MIS VERANOS

Mi Poeta sugerido: »Miguel Marcotrigiano

EL POEMA Lee otros poemas TRISTES

 

Yo un día anduve errante en países lejanos,
un día, fue hace tiempo, cuando aún era un niño,
recuerdo, cual si hoy fuera, esos lindos veranos,
aún vivo la ternura y el inmenso cariño.

Luego el tiempo pasó mientras que fui creciendo
y viví otros veranos en que anduve soñando,
en una nebulosa a gigantes venciendo,
ideando a placer y acabar retozando.

Y arribó otro verano y con él el bochorno
y otro y aun otros más, se fueron sucediendo,
comiendo tierno el pan pero en distinto horno
y así poquito a poco a la vida bebiendo.

Y hoy, quizás ya algo tarde, aupado en el albero,
evoco con nostalgia esos días de estío,
no renuncio a ninguno que a todos yo los quiero
mas quizás otro no haya que pudiera ser mío.
©donaciano bueno

Nuestros veranos! Clic para tuitear


Comentario del autor sobre el poema:
Los veranos son la época del año que se vive más intensamente y así se recuerda, especialmente los de la infancia y juventud. Luego sólo queda esperar a que llegue el siguiente.

POETA SUGERIDO: Miguel Marcotrigiano

Miguel Marcotrigiano

Robert

Cuántas veces no ha entrado bajo el ropaje del humo el alma al cuerpo
cuántas veces ha salido

Acepto que me gusta pasar por esos entramados pulmonares
extraviarme en los divertículos que forjan los recuerdos

La amnistía es sólo un sueño

y sueño es el vocablo justo para trauma
y éste
sabemos
es una herida imprecisa
en el centro del espíritu

Quizás sea el camino más seguro
la senda indicada por el dios
que reposa al fondo del armario
(a un lado de la guitarra cuyas cuerdas
nunca he de rasgar)

el mismo que espía cada noche mis rezos
que espera el segundo exacto para apretar el corazón entre su puño
y provocar la afasia que delimita la frontera
entre la realidad y esta mentira que nos ha tocado vivir

Siempre reside en el ritmo
la pauta de una nueva versión

El hijo ilustre del ghetto
no piensa en la raza

tiene tiempo suficiente
para recuperar todo el humo perdido

los minutos exactos
que dura la eternidad

Thomas

Todas estas voces me atormentan
porque todas ellas forman sólo una
y no logro distinguir la mía
del tránsito de sus ideas

Escribí la canción de amor
mientras Europa se debatía
entre la guerra futura
y su pasado

-las voces siempre provienen del pasado-

Las imágenes se superponen
se entrecruzan
se confunden en un solo desorden del espíritu

Ezra afirma en tinta verde
que únicamente la poda
logrará hacernos entender
que el movimiento no es tal
que el espectáculo es una ilusión
que estamos muertos
y que la muerte no admite revisiones

Sólo un pequeño poema pido
un mínimo vínculo
que evite la disgregación
entre esto que creo ser
y todos aquellos que me componen

pues el tiempo no marca la pauta
no es la voz de Tiresias
ni la sombra que señala el compás
de mis pasos

Acontece el mundo
y el final no llega
ni se concibe la incertidumbre

La emoción es una fórmula exacta
la medida precisa
la imparcialidad
el orden
la sucesión de todas estas voces
que se transforman en pensamiento
en soplo inútil
en ráfaga

Enuncio la teoría
en cuatro momentos
un objeto
dos hechos
y acaso un vacío

la fe
el granito
el espinazo que se dibuja en la arena

Muchas voces me acompañan
el tañido de la campana
los gritos de las aves marinas
la ola que revienta más allá del tiempo

No tienes por qué angustiarte
dice la sombra
el viejo Tiresias
el Dante
y su Virgilio

Es el hipertexto
el ojo en el papel

tu propia conciencia
de los límites

T. de Ahumada

Nada me turba
sin embargo cae pesadamente una hoja del arce
y provoca un estruendo en el alma

Nada me espanta
salvo el martirio de unos doce años
cuando decidí vivir en la casa de mi padre
opresivo cilicio que ahoga el corazón

La paciencia -Carmelo-
es una forma de la neurosis

Todo es alcanzado
por la mala compañía de los libros prohibidos
los consejos insanos del hombre santo

Vendrá mi caballero
me hallará dispuesta para la oración
esperará a que goteen mis últimas plegarias

se despojará de sus armaduras
en el locutorio

yo escribiré largamente
y este brazo que sostiene la mano que sostiene la pluma
quedará por los siglos como viático o como diezmo

¿Mi corazón?

No vale más que el meñique

Ya no tengo reposo

grave es la enfermedad
del desmembramiento.

Los amores que he perdido

Los amores que he perdido
aun los fallecidos
vuelven
y se meten debajo de mis sábanas

se levantan
como fantasmas de alguna
vieja película de horror
y pasean lobos solitarios
por la casa

Los amores que he perdido
a veces
agitan el pañuelo
y luego lo dejan sobre la mesa
como un conejo muerto

Vienen de un viaje
de sangre de espina

pretenden anidar en mi lecho
frágiles
exactos
ahítos de tanta madrugada
en espera de tu cuerpo

Los amores que he perdido
no respetan mi duelo
(Esta sombra que nos habita, Ed. La casa tomada, 2005)

Te sugiero seguir leyendo...
¡Curioso por demás, el hormiguero! Contempla como avanzan las hormigas absortas en fila india tras…

Busca poemas entre más de 3000 poetas sugeridos

X
Scroll Up