UN MES Y OTRO MES…/

Jaime Cedillo (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Un mes ha terminado y otro llega
para agrandarme a mi la oscura estancia,
unos trescientos grados en la rueda,
sesenta grados más en la vagancia,
a otros tantos de esfuerzos y constancia
y a llenarlos de sueños si algo queda.

Y otro ha de pasar y nunca será igual,
quizás sea más estrecho, más angosto
y otra lluvia y a que amaine el temporal,
calor a soportar el mes de agosto
y repetir otro año haciendo el mosto.
para camino correr al carnaval.

Y esas ansias de pequeño por crecer
y el dolor de mayor si éste decrece,
la obsesión por disfrutar y parecer
cuando el alma de dolor ves que fenece,
la glándula cardiaca se entristece
al ver hojas de los árboles caer.

Mientras fluye la vida el tiempo huye
birlando a la verdad el pensamiento
de que todo al final siempre confluye,
trucando la memoria de este invento
en un inmenso y terminable cuento
hasta que el viento pasa y ya te excluye.
©donaciano bueno

El tiempo corre que se las pela? Clic para tuitear

Comentario del autor sobre el poema: Siempre tratando de alcanzar algo, algún objetivo, algún deseo, sin darnos cuenta que ello conlleva un precio a pagar, que no es ni más ni menos que un bocado en el tiempo del que disponemos prestado.

POETA SUGERIDO: Jaime Cedillo

Jaime Cedillo

Al vuelo

Un poema aletea
delante de tus ojos,
se posa en tu nariz,
huye un segundo antes
de que lo atrapes. Vuelve
con un verso en la boca.
Te lo deja en un hombro,
cuando miras no está. Ríe
desde las sombras. Sabe
que ha de entregarse pronto.
La poesía también
Es lo que ocurre antes
de interrumpir el vuelo.

CONTINGENCIAS

Mil novecientos
ochentaiséis. Toledo.
Plaza de Toros. Mis padres
doraban el fulgor de su noviazgo
al calor de un concierto de Sabina.
Joaquín no había parido Y sin embargo,
mi madre no me había parido a mí.
Mil novecientos
noventa y mi madre las llamaba
Mentiras piadosas, poco antes
de la ruptura. Supongo
que no se imaginaba nadie entonces
que su hijo crecería entre los versos
de Joaquín y entre el fuego
cruzado de sus padres.

Ahora mi madre observa
una foto de mil
novecientos
noventa y dos. Y dice:
Aquí nos acabábamos
de separar. —Y añade:
Se me ve tan feliz.

VERTICAL

Si me miras a los ojos
podrás atar mis cabos.
Si me miras a la boca

creerás que digo lo contrario a lo que piensas.
Si me miras al pecho
encontrarás lo que buscas.
Si me miras a los pies
lo perderás.

No consiento que me miren
de arriba abajo.

Cementerio

Le compró un ramo de flores distinto por cada día del año.Jamás tuvo agallas para entregarle ninguno.
Construiría despuéssu propio cementerio:
365 muertos.
(Del libro inédito Intramuros)

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