CAMINO LENTAMENTE…

Mi Poeta sugerido: »Adolfo Benjamín Serrano

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Camino lentamente hacia el fracaso
por un sendero angosto y derruido,
el mismo que yo mismo he construído
andando y tropezando a cada paso.

Espacio convertido en un sendero
que sigo cada día repasando,
las veces en que anduve divagando
diciéndome a mi mismo nada espero.

Recuerdo cuando andaba despistado
sin miedo a que pudiera tropezar,
tratando de saltar y de esquivar
las piedras que se hallaban a mi lado.

No puedo aquí olvidar que en el trayecto
a veces me he salido del camino
borracho como andaba ya de vino
consciente que no hacía lo correcto.

Y así cuando decidan que me vaya
lo haré bajo algún pino recordando
el día en que yo anduve allí soñando
aquí donde ahora estoy junto a la playa.
©donaciano bueno

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MI POETA SUGERIDO: Adolfo Benjamín Serrano

Adolfo Benjamín Serrano

Años después

A veces dudo si es placer o pena,
si es dicha o es dolor,
lo que en sus horas de ansiedad devora
mi pobre corazón.

Es por eso que, a veces, de mi llanto
me río con desdén,
y otras de mi alegría me avergüenzo
y lloro sin querer.

¡Déjame a solas! ¡Mi dolor respeta,
respeta mi silencio!
No con palabras de piedad se cura
la vieja herida que en el alma llevo.

¡Déjame a solas! Una chispa a veces
es causa de un incendio,
y al débil choque de contrarias nubes
salta el trueno del rayo mensajero.

Si sabes que la duda siempre ha sido
hermana del dolor,
y el abismo sin fondo del olvido,
la tumba del amor;

si de la muerte de mi dicha un día
la causa fuiste tú:
¿a qué preguntas, si en el alma mía
tu imagen vive aún?

Crepúsculo

No es amor el amor que se desata
en frases de pasión,
y para quien es música muy grata
de ardientes besos la fugaz canción.
Amor, el casto amor, es sentimiento
que embriaga al corazón,
idilio que murmura el pensamiento,
de almas hermanas íntima canción.

Piensan tal vez que fácilmente brota
del arpa del poeta
la estrofa oculta, la canción ignota,
en que condensa su ansiedad secreta.
En cada rima que modula deja
sollozos de ternura;
en cada verso, una sentida queja,
y en cada estrofa, un mundo de amargura.

Amo el dolor, porque el dolor conserva
viva la imagen del primer ensueño,
si él, como el opio la razón enerva,
nos muestra el cielo de un edén risueño.
Amo el dolor, porque el dolor derrumba
cualquier altar de una esperanza nueva,
y del primer amor sobre la tumba
la cruz bendita del recuerdo eleva.

Señor, Señor, convierte mi ventura
en penas y dolores;
en martirio tenaz mi sed de amores
y el sol de mi esperanza en noche obscura;
pero jamás permitas que el hastío
al alma mía acuda,
ni que en las sombras de la eterna duda
llegue a perderse el pensamiento mío.

No me digáis que el corazón humano
es materia que siente y nada más;
que del sepulcro el misterioso arcano
no tiene más allá.
No me digáis que el pensamiento brota
tan sólo de la masa cerebral;
ni que la esencia del amor se agota
la vida al terminar.

La misma duda y la esperanza inmensa
que dentro el corazón luchando están,
y del amor la llamarada intensa
que aumenta sin cesar;
nos dicen que la vida no se acaba
cuando trocado en polvo en polvo está,
ya que la carne es solamente esclava
del alma, ¡la inmortal!

Versos

¡Qué de ayes, qué de lágrimas me cuesta
remover los escombros del pasado
y al grito del dolor más concentrado
oír, por toda y única respuesta,

el muriente rumor de la esperanza
que nos trajo la aurora que se aleja,
y cerca el ¡ay! de la sentida queja
que nos trae el crepúsculo que avanza!

Prefiero a tu palabra que parece
la eólica cadencia de una lira,
tu sonrisa de amor que se estremece
cuando en mis ojos reflejar se mira;

y a tu sonrisa, que el amor se afana
en dibujarla apenas en tu boca,
prefiero el tinte de subida grana
que en tus mejillas el pudor coloca.

No es dolor el dolor que se traduce
en ayes y sollozos
y que, dejando el corazón, inunda
de lágrimas los ojos;

sino el que se retuerce sin salida
del alma en lo recóndito;
el que no tiene gritos de reproche
ni lágrimas de enojo.

¿Olvidarte?… ¿Se olvida, por ventura,
el pobre ciego de la luz que, un día,
inquieta en sus pupilas sonreía,
al mostrarle del mundo la hermosura?

¡Ah, si tú has sido sol de mi esperanza,
si luz primera de mi amor tú has sido,
sepultarte en la noche del olvido,
ni el tiempo puede ni el dolor alcanza!

Hoy te he visto. La sangre de mis venas
de golpe se me heló,
y el triste enjambre de mis viejas penas
callado se quedó.

Y quise hablarte y en el alma mía
palabras no encontré,
¡y comprendí que te amo todavía
lo mismo que te amé!…

La onda que en medio de la mar bravía
se eleva cual montaña,
es un puñado, nada más, de espuma
cuando revienta en la desierta playa.

El dolor que en la vida nos parece
gigante sin entrañas
cuando se toca el borde del sepulcro
es polvo, nada más, que el viento arrastra.

Versos

¿Olvidarte…? ¿Se olvida por ventura
el pobre ciego de la luz que un día
inquieta en sus pupilas sonría
al mostrarle del mundo la hermosura?

¡Ah! Si tu has sido el sol de mis esperanza,
si luz primera de mi amor has sido,
sepultarte en la noche del olvido
ni el tiempo puede ni el dolor alcanza!

Hoy te he visto. La sangre de mis venas
de golpe se me heló
y el triste enjambre de mis viejas penas
callado se quedó.

Y quise hablarte… y en el alma mía
palabra no encontré
y comprendí que te amo todavía
lo mismo que te amé…!

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