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JUNTO AL RÍO
Álvaro Pombo (poeta sugerido)

Andaba divagando junto al río
del cauce que amamanta la ribera
a cuestas con su sueño y su albedrío,
su mente proyectada en el vacío,
filmando con su vista la pradera.

AL ATARDECER DE UN DÍA
Juan Carlos Onetti (poeta sugerido)

Al atardecer de un día
en que al sol nada le achanta
yo voy, carretera y manta,
silbando una melodía.

AMOR A PRIMERA VISTA
Heli Ramirez (poeta sugerido)

Al chopo, al que amamanta la ribera,
algunas hojas nuevas le han salido,
después de un largo invierno, tensa espera,
al tiempo que arribó la primavera
ya todo ha despuntado, está florido,
será hasta que dios quiera.

CAÍA, CAÍA, CAÍA LA NIEVE
Claribel Alegría (poeta sugerido)

Caía la nieve, lenta, suavemente,
encima el tejado, sobre las iglesias,
los huertos humildes y los cementerios,
caía sin ruido, volando indolente,
cual ser que es cautivo de sus anestesias,
en cúpulas grises de los monasterios
cubriéndole al valle, en

UNA CARTA AL VIENTO
Alex Chico (poeta sugerido)

Una carta te escribo, sé que existes,
igual que sé que allí no habrá cartero
que pueda echarla yo ya no lo espero.
Y veo cuando escribo que hoy los tintes
resbalan suavemente del tintero.

EN LANDELIES LLUEVE…

En Landelies llueve, siempre llueve
lo mismo que al caer hace la nieve.

La lluvia que insistente y molestosa,
mostrando va su acento, su relieve
y lo hace de una forma rencorosa
pues cae poco a poco cadenciosa
que fuerte no

UN CANTO A LA HUMILDAD/1

Pues nunca fuisteis novia en ningún baile,
sabido es que la gente hoy os ignora,
debisteis de nacer en mala hora,
ungidos de humildad cual la de un fraile
que sois la parte baja una andadora.

LA TARDE VA CAYENDO

La tarde va cayendo sumida en su pereza,
las hojas rebotando sobre el firme enfermizo,
-recuerdo yo esa tarde sufriendo aquel hechizo-
en medio del susurro de un aura que bosteza.

Pudiera ser el mar dechado de inquietudes,

LLOVER A GUSTO DE TODOS

Ayer salí a la calle. Vi llovía.
El cielo se encontraba tan nublado
que apenas si su estela percibía.
De nuevo la tristeza aparecía,
sentada allí a mi lado.

Sumido en la tiniebla en un letargo,

DESEADA PRIMAVERA

Esperada, cuántas veces
he llorado por tu ausencia
suplicando,
y has gozado de mis preces
reclamando tu presencia
¡hasta cuando!.

Cuántas veces yo he soñado
con los ríos, con los peces
con las flores,

ÁFRICA

Pocos saben que entiendes de gladiolos,
y que Plinio en tus flores se inspirara*,
negra tierra encerrada con sus dolos
en que el hambre y penuria se equipara;
que un mal dios os creó y os dejó solos,
allí donde

TIERRA

Tierra. Quien fuera que te hiciera, tierra,
pues que yo desconozco quien ha sido,
a quien quiera que fuera aquí bendigo
como hiciera el mendigo que se aferra
a un pan y el burro al trigo
Tan fertil, tan árida y

LA RUEDA DE LAS EMOCIONES

PRIMAVERA
Llegaste al fin, ansiada primavera,
esbelta y lujuriosa con tu estío,
de flores dando el pisto en la pradera,
y el agua susurrando por el río.

HACE CALOR

Hoy hace calor, calor, mucho calor.
Pareciera que el cielo se derrite.
preparado no estoy para este envite,
pido al sol que se olvide que es pintor,
y ¡zas! que salga al quite.
No puedo respirar, que me sofoco,
no

ABRIL, SÉ QUE ERA ABRIL

Abril. Sé que era abril.
Yo supe que era abril porque las flores
sin rubor se mostraban vanidosas.
No me digas que no, pues que las rosas
no sabrían mentir. Con sus olores,
su aspecto tan gentil,
sus colores

MI BENDITA FUENTE

CALMA
Salgo a la calle, mi fuente
reza en silencio, rebota
con su repique insistente
sobre el petril gota a gota.
Muestra un susurro ferviente
sembrando paz nota a nota
al ritmo que la simiente
en el surco cae y trota.

LAS CUATRO ESTACIONES

Yo he venido del sol en una tierra
donde clava su espada en el verano.
Y el gaznate alimenta del paisano
con el vino y la mies que en campo encierra
su vientre soberano.
Y vengando con saña va en

TRISTES VIENTOS

Tristes vientos que volais
sin rumbo por el espacio
a veces raudos, despacio,
sin saber a donde vais.
Que adentrais en el palacio
y en la más humilde choza
y en las faldas de una moza
y en un simple

BIENVENIDOS AL OTRO MUNDO II

A pájaros es triste ver volar
sabiendo que en el árbol no haya nido
y una y otra vez revolotear
tan lejos del lugar donde han partido.
Las lágrimas se habrán de derramar
ya escasos