POR CHIRIPA

Poeta sugerido: Francisco José Chamorro Camisón

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Yo nací, como tú, como cualquiera,
del abultado vientre de mi madre,
¡lo que hube de empujar pa’ que pariera!
sólo Dios lo sabe, y la comadre.

Llegué a este oscuro mundo por chiripa
un veintidós de junio del cuarenta,
ignoro si hacía sol, había tormenta
o si el Madrid jugaba en Arequipa.

Sólo sé que esperaban a una niña
y de pronto se apareció un payaso,
era un tipo desnudo y algo escaso,
un racimo colgando de una viña.

¡Culpable yo no fui, tal frustración,
prometo y se lo juro, por mis muertos,
ni ver tuve en los fallos, los aciertos!
¿por qué iba yo a robarles su ilusión?

Mas tal situación fue un cataclismo,
¡incredulidad, decepción, deceso!
¡maldita sea, todo por el sexo!
¡que hoy mismo aquí me capen, me es lo mismo!

Los padres, nuestros padres, todos son
deseos que pululan encubiertos
de anhelos conseguir, sueños despiertos,
ansias por juntar la música y pasión.

Que al fin le pasearán sea niña o niño
adornado al albur de algún harapo
esperando le griten ¡guapa o ¡guapo!
o aún mejor que les hagan algún guiño.
©donaciano bueno

Comentario del autor sobre el poema: Ahora ya con las técnicas que descubren el sexo de los niños mucho antes de nacer estos versos no tienen vigencia. Además, pronto se podrán traer a la carta. Los que sean capaces de imaginarlo tienen que retrotraerse muchos años atrás.

POETA SUGERIDO: Francisco José Chamorro Camisón

Francisco José Chamorro Camisón

EL CONSTRUCTIVISMO MORAL DE KANT

¿Dónde acaban todas esas cosas que olvidamos
en los hoteles? ¿Quién sabe si fueron nuestras?

Aceptar el olvido es fundar la pérdida.

No sé a quién hice abandonar, pero le pido perdón.
Me cuesta tanto terminar el té, pensar si aquí acaba.

No sé si puedo escapar de la estructura, de lo que es
y de mi capacidad para reconocerme en sus palabras.
Pero quién sabe de las noches que me declaré líquido
en fiestas y jolgorios sin saber que no tener forma es
estar condenado a cualquiera.

Ya me sentencian los cuerpos a la apariencia de un condenado,
ya escucho las terrazas recogerse y los vasos salir del lavavajillas.

Obedecí las órdenes y puse tres cubalibres:
1) J&B con 7Up
2) Larios con Coca-Cola
3) DIC con Fanta Naranja
y quedaron contentos, emocionados, sus ojos mientras extendían el dinero.

A todos los vi felices en fiestas y verbenas, escuché sus miserias,
retazos de cambiar, jirones espirituales, problemas de dinero,
problemas de todo tipo, sin solución todos, problemas ya de temporeros
problemas dignos del bebercio, de llevar tanto tiempo en tanta cosa,

sí, tal vez, tal vez nos apuntemos a yoga, aunar cuerpo, mente y respiración
no suena del todo mal para solucionar nuestros problemas dos tardes en semana,
no suena del todo mal, cariño, buscaré alguna oferta, en Groupon debe haber algo,
cómo te viene el jueves por la tarde, librarás al final, ya me dices, amor, ya me cuentas.

Dos cuestiones fundamentales

I
En qué piensas desde que trabajas en las industrias cárnicas,
desde que las máquinas se han convertido en un tratado de
[música concreta.

En qué piensas cuando sales del polígono en la inmensidad de
[la noche
y no sabes astrología
y mirar lo desconocido es mirar la nada.

En el trayecto hasta casa
y eso que no tienes casa:
un microondas, un frigorífico, un sofá, una cama y un calendario
[porno no son una casa.

En el comedor
mientras todos comen
en qué piensas,
si el vacío convive con los objetos y les otorga espacio: mesas,
[sillas, bandejas.

Se consume todo en su forma.

Qué sientes al meter catorce piezas de lomo en una caja
y flejarla
y ponerle una pegatina
y enviarla a un desconocido.

Qué sientes en ese abismo.

Toda esa carne no es tu carne
pero parece hecha de la misma materia.
No sabes dónde ir y eso consume los turnos de ocho horas.

Qué sientes cuando entras en un congelador a menos treinta
[grados
y fuera arde el día
y se queman cuerpos
y la gente se muere.
Qué sientes en ese precipicio.

En qué piensas cuando llega el sábado
y te bebes un whisky
y te hierve la garganta
y concluyes que esas chicas que te abandonaron no son nadie,
que tú tampoco eres nadie,
pero que el whisky llega tan hasta el fondo
que agarras el vaso como si fuese tu padre muerto.

Le dices algo a la camarera.
Ella no sabe que trabajas en las industrias cárnicas.
Ella sólo sabe que bebes whisky, que no eres nadie,
pero no te preocupes
la camarera te quiere,
las camareras nos quieren.
II
¿Has pensado ya en hacerte una sesión de fotos con tu novia?
¿Te has comprado ya algo bonito, algo que impresione a todos
pero que a ti te deprima profundamente?

La sesión de fotos fue un éxito. Todos
se emocionaron con vuestros cuerpos,
con el espacio hecho escenario y danza.
Yo también me emocioné,
pero yo no cuento,
me emociono por todo
por la piedra cuando es piedra,
por la encina cuando es encina,
por la imagen cuando es imagen,
por los álbumes de fotos que se conservan en nuestros ordenadores portátiles y en nuestros smartphones lejos de la putrefacción de la materia, lejos de aquel
se pondrá el tiempo amarillo
sobre mi fotografía

ya ni sobre la tuya, ni sobre la mía, ni sobre ese amarillo con el
[que el tiempo nos deprimió.

Ahora qué, qué te deprime,
la corbata a juego con el pañuelo de la chaqueta
o esos zapatos negros recién barnizados y limpios.
No sé cómo afrontar la huella que dejaron las facturas de hotel,
los tickets de cafés y cenas, los billetes de autobús,
de tren y de avión, las transferencias bancarias nacionales
[e internacionales.

NH hoteles, Damas, ALSA, Avanza bus, RENFE, Ryanair,
Etihad, McDonald, Telepizza, Banco Santander, Evo Bank.

Así fabricamos nuestro cuaderno sobre la distancia.
Tú me enviabas, escaneados, los tickets de los restaurantes
[donde cenabas con tus ex,
yo los pegaba en orden cronológico.
Yo te enviaba, escaneadas, fronteras entre texto e imagen,
tú las pegabas en busca de una forma.

Quién conserva el espacio donde las cosas son nuestras.
Quién nos alejó de ese páramo.

¿Has conseguido ya la beca del Ministerio de Educación,
[Cultura y Deporte
o sigues trabajando como camarero durante el verano?

No supe qué hacer después de que las palabras encauzaran el
[desastre.
Nada salvo volver a Extremadura, nada salvo buscar trabajo
[en la hostelería
y en las industrias cárnicas, nada salvo volver sobre la escena
[de Jep,

Che cosa ti piace di più veramente nella vita? Ero destinato alla
[sensibilità.
Las preguntas toman esta dirección,
desvelan el lugar que la respuesta nos confesó inhabitable,
pero yo sólo vuelvo
de forma insistente
a la primera bolsa de Lay’s que compré por veinticinco céntimos.

La idea de una concepción política de la justicia

Suelo tomar whisky pensando en el PSOE,
en el PP, en IU, en Podemos, en Ciudadanos, en toda la
[política española.

Todo es política: las novias que te dejaron,
a las que dejaste, la universidad, el dinero,
las cajas de ibuprofenos, la Cruzcampo, todo.

Todo es política.

Whisky con agua.

No sé cómo gestionar el dolor de los días felices, su vacío,
su gesto de rechazo, duele su plenitud,
el dolor es tan claro cuando está, tan claro cuando vuelve.

Y quién soporta la claridad a estas horas, el bebercio, la política,
y quién soporta la claridad a todas horas, qué han hecho conmigo,
por qué duele todo.

Todo es política.

Las novias que te abandonaron, felices, continúan alegrándose,
hay cierta claridad en tu pobreza, cierta altitud, cierto
desequilibrio.

No sé, amor, quizás fue porque no me arruiné para ir a verte
[a todas esas ciudades:
Bilbao, Roma, Berlín, Madrid, Valencia, Sevilla, quizás fue
[por eso, por no agotar
el dinero, por no ir a verte, quizás fue por eso,

y de política, Rawls y poco más, amor, Rawls y poco más,
y de ti, amor, de todos los tipos que se acostaron contigo,
a los que mentiste, de los que te enamoraste, cariño, todos son
[política,
y de mí, cariño, he pensado en comprarme unas Ray-Ban,
en dejarme bigote durante el verano,
no sé, amor, igual no te gusto con bigote,
el dolor también es política, amor, el dolor que dejaste,
[la desesperación,
su forma en la fatiga, su forma en la copa, en la santa copa de
[los congresos.

No sé, amor, ya no soporto esta claridad, voy a arrancarme los ojos,
dejar aquí este poema, este canto, dejarlo morir, lo voy a hacer,
[ciao
En cambio, volveré a ocuparme de nuestra primera pregunta,
la cual me lleva a plantear esta otra:
¿qué podría hacer la filosofía política
para hallar una base compartida para dirimir
el tan fundamental problema de indicar la familia de instituciones
más apropiada para asegurar la libertad democrática y la igualdad?

La idea de sociedad como un sistema equitativo
de cooperación

Todo el dinero que ganamos escribiendo libros,
detrás de las barras de los bares, en las oficinas,
en las grúas, en los puertos y aeropuertos,
en los mataderos, en los institutos,
todo lo gastamos viajando,
hasta esas ciudades lejos de todo,
lejos también de nosotros mismos.

Adoraban nuestros viajes:
un autobús Barcelona-Santiago,
un vuelo Madrid-Roma,
un tren New Delhi-Jaipur.

Nadie dijo que el vacío y la plenitud
coincidiesen en un vuelo de bajo coste en Ryanair.

Aceptamos esos trabajos, sin ellos no hay amor.

Todo ese dinero amasado ya no es suficiente.
Necesitamos más, más, más, más, mucho más.
Todo ese dinero ya no es suficiente para eludir la distancia.

Necesitamos más pilotos,
más conductores de autobuses,
más líneas de bajo coste,
más trenes de alta velocidad, velocísimos,
más cupones descuentos,
más épocas de ofertas,
más campañas de verano y navidad,
más vacaciones en los trabajos,
necesitamos mucho más para acabar con la distancia.

En todas partes, las gasolineras muestran el abandono,
entre el control de seguridad y la puerta de embarque
parecen todas las tiendas la misma donde te compro un regalo.
El revisor ya me conoce, en los últimos 100 km viajamos solos
[en el AVE.

Los conductores de autobuses nos comprenden,
también los revisores, los empleados de las gasolineras
los pilotos y los empleados de los aeropuertos,
saben que una vez estuvimos enamorados
y que ahora somos pobres por ello.

Comprenden nuestra pobreza en todas partes,
comprenden que nos movemos por necesidad,
comprenden que tenemos hambre y sed y esperanza,
comprenden que utilicemos los baños sin comprar nada,
ya es bastante el movimiento, ya es bastante el abismo,
como para tener que comprar algo en todas partes para utilizar
[el baño.

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