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QUINIENTAS PALABRAS

Si quinientas palabras no son plagio
¿cuántos versos se pueden fusilar?
La tal Lastra debiera meditar
qué me espera si escribo y tal naufragio
no puedo yo evitar.

A OTRA COSA, MARIPOSA

Conoces de las letras el lenguaje,
manejas con destreza el diccionario,
escribes con la fe del fedatario
que excluye malas hierbas del follaje.

HERGUE AZUL – Apenas ayer..

Apenas ayer, tú eras,
un mozo de cinco décadas,
y yo, una delgada espiga
con mirada de poeta.

Una blanca camisa
sin manchas, ni etiquetas,
una sonrisa limpia,
con aroma a yerbabuena,
una mirada tibia,
con el fuego de una hoguera.

ADIÓS, AMOR, PERDÓN, LO SIENTO.

Escribo donde escriben los poetas
en tanto a tal palabra me resisto,
escribo mientras vivo, que me visto,
tornando la memoria a las pesetas,
los tiempos del pasado con sus tretas
queriendo demostrarme que aún existo.

UN VERSO DE CHOCOLATE

Yo, que un día tu amigo fui de letras,
subidos en idéntico escenario,
aupados por las musas al calvario
del templo de la musa y los poetas.

Jugando con los versos como niños,
haciendo algunas veces el payaso,
creyéndonos Machado o

UN SEGUIDOR

Me apuesto a imaginar, soy un labriego
que un buen día se puso aquí a sembrar,
esto creo que es mucho imaginar,
pues yo escribo montándome en mi ego
y aunque crea que sigo siendo un

TUMBADO A VER QUÈ PASA

Permite que te diga don Manuel,
espero mi osadía no te ofenda
que aquí gozar del don nunca es prebenda,
te tengo en un altar. Y en mi anaquel.

Que ocupas un espacio preferente,
allí donde tú

EXPLICACIONES

Yo escribo por escribir
por placer, no hay más razones,
pues no tengo aspiraciones,
y no quiero competir,
huelgan más explicaciones.

Cojo las flores que encuentro
y en ellas siempre me inspiro
y las plasmo en un papiro
que en mis

SONETOS ILUSTRADOS

Yo he leído SONETOS a montones,
de tipos y pelajes variopintos,
me gustan los que bailan, son distintos,
e incitan a pecar a las pasiones.

Que saben despertar las emociones
y excitan con sus LETRAS los instintos,
sin pegas, cortapisas ni

LA PALABRA PRISIONERA

la-palabra-prisionera

Dios piensa que pensar es de mal gusto
¡cuidado que en la boca no entren moscas!,
que hablar de lo que ignoras es injusto
ni sirve si a palabras las enfoscas.

Demuestran que las toscas
sólo sirven

Historia de un aprendiz de poeta

Esta es la historia de un viejo que jugaba a hacer poemas
sin saber que de escribir el buen hombre no sabía,
cogió un lápiz y un papel y en la mesa que allí había
se dispuso a cavilar sobre

UN POEMA

Un poema es un trayecto a la aventura
que empieza sin saber si en el camino
van a encontrarse abrojos. Y el destino
ha de hacer muy pesada su andadura.
Escribir un poema, esa locura
de quien siendo consciente que él

Azorín vs Machado

Leo al gran Azorín, pienso en Machado,
Machado y Azorín, pienso en Castilla,
ambos son componentes que a mi lado
endulzan el café que, azucarado,
le sientan como un beso a mi mejilla.
Ambos dos mis afectos se reparten
habría que

ESCRIBIR EN LIBERTAD

A eso de escribir versos yo me aplico,
no sé si lo hago bien o lo hago mal,
es lo mismo que a dios cuando suplico
desconozco si existe o me es igual.
De vez en cuando hay

CONSEJOS VENDO Y PARA MI NO TENGO

Como médico que soy, aunque no soy,
vengo aquí a diseccionar la poesía,
poetas que del fuego salvaría
o siempre voy tras ellos cuando voy,
permitan no citar quien quemaría.
Para escribir de amor, José Angel Buesa,

SINCERAMENTE IGNORO

Sinceramente ignoro por qué escribo,
qué virus contagióme esa manía,
si yo hasta hace unos años no escribía
y hoy sólo es placer lo que percibo.
Cada día que pasa encuentro un tema,
cada tema que toco a cual más

MÁS QUE PALABRAS

Palabras que se ignoran, palabras que se cruzan,
que al corazón le encoran, que hieren pues se azuzan,
palabras sin sentido que andan disimulando,
que antes de hablar se han ido sin nadie saber cuando.

Palabras sin palabras

LO SIENTO, NO ME GUSTA

Lo siento, Schopenhauer no me agrada,
su espíritu amargado y pesimista.
Que es sauce desvistiéndose a la vista,
sufriendo un malestar que desagrada
culpando al triste estado de revista.
Venderle mi alma al diablo no me asusta
en busca de

Un escribidor

Él era escribidor o eso creía,
que en sus versos hablaba del amor.
Y en su escaño de orador se prometía
ser oráculo de Delfos algún día
provocando al que leyera un estertor.
Y en ese semi estado de locura