CON UNA VELA A DIOS

Félix Grande (poeta sugerido)

EL POEMA Lee otros poemas REFLEXIVOS

 

Soñar es ejercicio de villanos
pues sabes lo que ves todo es mentira,
se dice que es tu mente que delira,
soñamos que hoy aquí somos hermanos
y vemos que arrastramos nuestras manos
queriéndolos quemar en una pira.

Soñar, que yo he soñado muchas veces
y siempre al despertar ya no me acuerdo,
y es cierto que he dudado si estoy cuerdo,
me dicen tú tendrás lo que mereces,
olvida de decir ya más sandeces,
¡so lerdo, so ignorante, más que lerdo!

¿Y yo qué voy a hacer si lo he soñado?
¡Cualquiera aquí diría lo hice adrede!
Si el hecho de vivir ya no procede,
pues todo me resulta complicado,
habré de imaginar que algo he logrado
rezando a ver si Dios me lo concede.
©donaciano bueno

El hombre, de qué presume? Clic para tuitear
Lee/escucha otros poemas, éstos de Félix Grande

Félix Grande

Dame ungüento de carne, loba

La prisa despareja con que miro tu piel
la premura apretada con que altero tu cuerpo
y este desasosiego en que empapo mi lengua
para hablarle a tu carne y lamer a tu voz
son como ávidas gotas de estaño compasivo
que busca aminorar las grietas de la muerte

La planta de la edad nos chupa nuestros días
abriéndose como una flor negra, abominable
y en este esplendor de hoy se oculta la simiente
de una desposesión calcinada y perversa
como la del desierto. En el calcio del tacto
hay una lenta caries que nos invade desde
el fin aterrador del tiempo y de la vida

Presuroso y perdido unto en mí tu persona
y soy un bulto de hombre y de loco y de perro
que corre por tu cuerpo y a la vez por un túnel
despavoridamente lamiendo en las tinieblas

Mudo que rompe a hablar

He querido expresarme

Toda mi vida he querido expresarme.
No tengo otro destino, otro afán, otra ley.

Fui actos sucesivos
y el olvido que destilaban
los corroía a ellos ya mí.

Sobre los actos fui palabras
y ellas buscaban una lumbre
que no me calentaba a mí.

Palabras y actos juntos
nada son sin placer del cuerpo.

Ahora regreso de esa vida umbría
buscando siempre calor de mujer.
Palabras y actos sólo allí me expresan.

Tu piel junto a mi piel, eso es lenguaje.

Todo cuanto pretenda enmudecerlo
maldito sea

Vivir a cara o cruz
Carezca yo de ti

y al infortunio suceda la desgracia
y a la desgracia el cataclismo
y a todo ello asistiría
con el desinterés de un muerto.

Estés conmigo tú
y por cada brizna de dicha
que pretendan arrebatarnos
avanzarían desde mi corazón
espléndidos ejércitos de odio.

Tú puedes ser la espalda atroz de mi destino
o mi patria de carne.

pág. anterior
siguiente