UNA PUÑALADA TRAPERA

Poeta sugerido: Tilo Wenner

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Mas yo una vez perdí, tanto perdí,
que, mi amigo, pensé, de aquí no salgo
quizás, pudiera ser que yo no valgo
que la vida ya es muy triste para mí.

Y tal fue así que anduve en un letargo
dudando en lo peor, tirarme al mar,
sin nada en que pudiera ya agarrar
y liquidar aquel sabor amargo.

Y quise hasta mi vida traicionar
echando mi alma al fuego de una hoguera
huyendo de esta vida puñetera
que tan grave puñalada vino a dar.

Perder la vida contrario es a ganar,
me dije, perder lo que más quiero,
nada valdrá la pena ni el dinero,
salvo esperanza de que aún logre triunfar.

Y ahora me veo aquí tan placentero
alumbrando algún verso al caminar
y aunque el tiempo me impide ya soñar
soy muy feliz y a mí lo que más quiero.
©donaciano bueno

Estos versos van dedicados a mi querido cuñado Doctor Carlos López y familia que están atravesando una dura situación fruto de la injusticia humana. Una “puñalada trapera” es, en su origen, una herida o desgarrón grande que se realiza con un cuchillo o con un puñal. En un principio esta frase no tenía el sentido de alevosía y traición que adquirió con posterioridad.

POETA SUGERIDO: Tilo Wenner

Tilo Wenner

Vientos propicios

La experiencia presenta su lado de aventura.
Lanzarse en las entrañas de la vida.
Gozar de todas las primicias.
Tocar, acariciar las partes dulces de las cosas,
perderse en las avenidas entre las multitudes.
Llenar el tiempo en conversaciones con desconocidos.
Hacer juramentos incumplibles.
¡Oh el pañuelo blanco en alto!
Ella, la de rostro fugitivo, se calza las sandalias.
Las flores de agua cantan entre las barcazas.
Latitudes y paralelos áureos.
Mitomanías erráticas.
Vorágine de pasiones presentidas.
A veces la vida es una erupción mágica, cuando todo confluye en un latido
del corazón.
Llenarse los pulmones del aire enrarecido en las alturas, con oxígeno de las
playas.
Días y noches de todos los países.
Auroras inéditas.
Árboles, frutos nuevos.
Abrazos y besos repetidos.
Encontrarse con el amigo de la infancia en una ciudad de nombre difícil.
Atravesar el vidrio y perderse con la recién conocida en un laberinto
amoroso.
El viaje siempre tiene un lado indescriptible.
La ausencia es irresistible.
Pájaro en un cielo de paisajes cambiables.

Octógono fosforescente

De los cabellos pezuñas endiabladas,
corazones
configurados por la ausencia de los sonidos
en la flor azul sobre el tejado rojo

Los moribundos
no alcanzaron la altura del disco rayado

De los peregrinos
sobre
las huellas bajo los tallos gigantes
en las axilas de la mujer santa.

De los desfiladeros del perdón
en las fronteras
batidas por el avance
de los filos
de la consumación entre el hombre y la mujer

De los triángulos
consagrados al campo de descenso
para tempestades continuadoras invencibles
en el oficio
de lámparas de hacer la noche.

El mar
nunca tuvo en cuenta la odiosa plegaria
del fabricante de ataúdes.

De los condenados
en la cárcel octogonal
confundidos en la designación llaves de plata;
de los confinados en las islas
aparecidas
cuando la luna concluía la danza
de los peces
cuando ya nadie tenía corazón
para adquirir regalos de los fáciles adoradores
de la temprana llamada
a los oídos
de la italiana recién construida

De las arañas cortesanas
en la lengua tierna
de la novia en las mejillas del prometido
en las carreteras con bellos
refugios
para las ruedas detenidas en hacer
por fin
un minucioso análisis de las manos intrépidas

En los timbres de la selva
cuando
despierta de espaldas a las costumbres
aceptadas para todos

Pero
los fijados mueren de la mordedura
del musgo
en las paredes de sus casas

De los enviados inquietantes
cuando
la paz lograda es una cinta comestible
con la fosforescencia verdosa
en la melena
del asesino furtivo.
de la carrera libre
por los ascensos en la continuación del mar

Cuando imagina
es una piedra

Amanecer de la maniobra inevadible estallido
del trueno agudo.

Maldición del molusco

Los muertos no dicen esta boca es mía
Sus dulces consecuencias no laten entre los pastos
No respiran
¡Reino incorregible!

Consume la vida no dice adiós
Todo resta entre nosotros
La gran voz de trueno cae con sus claves
¡Imposible cultivo del engaño!
Un avance sin ser.

La constancia consume su instancia
Tormento en la puerta atornillada
Sin brillo
Plata de pasar las manos
Cada noche la alegría suspira
Antes dormir a la caricia del sueño
Delicioso expirar del revólver
¿Quién llama a la llama?

El caracol: siempre el mismo atesorador
Del silencio.

El oro a través del vidrio

Por la mañana
Mar
Mármol
De caricias en las axilas del monstruo
Marca mágica
Campana o cámara de los suspiros
Maravilla en movimiento
Mórbidos malentendidos
Mayúscula y arena
Engarzar pezones móvil modo de la mano
¡Oh esperanza sellada!
Tesoro
Arca negra
Adoro
Con agua te recupero
Consumo con el sol mi vidrio cortante
Monfo
Alto-bajo: reino ambiguo
Despabilo
Cuando soplas tu lámpara me apago
Afilo
Siempre escribiré las exequias de tu sangre
Te apilo
Un placer atornillado a la angustia
Paso el filo
Rebelión en pensamientos
Cuando hablas un frenesí rompe algún lugar
de la tierra

Ausencia constante
Humor inmóvil
Aliento ardiente a su modo negro
Palabra-ave migratoria blanca
Por eso no nombro entre nosotros
¡Bello nos!

Las praderas

El tardío desplazamiento, un guijarro en las grandes praderas
extendidas de la miel.
…. ‘Se va para todos lados’ – las hermosas caderas
la mujer las aposenta en el desplazamiento.
‘la muerte del guijarro cuando tu miel…’ y
sigue cuando la gran falta desata sus motivos inmediatos
El cielo no pasa su color, aúllan los deslizamientos de sus gránulos
no constata si aquello merece una mirada

He compuesto de una manera su ausencia
las caderas hermosas no tienen nada de mayor importancia
Sentarse golpearse un poco las pestañas
Es difícil contemplar la hermosa y ardua presencia del guijarro
en ardua disputa con las hermosas caderas
ardua y difícil horizonte
las hermosas caderas
el guijarro
El horizonte ha enmudecido
Verifiquemos los anuncios
la vida siempre fue
de pronto nada hace falta
¿para anunciar las hermosas caderas, el guijarro;
Ellos necesitan del desplazamiento de los anuncios
‘ahora somos esto, el resto aparte: no nos conviene’
Señálese el punto cuando el sol descubre la primera
de las estrellas
es toda la transparencia del horizonte

Entonces para qué nos llama cuando ya estamos entre las cenizas más pálidas,
oh esperanza, tu resistencia a cualquier resistencia: esperanza
Pájaro frío en la puerta oblicua del verano.

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