DE VUELTA A MADRID

Poeta sugerido: Marianela Corriols

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Una y otra vez más cambio de oficio,
me vuelvo de Valencia hasta Madrid
donde un día llegué siendo aprendiz
en busca de gozar del beneficio
de alguna meretriz.

Y vuelvo a esa ciudad donde la gente
no pregunta siquiera de dónde eres,
que vas como uno más con tus placeres,
igual si eres ateo que creyente.
cada uno y sus dossieres.

Que allí todos cabemos. Si rebuscas
verás a cada cual con su simpleza
oculta entre ese magna y su maleza.
Si quieres en sus llamas te chamuscas
o admiras su belleza.

No me gustan los pueblos que, distintos,
te miran por encima de los hombros
tratando de ocultar que son escombros
lo mismo que eres tú, con sus instintos,
sus miedos, sus asombros.

Madrid, acogedora y casquivana,
Madrid, con su esplendor cosmopolita
que acude diligente a cada cita,
sin caspa, sin barreras, mas humana
amando tu visita.

Si algún día, quizás, me hiciera dios
con una xerocopia haría el mundo
a imagen de Madrid en un segundo.
Después me iría diciéndoles adiós
feliz ya moribundo.
©donaciano bueno

POETA SUGERIDO: Marianela Corriols

Marianela Corriols

Celebración frente al espejo

Partamos de la imagen de la mujer frente al espejo.
Recordá a Picasso y sus colores quebrados
en la superficie de lo soportable,
los dos cuerpos diferentes, nunca el reflejo
el uno del otro.

Dejalo ahí.
Pensá en el poeta inventariando el cuerpo poseído
Templo de los Abandonos, en el que atisba
desde la semiluz y semisombra
al onírico cuerpo femenino
paseándose por habitaciones clandestinas
ofreciéndose hermosamente irregular
en la superficie frágil del cristal, seguro.

Dejalo también
Te ofrezco el recuerdo de mis propios pasos
estremeciendo el suelo
bailando frente al espejo
dispuesta a salvar la distancia.

Desechalo.
Quedate con tu imagen dibujada en la última
soledad, la íntima. La que devuelve el marco
oscuro y salvaje del pelo después del sueño.
Relampagueo de párpados, suspiro de ausente.
El cuerpo frágil, sin dueño. La no entrega.
Grabalo.

MUJER EN LLAMA

La mujer
prendió fuego a sí misma.
Incendió sus alas para poder volar.
Convirtió en ceniza su cabello
para ser inasible.
Rociada de lágrimas
se encendió con el fuego
de una mariposa roja.

DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS

¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra !
C.Vallejo

Después de tantas palabras
ha venido este silencio de espíritus.
Alas de colibrí abatidas de tiempo,
madrugadas despojadas de sueños,
música de vientos pasados
desencadenando, una y otra vez
añoranzas de futuro.

En la ceremonia íntima de cada deseo
un corazón de coral arde
hasta desvanecer la última ceniza.
Una pasión peregrina
apuesta a la trascendencia
a no ser quimera
y se empecina de luz
escribiendo su signo
en la bitácora de la vida.

Después de tantas palabras,
de tanta historia,
viene este silencio
lleno de costumbre,
acomodado a cada espacio habitual,
a llenarnos de pensamientos
como piedras atadas
mientras nos lanzamos ciegos
a la corriente de segundos
que no cesa.

Cementerio

El muro blanco y largo
que separa la principal contradicción
tiene grietas
donde brota la hierba
de un verde inacabable.

GEOMETRÍA DE LA MUJER

Soy mujer
Redonda como el universo
Pirámide que desconoce sus secretos
Triangular en algunas partes
con hipotenusas perfectas y calculables
por cualquiera de mis lados.

Soy mujer
Cuadrada y terca
cuando de vos se trata
Pentagonal cuando planeo
la más secreta de mis armas

Soy mujer
Lineal
la distancia más corta
entre tu todo y tu nada

Soy mujer
punto
talvez de tus referencias.

NECESITO SOLEDAD

Necesito esta soledad para crecer
y desnudar mi alma cuando aún es tiempo.
Ya la rosa envejece y se agrieta la piel
muriendo en la caricia ausente
de otra piel conocida y salvaje.

Necesito esta soledad para encontrarme:
¿Dónde vagan mis pasos, sin ir hacia delante?
¿Dónde la voz se enreda, sin señales, sin eco?
Esta soledad descubre un círculo de ausencia
y un sueño delirante muriendo
tras la sonrisa fácil de la máscara que oculta
una niña llorando…

CELEBRACIÓN FRENTE AL ESPEJO

Partamos de la imagen de la mujer frente al espejo.
Recordá a Picasso y sus colores quebrados
en la superficie de lo soportable,
los dos cuerpos diferentes, nunca el reflejo
el uno del otro.

Déjalo ahí.
Pensá en el poeta inventariando el cuerpo poseído
Templo de los Abandonos, en el que atisba
desde la semiluz y semisombra
al onírico cuerpo femenino
paseándose por habitaciones clandestinas
ofreciéndose hermosamente irregular
en la superficie frágil del cristal, seguro.

Dejálo también
Te ofrezco el recuerdo de mis propios pasos
estremeciendo el suelo
bailando frente al espejo
dispuesta a salvar la distancia.

ESTA EDAD

Esta edad que avanza sin miedo en
(el espejo:
dos canas regalo de la luna,
arrugas cuando río o lloro,
mareas internas de ese mar
que no cesa de vaciar y llenar.

Esta edad de gaviotas perdidas en ciudades,
de leona dócil jugando con cachorros,
de gacela aguardando el próximo salto
en la primavera nuevamente despierta.

Esta edad contradictoria,
breve como cada segundo,
poderosa en su afán irrepetible,
embriagante de melancolía,
me lleva a caminar por la luna.
Esta edad que avanza despacio como un día
y rápido como un suspiro inevitable,
envuelve en perfume de años:
un poco de quince, de veinticinco,
de treinta y cinco,
sin que sepa la fórmula,
la dosis exacta de tiempo mezclado
para construir la nostalgia

Para disfrutar leyendo a poetas de pelo entero
Pongamos que hablo de Madrid Joaquín Sabina – Canción

Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid

Comentario Bueno, esta canción es una historia de amor y de odio a una ciudad invivible pero insustituible. Es una letra sobre una melodía de Antonio Sánchez chico.

«Pongamos que hablo de Madrid» es una canción del cantautor español Joaquín Sabina y Antonio Sánchez aparecida por primera vez en su álbum Malas compañías, publicado en 1980.

Allá por 1981, el hijo de la Flores sería el primero en versionar la canción, en clave de rock urbano. La canción por cierto, se incluía en el disco Al salir el sol.

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