Marisa Lozano Fuego

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Marisa Lozano Fuego es una joven poeta pontevedresa cuya obra, mezcla de técnica y frescura y llena de matices, la han situado ya no como promesa, sino como una realidad a seguir y una referencia dentro de la poesía española actual.
Aunque utiliza todo tipo de estrofas, destacan sus sonetos, de estructura perfecta. Su poemario “Vesania”, que ha visto la luz el pasado 2015 y que ella misma define como “una renovación interior”, está plagado de toques íntimos, envueltos en lirismo y espiritualidad. Un profundo contenido, vestido de hermosas formas. Ver blog de Marisa Lozano Fuego

No me das, no te doy y no nos damos,
escondemos la magia en la trastienda,
pasamos de puntillas por la senda
del sentir, nos creemos ser los amos.

No besas y no beso, e ignoramos
el valor de esta cálida contienda,
nuestro fatuo propósito de enmienda
nos protege de ver que nos amamos.

Y quizá cuando quieras sea tarde,
y si acepto rendirme ya no puedas
devolverme trocitos de tu ser.

Porque el tiempo en el pecho hiela y arde,
y las dudas congelan nuestras ruedas
en la senda tortuosa del querer.

Permite que me case con tu tiempo,
que lo lleve colgado en la pestaña,
que fabrique un vestido telaraña
donde atrape la mosca del silencio.

Permite que me jure ante lo eterno
que abatiré la soledad con saña
y no alzará la Parca su guadaña
sobre mi cara con su tez de hierro.

Permite, pues si no, voy a robarte
vida, las dos opciones que me dejas:
emergeré triunfante o venceré

y tiraré tus dados a otra parte
mientras vencida por el Sol te alejas
y continúo, impávida, de pie.

No me das, no te doy y no nos damos,
escondemos la magia en la trastienda,
pasamos de puntillas por la senda
del sentir, nos creemos ser los amos.

No besas y no beso, e ignoramos
el valor de esta cálida contienda,
nuestro fatuo propósito de enmienda
nos protege de ver que nos amamos.

Y quizá cuando quieras sea tarde,
y si acepto rendirme ya no puedas
devolverme trocitos de tu ser.

Porque el tiempo en el pecho hiela y arde,
y las dudas congelan nuestras ruedas
en la senda tortuosa del querer.

“Dedicado a mis compañeros de fatigas”
 

poesía-versos-poetas-poemas-literatura-escritores-cultura-libros-editoriales-formación escritores-asociaciones literarias-webs-noticias literarias-premios-concursos-talleres escritura-poética