¿HUMANOS? TURURÚ!

»Mi Poeta aquí sugerido: Luis García-Camino Burgos

MI POEMA… de medio pelo Lee otros poemas TRISTES

 

Humanos, que eso dicen ser. Y alegan
capaces son sintiendo compasión,
sufrir ante las fauces de un león,
si a una mujer un niño le segregan.

Humanos, ¡ay! me crean, sé de muchos
que más parecen ratas, sabandijas,
metiendo la nariz en las rendijas
ansiando si pudieran ser cartuchos.

Que he visto y no miento, que yo he visto
arrancarle a un buen hombre las entrañas
y alegar que es mentir, que son patrañas,
o es que él se lo buscó por ser muy listo.

Y he visto, qué yo he visto, que fue ayer,
a próceres loando a un terrorista,
para escarnio, alabando su conquista,
que a inocentes truncó un amanecer.

Y a esos pueblos repletos de emociones
aplaudiendo a los curas si mataban,
perdonando después si confesaban
confiándole a su dios en oraciones.

Por favor, ¿qué les mueve a los humanos
a sentir compasión si un perro sufre,
tan crueles, metiendo en el azufre
a quien dice son de ellos sus hermanos?

No me pidan que crea, yo no creo
las bondades que asignan a los hombres,
sujetos de maldades, no te asombres,
sólo en esos, que hay buenos, me recreo.
©donaciano bueno

Arnaldo Otegi, un filoterrorista de ETA, condenado, tras su salida de la cárcel ha sido recibido con honores por el Parlamento de Cataluña. Siempre es un error generalizar pero aún más lo es en este caso. Haría falta disponer de una balanza para poner a un lado en un platillo a los mal nacidos, incluidos los que dicen creer en dios, y comprobar su peso en ese monto global que es la humanidad.

MI POETA SUGERIDO: Luis García-Camino Burgosl

Luis García-Camino Burgos

…YA MUERTE NO SERÁ, SÍ SERÁ AURORA

No perdono a la vida el retenerte
ni le consiento al mundo primavera;
quiero amarte sin fin, de tal manera
que sientas este amor que en mí revierte.

Cerca de mis caricias, a mi vera
quiero mirarte siempre y siempre verte,
que crucemos los arcos de la muerte
unidos: árbol tú, yo enredadera.

Entonces los dos juntos, abrazados,
entraremos despacio en esa noche
de luz sin fin que, en fuego, nos devora;

y en un tiempo de besos, con derroche
infinito de amor, enamorados,
ya muerte no será, sí será aurora.

CATEDRAL DE SALAMANCA

-Portada principal en el ocaso-

Perdí mi rumbo
y lo encontré en la claridad,
en esa azul sustancia del otoño
que deja, en su aleteo, una oración
o un beso.

Y me apoyé en la piedra
y escuchaba silencios detenidos,
cientos de ángeles
impacientes de cielo;
y percibía entonces el gozo de la lluvia,
que resbalara siempre
como un sudario eterno de cristales
para irisar el oro.

¡Todo el Cielo, de oro, en ese pórtico
inundado de sol! Ultimo rayo
que, en la piedra, dejara su oración,
su beso,
allí donde el artista iba esculpiendo
al Hombre-Dios,
desde el momento mismo del inicio,
para que dialogase con la muerte.

Vinieron luego sombras y campanas
cabalgando en el eco del bordón,
y dejaron su sello en los crepúsculos
de oraciones y besos.

Y fue en ese momento,
cuando el vértigo vivo de la altura
se llenó de fantasmas, de pinceles,
de pináculos agrios y de agujas
en una fantasía
que surgiera
de los sublimes sueños de su artista:

y me anunciaron, con su voz de siglos,
que en aquel formidable corazón
-catedral-corazón de Salamanca-
tendrían siempre su trono: una oración
y un beso.

SOMBRAJO

Para todas y cada una de las Aminas condenadas,
en las prisiones del fanatismo religioso,
por el amor que floreció en un hijo.

No te dejes mojar por esa
imposible lluvia de cascotes.
No dejes que las lanzas de caña descolgada
hiendan tu carne núbil,
sometan tu belleza,
deformen tus latidos
y roben tu palabra.

Todo en la habitación escapará en un grito;
y mientras se descuelgan jirones de un pasado
que reflejan los ríos
de tu vivir,
escóndete, agáchate, no mires
tanta amargura, tanta
sucia podredumbre;
deja que sean los otros, los investigadores,
los eternos escudriñadores de hiel atormentada,
los que sufran al ver
ese sombrajo inmundo
-tiznajo despreciable-
que es su propia vida.

Y tú refúgiate
dentro de la cunita
donde juega tu alma.

EROS Y PSIKE

En el beso imposible es donde se refleja
el deseo infinito,
el ansia de unos labios
que ascienden ya sin prisa,
encadenados,
por la caricia que mantiene presos los ojos
de otros ojos.
Es en ese momento cuando todo
lo humano
se torna evanescente, se hace Dios,
se adivina
el cielo prometido: hoy saben dónde está.

En esta noche de gozo universal
el alma y el amor irán unidas
para que nos desvelen el misterio
de las alas humanas.

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