EL BURGO DE OSMA

Mi Poeta sugerido: »Ana María Iza

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La alborada en un pueblo de Castilla
en la plaza mayor. Los soportales
con sus arcos romanos. Catedrales
devuelven al pasado en la mirilla.
mejor cuando florecen los rosales.

Un café que del sosiego emana
con aroma perfuma su silencio.
Cuatro gotas, no más. Yo reverencio
a esta hora de misa tan temprana
saliendo a pasear que hoy yo presencio.

Plaza empedrada, de pisada ilustres
sembrada de paisajes y recuerdos
¡es curioso! famosa por los cerdos,
matanzas que a la villa le dan lustres
su sabor, sus olores, sus recuerdos.

Vestida eres de iglesias y sermones
mirando a tu pasado clerical
y orgullo de tu antaño medieval,
de obispos tan impíos y gruñones
que hicieron de la villa un carnaval.

El Duero que te observa y que suspira
sin osar distraerte de tu sueño
avanza justo a un lado muy risueño,
sin rozarte que da un traspiés y gira
soltando algo de su agua en un barreño..

Que aunque de Burgos cerca, eres soriana,
y como atañe a la Vieja, eres austera,
yo que arandino soy, tú, ¡puñetera!
nuestra villa registe por cristiana
mas ambas adornais a la Ribera.
©donaciano bueno

Comentario del autor sobre el poema: Aranda, aunque perteneciente a la provincia de Burgos siempre dependió jerárquicamente del Arzobispo de Osma. Desde el Burgo de Osma, población soriana en la que ahora me encuentro de paso, quiero rendirle este humilde homenaje.

POETA SUGERIDO: Ana María Iza

Ana María Iza

Amor amor

El mar juega con la botella
la desnuda
la enreda entre sus patas azules
le da vueltas;
Trepa las porosas rodillas de la playa
la mece, la ensucia
enrosca
-desenrosca-
salta al cuello
la bebe.
El mar brinda con la botella
le perturba
le entierra
desentierra
¡La Botella y el Mar!
Yo te recuerdo.

La calle

Las calles os esperan.
Os esperan los postes en su sitio
dejad las cuatro paredes de los cuartos.
Dejad la sombra colgada en cualquier clavo.
Dejad la pesadumbre en las rendijas.
Sacad el corazón con sus fusiles.
A matar la miseria en las esquinas
y a matar sin dolor a los cobardes;
por ellos todavía existe el frío
y niños amarillos
y miedo en las miradas.
Cada piedra es un verso que echa llamas
cada puerta que se abre es una herida
cada hombre que sale de su hueco
una hilera de puntos suspensivos.
Las calles os necesitan,
compañeros; de aquí,
de todo el mundo,
empapelad las calles de poemas,
de rosas y de gritos.
Pegad en los murales vuestra sangre
y no la despeguéis
hasta que nazca el día.

Carta a mí misma

¿Recuerdas cuando era el teléfono un pájaro cantando en el alambre…?
Nunca creíste que sólo se trataba de un vil artefacto.
Eras insoportable.
Por eso hasta quisiste un lunes regalarte.
Tenías la mirada llena de barcos.
Dabas de comer a los perros del parque y te sabías de memoria el número de árboles, a fuerza de ser viento,
de ser hoja, de husmear no sé qué estrella entre las ramas.
Eras un raro espécimen,
una degeneración futura,
un grifo siempre yéndose,
ya ni sé qué decirte,
eras algo bastante feo que me gustaba.
Te pregunto, por preguntarte,
porque sí, porque llueve y algún entremetido te ha empujado:
¿Qué harías si te dejara libre, si de un manotón quitara la montaña…?
De ley irías a refugiarte en la ternura,
a estrellarte en el borde de un retrato.
A escarbar en el suelo un sucio anillo del que nacieron rosas,
lombrices, telarañas.
Tú, siempre serás tú.
No habrá abracadabra que te cambie.
No habrá reencarnación que te libre del lodo de los sueños.
No habrá forma de librarse de ti ni estrangulándote.
Oye: no vayas a suicidarte.
Me es indispensable tu presencia:
triste, desafiante.
Terminada en punta —como una hoja— detrás de la ventana.

Papeles asustados

A la niña
doy a rayar estos papeles
para que se entretenga
y deje de soñar mentiras.

Versada la niña en ensuciar paredes
pinta todos los días con tiza sus verdades.

Arreglo sus cabellos con cinta de colores
y le entrego un cuaderno a doble espacio.
-nadie le culpe por las cosas
que su alfabeto canta-.

A la niña no le importa el mundo entero,
se alza de hombros y dice:
„lo rayaré mañana“.

Dulcinea

Sin un beso que llevarme a la boca
– ¿hay algo más dramático?-
el lápiz se hace carne y habita en el insomnio.

Llama llama a la llama.
discierne la presencia del mar en los rincones.
Lápiz espuma: revienta, salta.
Ruedan olas y luciérnagas por la tierra convertida
en una gota de agua.

Lápiz prismático conque observó El Principito
las galaxias
y Dulcinea escribió
largas cartas al Toboso de sus lágrimas.

También El Lago de los Cisnes -un rubio marinero-
dejó su cargamento en mis pestañas.

Lápiz,
coñac desesperado
tu dura madera me hace creer en barcos.

Talleristas vs. Poesía

Conspiran contra ti en sus talleres
becqueriana discordia de un mal alucinado,
filigrana que de la nada llegas
a Consolar al triste,
a compartir tu pan con el cansado.

Jamás a tus balcones irán las golondrinas.
Partió Dávila Andrade con Su fakir a cuestas.
Un refugio de espumas te socavó Alfonsina.
Nunca más Nazin Hikmet, Darío ni Machado.

Las Rubaiatas, Khayyam se las bebió de un vuelo.
Poesía:
retumbo sin final. Dios en pedazos.
A mis dedos en flor lanza Vallejo
la suerte de sus dados.

Rueda de fuego

Signos y Signos
que otros significan,
codifican,
descodifican.

Ni lo que captas tú
ellos lo captan,
descifran vendavales
por arritmias.

Te suman un tifón al aguacero.
y sólo se trataba que hacía mucho frío
y habías olvidado cerrar bien la ventana.

Envio una Cometa al infinito

Sube a mi corazón la mesa
y me siento a jugar con las palabras:
ajedrez sin alfiles, jeroglífico,
manera de aguantarme.

Voy a enviar una cometa al infinito
con un piola larguísima de lágrimas;
las lágrimas se llaman Luz, Manuela,
luces de madrugadas filo amargo.

Las amargas mujeres son aquellas
que se tiñen de azúcar las entrañas.
Miel sus sentidos, sangre suya sangre.

¿Ves…?
Jugar a las palabras resulta divertido.
Y ni pierdes ni ganas.

Frente a frente con la antigravedad

Vuela a pescar estrellas alondra ionizada.
La altanoche ha crecido el colmo de los colmos.
Por la atroz escotilla lo que provoca es irse
sacándoles la lengua sin fe a los tiburones.

¿Qué tiene que ver contigo la embraguetada sombra
que erecta te persigue como un hombre…?
Jamás han de alcanzarte sus espermatozoides
si aproximas tus cantos al vuelo de los dioses.

Deja que la basura siga con la basura.
aunque la pobre crea que es blanca mariposa;
ya la verás perdida bajo sus negras llamas.
No llores ni sonrías por su lejano humo.

Vete a pescar en aguas de astros derruidos,
quizás cojas la imagen de los seres futuros.
y cuéntales la historia. tal cual. la verdadera:
cuando la noche se hizo el colmo de los colmos.

La lista interminable

Filtro. Molino. Escaparate.
Tizne. Jabón. Mercado.
La lista sin sabor tarde y mañana.
Ají mi corazón rojo de rabia,
el perejil un río. Uva la sangre.
Sin embargo no me hicieron las chispas
ni sus locos fusiles engrasados.

“Prepárame un café”. ¿Cómo se escribe ionosfera…?
¿Dónde quedan en China las Murallas … ?
Nadie se preocupó por mis aldabas.
sólo yo en la cocina para sentirme viva
al revés de los platos me anotaba.

Entre dos aguas lluvias

La lluvia me busca como loca
y yo escondida detrás de este verano.
Los cabellos tan largos de la lluvia
si me encuentran me enredan.

Me busca
para darme el informe de las aguas,
releerme hasta la última sílaba
fragmentos olvidados;
entre sus aspas convertirme en harina
ahora que soy trigo amargo pero entero:
de mí comen los pájaros.
por eso hay tanto canto sabor a crisantemo.
Que la lluvia no me encuentre nunca.
¡Este verano para siempre sea!

El fuego no devora las estrellas

Bajo el vestido vaporoso
el pavoroso incendio ,
Holocausto de Holocaustos. Fiebre interna.

Pedazo de sol en la canasta. Alta matea.
Van a partirse el cráneo por descubrir quién eres.
No lo digas ni al viento.
Si se entera la tarde habrá un enredo de hojas
por las calles del puerto.

Caballo de bronca

Fruslería tras fruslería.
Albarda sobre albarda.
Razón de la sinrazón.
Vida sin vida.

La estrella en el cordel como una sábana.

Todo al revés
incluso el desatino.
El vidrio y su delirio por los vasos.
el mantel enamorado de la silla.
la sombra entre los dientes como carne.

Ya ni redondo el pan.
sucia la hogaza.

Hitler el dolor. Nerón el sueño.
Atila la esperanza. Sade mi verso.

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