un marinero en su barca,
velas eran sus deseos,
y su pensamiento, el viento.

Si yo fuera marinero
sólo tendría en mi pecho
una hélice y un remo.

Como marinero no soy,
cuando me embarque en el mar
sólo llevaré el recuerdo
del ritmo de los remeros.

Álamos

Álamos negros
junto al arroyo fresco.

Álamos blancos
junto al arroyo claro.

Álamos blancos
y negros,
cogidos del brazo,
van cantando
al son de la brisa,
por el arroyo abajo.

Huyendo del destino

En medio de este hueco redondo y transparente
que me persigue siempre a través de la tierra
retumban los hachazos que separan las ramas
brotadas en el tronco de mármol patinado
por el humo de pólvora y la luz de la luna
filtrada entre los dedos de tus manos de nieve.

Tus brazos recogían en sus siete colores
la lluvia de mi frente y la espuma del agua
perdiéndose en las aguas tu cabellera rubia
mientras que tu cabeza flotaba entre las olas
verde entre verdes algas con los labios abiertos
por la caricia última de mis labios de fuego.

La rosa de los vientos

Para picotear sobre mi fría palma
bajan aleteando las estrellas
y la Osa Mayor no será nunca blanca
porque ha olvidado su pasión mimética.

Han puesto colgaduras encaladas
para borrar los huecos de mis huellas,
mujeres negras que habitan mi casa.
Sólo han brotado de mi barco velas.

Mientras oteo curvos horizontes
en el balcón de escarcha tempranera,
veo llegar el humo desde Londres,
que amarillo nació en las chimeneas
y, cano ya, me llama a grandes voces
y pregunta con gesto anacoreta
por la senda que lleva al Polo Norte.

Encogiendo mis hombros hechos niebla
yo le regalo un alfabeto Morse.

Mi alegría

Vino a mí en espiral,
con vuelo de mañana,
su voz hecha sonrisa
de lucero del alba.

Mi sangre baña el río
en aleteo de agallas;
queda el cuerpo sin sangre
y oye la voz del alba.

Está mi cuerpo frío
ya tendido en la playa,
y huyendo de la luz
desaparece el alba.

Su voz hecha sonrisa
vino a mí en espiral;
mi gesto sin aristas
fue a ella en espiral.

Nuestro amor

Nuestros cabellos flotan en la curva del aire
y en la curva del agua flota un barco pirata
que lleva en su cubierta entre cercos de brea
tus miradas de ámbar y el ámbar de tus manos.

Nuestros cabellos flotan en aire enrojecido
mientras su cuerpo pende hecha color su carne
de los siete colores tendidos en un arco
sobre el cielo de hule herido por sus ojos.

¿Por qué siempre rehuyes el encerrar tu carne
en mi carne cuajada de flores y de heridas
abiertas con puñales en madrugadas blancas
llegadas del desierto entre nubes de polvo?

Nuestros cabellos flotan en la curva del aire
envueltos entre ráfagas de crímenes violentos
y manos inocentes quieren lavar la sangre
derramada en la tierra por el primer amor.

Pasión sin límites

Vuela mi corazón
unido con los pájaros
y deja entre los árboles
un invisible rastro
de alegría y de sangre.

Las gotas de rocío
se helaron en las manos
abiertas y floridas
de los enamorados
perdidos en la brisa.

Vuela mi corazón,
mi corazón atado
con cadenas de estrellas
a la sombra de un árbol
atado con cadenas
y con cantos de pájaros.

Nuestra puntuación
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 4)

Impactos: 192

Share and Enjoy !

0Shares
0 0 0

Te invito a dejar tu huella con un comentario. Gracias

avatar
  Subscribe  
Notificar a
Te sugiero seguir leyendo...
Resulta que yo andaba despistadosoñando sin saber por donde andaba,y en medio del camino tropezaba.La culpa la achacaba al empedrado.

Vale. Pongamos, no te gusta lo que escribo. Pero ¿a qué perder la oportunidad de leer entre
más de 20.000 poemas de reconocida autoría? Prueba a buscar tu poeta preferido.

¿Qué hay de nuevo?
X myStickymenu