LA VIDA, ESE JUEGO/

Lilián Pallares (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Alguien dijo de la vida y se desdijo,
no hace al caso del sufijo, no sé quién,
otro dijo de la misma es un vayven,
una noria, una ruleta, ¿quién lo dijo?
yo pregunto si es acaso un acertijo,
a quien quiera que lo sepa que le den.

Y es que ocurre que con esto del progreso
cada día es más difícil ser felices,
nos pasamos la existencia de aprendices
discutiendo si la quieren dar con queso
o intentando de apropiarnos de algún beso
y acabamos sin gozar de los matices.

Y yo mismo me he pasado media vida
sin saber en el partido a qué jugaba,
intentando descubrir como ganaba.
Soy consciente que he perdido la partida
y hoy me encuentro ya al final de la corrida
descubriendo se acabó lo que se daba.
©donaciano bueno

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POETA SUGERIDO: Lilián Pallares

Lilián Pallares

LA LE LA

La inconstante forma y la constante esencia.
La flotante armonía de delirios contenidos en una botella de vino.

El beso en suspenso del cuadro del hombre sin boca.
El húmedo tacto de los pies hundidos en el barro.

La Le

La sugestión de las hormonas en tendederos femeninos.
La lamida de los dedos en atómico mordiscos.

El instante de los amantes en el último fotograma de la luna.
El estornudo que se anticipa al deseo, el deseo que se anticipa a la duda.

La Li Lo

La mirada microscópica de un ser gigante atrapado en una arteria.
La desnudez de la poesía cuando se desviste de las palabras.

La Le La Li Lo La LUZ.

REPTIL AGÓNICO

Mientras no era, ya estaba.
Eso era todo.
Un resumen de mi existencia postergada.
Depredadora idea multiforme de versos raquíticos.

Flaqueza racional desparpajada.
Sonrisa,
disimulo de una pared sensible
agotada de manchas de una caravana de mundos.

Rasquiña inocente.
Viajera de mi piel húmeda y escamosa.
Alimento,
Imagen de instantes perturbados.
Animal nacido de mí.
Reptil agónico.

Rayas y curvas desequilibradas de un deseo.
Tierra movediza.
Patas ancladas.
Sobrevivencia,
me arrastro en su palabra.

Postergada…
Revivo el tiempo, crucifixión del no tiempo.
Ciudad,
territorio salvaje de proezas que crecen en algún Amazonas.

A pesar,
sin embargo y.
todavía
persisten en mí la mirada de la iguana,
la agilidad de la salamanqueja,
la ferocidad del cocodrilo y
el mito de la serpiente que me tienta a no avisar
cuando me ataco.

AGITA FLAMENCO

Con las uñas largas pintadas de rojo,
te espero.
La fina y sutil salida.

El afilado índice señala la ventana.
Es tarde
y la ciudad no tiene piedad.

Soplo el cristal,
creyendo que así se esfuma el demonio,
más sigue vivo, deseando devorarse en el polvo.

Adentro la música suena.
Es flamenco sensual y ligero.
Danzo en sombras proyectadas
en el techo que se rompe.
La humedad y sus grietas,
mapas de un silencio enorme.

Embrionario el movimiento,
el ritmo.
¡El zapateo repica decidido!

Malecón del pecho,
el olvido
como algas en los mares.

Llora la guitarra y con ella lloro yo.
Sonido de cuerdas que dilatan las almas.
Lamento gitano.
Palma soy.
Línea que une el aire, el cante y el baile.

AROMAS DE LUZ

Son los aromas ensordecedores,
los silencios visuales,
El sabor a mar, el sabor a menta,
Los colores y formas inexplicables.

Los suspiros vagabundos, los miedos y esquizofrenias.
La mirada intrigante que no escapa de las trampas.
El teatro de un hombre sentado en la butaca.
La hoguera ardiendo detrás de las palabras.

Tal vez son las depresiones, las angustias y el desconcierto.
Los enemigos y los opuestos.
O quizá,
los compases de la espera que rompe los cristales.

Son las bendiciones y maldiciones que inventamos.
El despertar salvaje de los océanos.
La lágrima que humedece los desiertos y alimenta los mares
La canción desconocida que se canta muriendo.

Es temor.
Es ira.
Es ficción.

Son invisibles.
Son pieles que huelen a tierra.
Amores que se unen
cuando el sol aparece.

CARNE EN EL ASADOR

Roja es la carne en el asador.
Arde el silencio.
Se queman los nervios en su salsa picante
y el hombre es el cuchillo que atraviesa el deseo.

Rojo es el instinto y la lengua.
Roja es la carne en tus dientes.
Mastica,
mastícala,
mastícate, que eres carne viva.

CUERPOS DE AGUA

Cómo decirte que no quiero
si mi boca lo grita con las voces de Neptuno.
Con esa fuerza onírica que hace derramar mis ansias
en la agitada noche de los cuerpos de agua.
Cuerpos de agua
Cuerpos de agua.

Este instante profundo que anhela el deseo
de morirme contigo en los ojos de una lechuza,
enreda mi piel en el murmullo de tus cabellos,
de tus dedos, de tus sueños.

Soñarte es soñar con los actos creadores,
con los roces más sensuales de tu ambivalencia.
¡Tanta franqueza!
¡Tanta irrealidad!
Contienen mi aliento en la sublimación de una caricia.

Es imposible, sí, es imposible.
No puedo evitar dejarme arrastrar
por las innumerables Islas estrellas
en las que tu mirada húmeda implora la
lagrima que la lluvia desata.

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No pidas peras al olmo,donde no hay, no pueden dar,y esperar, otro cantar,que esperar eso…
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