MIRANDO HACIA EL PASADO/

Nieves Chillón (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
EL POEMA Lee otros poemas REFLEXIVOS

 

Hoy he vuelto a mirar hacia el pasado
observando a través de la mirilla
a ese humilde terruño de Castilla
donde un día algún dios hubo creado
de padres, carpinteros, una astilla.

Tirando en parapente la mirada
haciendo el striptease de un garabato
me recreo pasándome un buen rato
con la mente trazando a mano alzada
de esa historia común algún relato.

Que aunque el sueño se muestra tan lejano
y el recuerdo aparece inconsistente
aún percibo el suspiro de la gente
y el calor de su espíritu aldeano
mostrándome a las claras lo que siente.

Cual chopos adornando la ribera
de ese río que, escaso de caudales,
hoy en mi alma clavando van puñales
los recuerdos de aquella sementera
del trigo las espigas, los frutales.

Los gorriones, sus nidos y los huertos
con pozos que, sufridos, no manaban,
los pinos que en el monte lamentaban,
los tiempos que avecinan tan inciertos,
de resina las gotas que lloraban.
©donaciano bueno

Recordando Clic para tuitear
Comentario: La nostalgia viaja con nosotros permanentemente. 
¿Conoces a Nieves Chillón? Lee/escucha algunos de sus poemas

Nieves Chillón

Autorretrato

Soy una muñeca rota cosida con hilo rojo.
Mi pelo rubio y sedoso cayó a tijeretazos
en mechones desiguales rubios y sedosos.
Estoy maquillada con bolígrafo
llevo tatuajes,
tengo envoltorio de chicle
en el compartimento de las pilas
y los labios pintados de rosa fucsia.
Olvidé lo que sabía decir,
pero me veo en ti,
soy tu imagen, dolor y semejanza.
Lo mismo que Dios con sus criaturas
hiciste lo que sabías:
Crear,
jugar,
romper.

Off

Cuando se apague el latido de los transistores
y deje de fluir la electricidad por los circuitos en los huecos de las paredes
las muñecas se cortarán sus venas de pvc
sin que sus ojos de cristal derramen una lágrima.

Bajo las palmeras de luz azul y rosa
escuchando la oscuridad de las olas contemplaré el fin del mundo,
la muerte de los bisturíes eléctricos
la agonía de los perros abandonados en los quirófanos a oscuras.

Máquina de refrescos III

Acerco mi oído a esta lata de cerveza
para escuchar el mar lleno de espuma.
Si mezclo con mi saliva una pastilla azul
resucitaré esta noche en el esqueleto de un niño.
Las caracolas han quedado obsoletas.
Han clausurado las fuentes
para vendernos botellas de colores.
El útero mecánico escupe chocolatinas
las vejigas sintéticas contienen la sangre en los hospitales.
Si tengo que morir que sea con todos los píxeles en su sitio
y rezaré para esquivar el cáncer que sobrevuela mi tejado
mi ensalada
mi ordenador
mi teléfono móvil
cuando averigüe cómo o a quién dirigirme.

Juventud

Los niños y los jóvenes
al contemplar lo hermoso
sienten deseos irremisibles
de deshojar, romper
para ver cómo cruje la turgencia
quebrada de los tallos,
cómo un huesecillo se parte
y el equilibrio se dispersa en numerosas
y pequeñas escombreras.

Gota de sangre

Una gota de sangre
en la página 20
me dice que caemos
y que puedo vivir y morir
al mismo tiempo.
(Todos pertenecen al poemario El asa rota, Diputación de Granada, 2015)

Luces

Las diminutas palomitas rojas que flotan en el agua
e iluminan cada una un recuerdo,
las mariposas blancas atrapadas en tubos de cristal,
la luz azul de las pantallas reflejada sobre las olas de mi frente,

prenderé uno a uno los hilos incandescentes de mi casa
y cada fósforo vivirá entre mis dedos doce segundos luminosos
porque tengo la nieve metida entre los huesos y este invierno
ya no tengo más luz que un nido de serpientes asomadas al techo
ni otro calor que sus lenguas eléctricas a un centímetro de mis pechos
con su sangre tan helada como la mía propia
cortocircuitándose de frío.

Beginhof

Desde este jardín se abarca
la redondez del cielo

los árboles miden la diferente
estatura de nuestra fe

los cristales de las ventanas
parten por la mitad dos siglos
idénticos en la manera
de escuchar a los pájaros
y en el hambre furiosa de ser libres.

Pronuncia erizo

Pronuncia erizo
y que un rayo de sol
me peine el vello rubio de mi brazo

escribe con la uña
every day is like sunday
y ordena copiarlo cien veces
para que me lo crea,

llévate lejos la palabra
pájaro y deletrea
amor y espinas
cuando la luna crezca
invocada por la mentira
de los poetas.

Cada vez que las dices
otro golpe de remo
me aleja de tu orilla.

Adiós a Penélope

He decapitado definitivamente a Penélope
por sumisa
por no reconocer
que Ulises ya dejó de ser Ulises
por convertirse en un pájaro violeta
enjaulado en un taller de costura
por su libresca paciencia
por vivir de las rémoras.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 4)

Comparte y disfruta!

0 0 0
Te sugiero seguir leyendo...
Al frío, hoy de nuevo he vuelto al fríorevoltoso del bajo Guadarrama,con el alma y estómago vacío,harto de andar, de tanto desvarío,cual agua que del…
Ir al contenido