ESTATUA DE SAL

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
EL POEMA Lee otros poemas SURREALISTAS

 

Del tiempo que ha pasado no me acuerdo,
no sé nada, no existe ya constancia,
se encuentra desnortado en su vagancia
mandando a pasear a su recuerdo.
Ya existe una distancia.

Que aquello que se fue ya se ha perdido,
y aquello que se pierde y no aparece
ni avanza, retrocede, pues fenece
y da por enterrado en el olvido.
Solo es lo que acontece.

No sirve de que aun quede en la memoria,
lo mismo es lo que resta de un rasguño,
un golpe que te han dado con un puño
que pasa a formar parte de tu historia
lo mismo que el terruño.

El tiempo es como un vaso de agua lleno
que tomas como dote cuando naces
los sorbos que tú das son muy fugaces,
y el agua más escaso, más obsceno,
sus ansias más voraces.

Por mucho que lo intentes el pasado,
igual que hace en el fuego una pavesa,
se esfuma cuando ve no te interesa
haciendo mutis foro hacia otro lado
como hace una traviesa.

Volver la vista atrás como hizo Lot
volver la vista atrás, no trae a cuenta,
que huir por el temor a la tormenta
urdiéndole al pasado un buen complot
con sal no te alimenta.
©donaciano bueno

*Huyó de Sodoma antes de su destrucción, avisado por ángeles de Yahveh. La mujer de Lot ―de nombre Edith―​ al darse la vuelta (desobedeciendo el mandato de Yahveh) se convirtió en estatua de sal, en castigo divino por su curiosidad, quedando ahí mientras el resto de su familia abandonaba el lugar.

poesía-versos-poetas-poemas-literatura-escritores-cultura-libros-editoriales-formación escritores-asociaciones literarias-webs-noticias literarias-premios-concursos-talleres escritura-poética