Último deseo

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Yo, dios omnipotente, aquí te pido
pues que animal curioso tú le hiciste,
al pecador otorgues que hoy insiste
este sueño que querría ver cumplido.

Es muy simple. Y a ti será sencillo
atender al que es su último deseo.
Si lo haces tallaré en mi camafeo
tu imagen en relieve con gran brillo.

Quisiera de mi muerte a los cien años
cual por arte de magia, tu eres mago,
permitas asomarme y ver el mundo.

Confío que me queden aún redaños.
-yo encenderé la luz y yo la apago-
No preciso mucho tiempo, un segundo

Y si de esa sorpresa me rehago
me sumiré en el sueño más profundo.
¡Juro no recurrir a los engaños!

©donaciano bueno

Comentario del autor sobre el poema: ¿Os imaginais levantar la cabeza después de cien años cuidando malvas y echar un vistazo al mundo?

¡Ardo en ascuas por conocer tu opinión! ¡Anímate a comentar!

A %d blogueros les gusta esto: