PREGUNTE A MIS ANCESTROS

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Modérese, señora, yo no he dicho
que el mundo en que vivimos sea justo,
no quise a usted causarle algún disgusto,
retire por favor que soy un bicho
y así se quede a gusto.

Lo mío no es el fruto de un capricho
que así es como educaron de pequeño
siguiendo y no muriendo en el empeño,
pensando era correcto. Lo antedicho
señora, perdón, seño,

no impide que podamos dialogar,
si quiere discutir, yo estoy dispuesto,
olvide si descubre algún mal gesto
e intente usted ponerse en mi lugar,
no mee afuera el tiesto.

Que el pan era allí el pan y el vino, vino,
la mona era la mona aunque de seda,
y falsa no admitía la moneda,
perdone que me ponga tan cansino,
cuadrado no es si rueda.

Y digo yo. Pregúntele a mi madre,
mi padre, y a los curas, mis maestros,
culpables por hacer a estos cabestros
tamaños esperpentos, tal descuadre,
¡pregunte a mis ancestros!.
©donaciano bueno

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