PEQUEÑO SALTAMONTES

»El Poeta sugerido: Idoia Fradejas

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De niño yo admiraba al saltamontes
al ver la agilidad con que saltaba,
curioso, yo observando me quedaba
al ver desde sus patas los remontes
y cómo de repente aterrizaba.

Del cuerpo su figura tan grotesca
cual fuera de aeroplano su esqueleto,
el tiempo me pasaba estando quieto
a espera de meterme yo en la gresca
tratando de ponerle en un aprieto.

No supe de ese insecto tan extraño
que luego en la langosta convirtieran,
tampoco que otras etnias las comieran,
y aun menos yo tratara de hacer daño
de forma que al hurgar que ellos sufrieran.

Que aquellos inocentes chapullines
servían a aquel niño de juguete.
Al tiempo les ponía allí en un brete
haciéndoles brincar con mis trajines
pues que era el late motiv de mi sainete.
©donaciano bueno

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POETA SUGERIDO: Idoia Fradejas

Idoia Fradejas

Idoia Fradejas

Las palabras del viento cortan
como lluvia de cristal
en las pupilas blanquecinas.

¿Qué voy a hacer ahora?

He soñado con lo que no quería ver:
una puerta cerrada,
ventana abierta por la que caer.

Oigo las luces
el canto de las farolas fundidas
en mitad de esta playa sin mar que no
me deja volver a querer.

Ha llovido lo que no soy capaz de gritar.

Mi voz es un paraguas roto.

Un deseo afónico asfixiado en el lodo.

¿Qué voy a hacer ahora
que la noche ha caído para siempre?

le temps

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That was before he lost his
mind and I my memory.
Gordon E. McNeer

me gustaría poder moldear el tiempo
ablandarlo, estirarlo
que tus brazos no dejen de acunarme
hacerte eterno / río que da al mar

transformar la sal en granos de arena
en estrellas que no dejen de mirarnos

que sea la madrugada quien nos pida más

quisiera deshacerme en tu lengua
convertirme en sueño, dormir a tu lado
todas las noches de todas las vidas

quisiera vernos preparados, al menos,
para esto, lo que no tenía que llegar.

bihar

veo muchos días por delante
pero poco tiempo
éste siempre fue relativo

cuánto pudimos hacer
cuánto hacemos y cuánto
haremos

y si todo acaba así
si todo acaba

qué será de los sueños
qué pasará

no lo ves

desmarcar un punto en el mapa
irme hacia ningún lugar
muy lejos el mar
hay silencio

somos presos del tiempo
no te mueras
el deber la obligación
no defraudar

la vida es a veces sencilla
hay un tiempo sin tiempo

“”
he leído la distancia
tiene mucho peso en el corazón
y no he sentido nada
sólo ganas de llegar a casa
construir palabras
abrazar mi mente y respirar
regar las plantas
ver a través del cristal el parque
e imaginarme pequeña
porque niña ya lo soy
he leído es tiempo
-también- para la pausa

cirugía de la desmemoria

Nos reuniremos con las horas. Dicen.
Nos reuniremos con las horas
y esas manos no estarán sobre mi pecho.
Byron Ramírez

día veinticinco
me niego a seguir contando

conozco bien todo
lo que en este refugio
existe

el eco recorre prudente
mi hogar sin techo
donde espero crecer un olivo
que dé limones por fruto

un arbolito amarillo
igual al del patio trasero
de la señora del bajo

planté tiempo en la alfombra
lo rodeé de piedras preciosas
cuarzo rosáceo
y lo regué con palabras

antes lo llamaba amor
ahora conocimiento
¿qué esperabas de mi nombre
si tras veinticinco días
lo olvidaste?

¿qué pretende tu silencio?

me palpitan las preguntas
me nace incertidumbre
¡mira! va creciendo azahar

me siento viva
me siento viva

nada queda al aire

jugamos a ser niños pero no lo somos
no lo somos yo soy una mujer adulta
que te extraña y desea tu cuerpo sobre el mío
y el mío posándose con cautela
en tu vientre
tu vientre flaquito y cómodo
de donde nacen las ganas
donde por uno u otro motivo palpita fuerte
una roca a la que restas atención
escúchate como yo lo hago
tienes alas tienes sangre tienes todo
lo que enumeran las canciones tristes
que escuché antes mientras pensaba en llamarte
que ya sabes que correría hacia tus brazos
una y cien veces una y cien veces
sin importar qué nos depare el mañana
mientras hoy seamos la memoria de la piel
que la piel reclama y los ojos reclaman
y disparan y seguimos vivos
joder Idoia cosas que nunca pasan
tú lo dijiste yo te creí yo te creí yo te creí
quise rehacer lo que dicen que no se rehace
hoy tampoco te tengo pero quiero cuidarte
dime cómo se supera el anhelo.

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