TE ESPERARÉ

Poeta sugerido: Iván Segarra Báez

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Ayer soñé contigo y tú no estabas
y quise imaginar que no te irías,
después ya comprendí que no existías,
volviendo a disfrutar porque me amabas.

De nuevo percibí que me esperabas
asido como estaba a tu cintura,
temiendo desvelar a mi alma impura
y en ésto que eras tú quien me besabas.

Y en esta incertidumbre me mantuve,
no sé cuanto duró. Aún hoy recuerdo
que anduve sumergido en este infierno.

Y aunque escucho que baje de esa nube
mi corazón herido insiste, artero,
pues sé que tú eres mía y yo te quiero.
©donaciano bueno

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Leimotiv, la famosa canción de Armando Manzanero.

Esperaré -: Armando Manzanero
Esperare
a que sientas lo mismo que yo,
a que a la luna la mires del mismo color.
Esperare
que adivines mis versos de amor,
a que en mis brazos encuentres calor.

Esperare
a que yayas por donde yo voy,
a que tu alma me des como yo te la doy.

Esperare
a que aprendas de noche a sonar,
a que de pronto me quieras besar.

Esperaré
que las manos me quieras tomar,
que en tu recuerdo me quieras por siempre
llevar que mi presencia sea el mundo que quieras sentir,
que un dia no puedas sin mi amor vivir.

Eperaré
a que sientas nostalgia por mi,
a que me pidas que no me separé de ti.

Tal vez jamás seas tu de mi
mas yo mi amor esperaré.

POETA SUGERIDO: Iván Segarra Báez

Iván Segarra Báez

ANTES QUE ANOCHEZCA

To remenber
Reinaldo Arenas
Cuba
(1943-1990)

Reinaldo Arenas, templado corazón de melón.
¡Mándame el libro de las flores,
para volver a verte,
para volver a verte!

Este siglo de las luces se acerca fatal
y otra vez el mar, golpea fuerte
tu Celestino antes del alba.

El mundo alucinante, que escribiste
te seguirá esperando cuando vuelva a verte.
Morir en junio, Con la lengua afuera,
Será un milagro viril
de la humana verdad en ti derramada.

¡Reinaldo Arenas, alguien se acerca!
¿Será Fidel Castro, Trujillo o Batista?
¡No temas más, ya nadie podrá tocarte!

Con los ojos cerrados,
he visto,
el calor del verano,
que golpea afuera;
bello desnudo del alba,
precioso viento del mar asesinado
por un sistema castrista de la muerte viva.
Cuba, Guantánamo y La Habana
se mecen en el pozo del leprosodio cubano
mientras asesinado por el verdugo monarca castrista
Cuba es una niña asustada y violada.
Antes que anochezca
sobre las oscuras golondrinas
he divisado tu hermosura;
hermano de las luces, Reinaldo Arenas.

Con los ojos cerrados, de amor a vivo fuego
surgieron tus palabras de tierno maricón
de mundos olvidados, templados
y cansados principios amariconados.
Todos los polvos son para ti hermosos
polen sagrado de tierno dolor.

¡Inreverente texto descarnado,
fusil y aceite de locuras,
gitano abrumado de la luna,
paraíso, cordón umbilical,
pantomima del mar,
revolucionaria golondrina,
mariposa en tallo lunar,
pétalo marchito, arenal sin fondo,
coqueto paladín de la muerte,
bello mariscal templado de la ira,
alucinante bañista del tejado,
moribundo centinela siempre en fuga
que pareces un falo pintado por Dalí!

Dolor inmenso en tu corazón valiente
sentiste el dolor del leprosodio cubano;
ahora eres libre como la flor del malva.

No habrán soldados enloquecidos,
barricadas humanas ya cansadas,
ni castrismos enfurecidos,
ni tumbas comunistas,
ni alacranes malditos,
ni estalinistas, ni lenistas, ni nazistas,
para ocultar por más tiempo a la Literatura
tu hermoso cuerpo,
hermoso rey de este verano.

Reinaldo Arenas, destellos de luz
en la plegaria callada y sacra de la vida.
Moriste por un deber, por un valor,
por un bello principio amordazado
en el mismo semiciclo de la guerra.
¡Ojalá que tu alcoba
se llene de limones, de naranjas azules y redondas,
de tiernos compañeros que te den la vida
No-dolor, no la muerte,
como todos los humanos.

Reinaldo Arenas, antes que anochezca,
mándame el libro de las flores,
para volver a leerte,
para volver a leerte,
antes que llegue
este azaroso verano de la muerte.

Con fusil en mano
prenderé una vela
por tu alma, por tu costado,
por todo lo que te hicieron los humanos,
porque en el mundo se acabe la guerra
y porque mañana
en el mismo semiciclo
de la guerra cubana
en busca de su libertad
el bello nombre
de Reinaldo Arenas
brille soberano,
antes que anochezca.

IX

“El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos”

Pitágoras

Descubrimos que la vida se va asesinando
entre pétalos descalzos y llantos desnudos,
como símbolos desterrados
de pequeñas muertes desoladas y tristes.

El tiempo
va trasnochando horizontes muertos de frío
y todo se acuesta entre la nota absurda
de la sombra en pena de la risa muerta.

Descubrimos que los cuerpos son el cosmos,
un deseo que se retuerce en el mar de la lujuria.

X

“El mejor placer de la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer”
Walter Bagehot

Y la vida se hace un rostro de tinieblas muertas
donde no hay un “Ave María” que te salve
de la desgracia absoluta de los hombres.
Y el camino se pierde para seguir a los hombres.
Cada noche respeta esta soledad tan amarga,
tan dura, hecha de rosas que tienen espinas.
Donde el pecado caído es el amor
y te lastima
y en sus cenizas tú te enredas con la muerte pequeña
que todos llevamos dentro del alma moribunda
y la palabra se hace misterios de la noche,
un refugio sin sol, un eco sin dicha
y lo banal es el espejo
de todo lo que vivimos
del recuerdo a la sombra de la vida,
de la nostalgia sin vida de la muerte fría
que no acaba jamás
con la palabra
“Melancolía”.

COMO ME SIENTO

Me siento como se siente el agua
entre mares de cenizas.
Mi fuerza es un ciclón
que choca contra el viento.
¡Será que soy de espuma,
de silencios muertos!
Sé que no conozco
los gorriones sedientos.

Mi mundo es una playa sin orillas
y mi cuerpo tendido de azucenas
no conoce la desgracia
aunque la viva cerca.
¡Seré un marinero sin puerto,
un abismo suicida
que llorará sobre el tiempo!

¿Cómo me siento vida,
cómo me siento?

DOLOR DE AMOR

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que tu ausencia
no tiene nombre, no tiene alas.
Volarán mil pronombres en la alcoba.
Un río de azucenas, hoy vendrá ha cenar.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que te he perdido
entre la multitud de casas
de la ciudad aquella.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que vas de la mano con alguien,
saber que te quise y que me quieres,
saber que te he perdido entre suspiros,
saber que por este amor, yo muero.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Mirarte en la distancia de los cuerpos,
sentirte naufragio, pesadilla y vida.
Desvelarme en la ausencia
de una playa sin cuerpo
y desmembrarme en tu mirada
como un atardecer sin alma.

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