PENSAR NO ES DE RECIBO

Mi Poeta sugerido: »Amparo Dávila

EL POEMA Lee otros SONETOS

 

El pensar hoy se ha puesto al rojo vivo,
si pensar es decir lo que uno siente,
a exponer no le sigues la corriente,
como ocurre a mi mente cuando escribo.

Que opinar es un viento fugitivo
que tiene que lidiar contracorriente,
agua que mana de distinta fuente,
recibo que dudoso es de recibo.

Quizás es lo mejor estar silente,
las palabras guardase en el bolsillo,
o aparentar que es uno un inocente.

O prohibirle al uso de tu mente,
o en la cárcel meter. Con un martillo
darle un golpe en la testa. Tan sencillo.
©donaciano bueno

Y tú que opinión tienes al respecto? Clic para tuitear

Hay personas que, como se dice vulgarmente, no se comen el coco. Otras tienen en su cerebro una máquina que no para. Pero ay de aquel que tiene la ligereza de decir lo que es políticamente incorrecto. Pobre de él. Es mi caso.

POETA SUGERIDO: Amparo Dávila

Amparo Dávila

POLICROMÍA DEL TIEMPO

Tiempo blanco
vacío sin ti
contigo en la memoria
memoria que te inventa
y te recrea

Tiempo azul
el sueño en que te sueño
la clara certeza
de hallar en ti
la tierra prometida

Tiempo verde
más allá de la esperanza
aguardo
la certeza de tu cuerpo

Tiempo rojo
presiento tu cuerpo
y se derrama
un río de lava
entre la sombra

Tiempo gris
nostalgia de tu voz
y tu mirada
ausente de tu ser
cae la tarde

Tiempo negro
lenta muerte
un viento de puñales
se desata
al no saberte cierto

Brindis

Recordemos el ayer y bebamos por lo que fue; por lo que ya no es!
Levanta la copa y brinda por lo que fue vida y fue muerte;
por lo que un día fue presente y ahora es pasado.
Recordemos el ayer y los amores color de flama; flama esencial
que incendiaba el alma.
Yo sólo tengo vino color de llama; la hoguera de sus amores
se quedó atrás en el pasado.
Llena la copa y bebe; bebamos por el pasado que no puedo
olvidar!

Acuática

Iré por la noche hasta el río musical, cuajado de estrellas;
iré a bañarme en sus aguas color de turquesa.
Escucharé los lamentos de las ramas inquietas; creeré piedras
movibles, los sapos grises.
Correré por la orilla de arenas dormidas, persiguiendo
luceros; en la arena quedarán las huellas de mis infantiles
goces.
Navegaré por el río con mis brazos por remo; el río cruzaré
con remos alados, y brotarán de mis manos las flores
del agua.
Desafiaré los peligros de las aguas profundas; sumergida
en su seno, me pensarán acuática.
Interrumpiré el sueño de los pececillos leves; a los peces
de mil colores les robaré sus sueños de perla.
Liberaré los cabellos con ansias de redes; pescarán estrellas
de coral y de nácar.
Cansada de juegos, descansaré a mi antojo sobre el regazo
del río; el río adornará mi cuerpo con encajes de espuma.

Gimen las flautas

Gimen las flautas
en las manos del aire
y en vano las brisas
azotan los cristales.
¡Es tan duro el corazón de la piedra!
Arcilla desolada,
el peso de los astros
lacera tu frágil epidermis
y hace trizas, cenizas y sollozos
la rosa de la luz.
Dejadme gritar y ensordecer
con mi propio grito
hasta escuchar la esquina
más sola de mis venas.
Quiero pensar, creer
y, sin embargo…
están ausentes de ternura
los ojos de la tarde
y lloran solos
las fieras en el monte.
Si lo sabéis, decidme:
¿en dónde está el secreto manantial,
el agua virgen?
Busco bajo la niebla cuajada de horizontes…
Y ni siquiera lo sabía:
¡soy muda y ciega!

El cuerpo es una estrella fugaz

una llama encendida
que se apaga

La noche es una ala negra
que se extiende
y envuelve en su negrura

La noche hunde
su prestigio de tigre
muerde al sueño
y al cuerpo
el tigre de la noche
en el agua

Este cuerpo que grita
y no se escucha
que se abisma
para salir huyendo
cuerpo sin luz
en sí cerrado

Ni un solo pájaro
en la noche
ni nada que nos retoñe
el cuerpo olvidó su rostro
su sombra
su recuerdo

Noche sin alba
profunda
eterna
el cuerpo cae en ti
como fruto maduro
y consumado

Como pregunta sin respuesta
el cuerpo va cayendo
de silencio en silencio
en la noche embozada.

Decir tu ausencia

I
Aquí, donde comienza tu ausencia,
en este litoral del olvido
donde una esperanza se consume,
estoy como molino sin aspas;
como barco sin velas,
soy el eco de otros gritos;
amarga sal concentrada de otros llantos,
me circunda un horizonte de ruinas;
me acecha una noche sin luna y sin estrellas.

Te sugiero seguir leyendo...
Oidlo todos bien, esta es mi voz, la que al mundo ha mandado a tomar…

Busca poemas entre más de 3000 poetas sugeridos

X
Scroll Up