LA VIE EN NOIR

Poeta sugerido: Joaquín Dicenta

EL POEMA Lee otros poemas TRISTES

 

Hay veces que la muerte se presenta
como una solución,
se asoma con sigilo a tu balcón,
suspira ante la hiel que le atormenta
dispuesta al ver la sangre le revienta,
a dar una lección.

Que el mundo se ha tornado virulento
con ruido y sin salida,
te das sin remisión a la bebida
tratando de olvidar que él es cruento.
Quisieras retornar de inicio al cuento
que aquella era otra vida.

Y plantas tu aposento ante la duda
a ver si se despeja,
queriendo liberarte de esa reja
que sigue atormentando tan tozuda
tornando a tu existencia en la más cruda
y tanto a ti se queja.

Y vuelves a bajarte del balcón
a ver la puta calle,
y observas de la misma algún detalle
que invita a que se baje la tensión.
La brisa te refresca el corazón,
y aquel ya es otro valle.
©donaciano bueno

Siempre que llueve... Clic para tuitear
POETA SUGERIDO: Joaquín Dicenta

Joaquín Dicenta

EL AMOR

El amor es la vida, y la vida es amor;
engendra la locura y abre paso al delirio;
purgatorio de goces y cielo de martirio;
su dolor es tan fuerte, que su dicha es dolor.

Va abriendo paraísos y cerrando ataúdes;
con puñales y flores hace ramos dorados…
Es el mayor pecado de todos los pecados,
y la virtud más grande de todas las virtudes.

El amor es el perfume, y el néctar, y es veneno;
es camino de rosas y es camino de cieno;
es un rayo de luna besando un corazón…

Es débil como un niño, como un Hércules fuerte;
el amor es la flecha que nos causa la muerte
y tiene el privilegio de la resurrección.

La enredadera crece y se hace un árbol

La enredadera crece y se hace un árbol
con la fresca temprana o taciturna,
la enredadera crece y se hace un árbol
y ama la luz brillante que amanece.
Y antes de que anochezca entre los nardos
del caladero limpio en primavera,
se vuelve cresta y sombra con la réplica.
Son cómplices tus risas y tus manos,
vivas como las rosas esculpidas,
las que descubren las letras minúsculas.

¡Qué doloroso es amar!

¡Qué doloroso es amar…
y no poderlo decir!
Si es doloroso saber,
que va marchando la vida
como una mujer querida,
que jamás ha de volver.
Si es doloroso ignorar,
donde vamos a morir;
¡más doloroso es amar…
y no poderlo decir!
Triste es ver que la mirada,
hacia el sol levanta el ciego;
y el sol la envuelve en su fuego
y el ciego no siente nada.
Ver su mirada tranquila,
a la luz indiferente
y saber que eternamente,
la noche va en su pupila
bajo el dosel de su frente.
Pero si es triste mirar
y la luz no percibir;
¡más doloroso es amar…
y no poderlo decir!
Conocer que caminamos,
bajo la fuerza del sino;
recorrer nuestro camino
y no saber donde vamos.
Ser un triste peregrino,
de la vida en los senderos,
no podernos detener,
por ir siempre prisioneros,
del amor o del deber.
Mas si es triste caminar
y no poder descansar
mas que al tiempo de morir;
¡más doloroso es amar…
y no poderlo decir!
Vivir como yo soñando,
con cosas que nunca vi;
y seguir, seguir andando,
sin saber por qué motivo
ni hasta cuándo.
Tener fantasía y vuelo,
que pongan al cielo escalas
y ver, que nos faltan alas,
que nos remonten al cielo.
Más si es triste no gozar,
lo que podemos soñar;
no hay más amargo dolor,
que ver el alma morir,
prisionera de un amor
y no poderlo decir.

LUJURIA

Cuando murmuras con nervio acento
tu cuerpo hermoso que a mi cuerpo toca
y recojo en los besos de tu boca
las abrasadas ondas de tu aliento.

Cuando más que ceñir, romper intenso
una frase de amor que amor provoca
y a mí te estrechas delirante y loca,
todo mi ser estremecido siento.

Ni gloria, ni poder, ni oro, ni fama,
quiero entonces, mujer. Tu eres mi vida,
ésta y la otra si hay otra; y sólo ansío
gozar tu cuerpo, que a gozar me llama,
¡ver tu carne a mi carne confundida
y oír tu beso respondiendo al mío!…

Miguel de Unamuno (1864-1936)

Sed de tus ojos en la mar me gana…

Sed de tus ojos en la mar me gana;
hay en ellos también olas de espuma,
rayo de cielo que se anega en bruma
al rompérsele el sueño, de mañana.

Dulce contento de la vida mana
del lago de tus ojos; si me abruma
mi sino de luchas, de ellos rezuma
lumbre que al cielo con la tierra hermana.

Voy al destierro del desierto oscuro,
lejos de tu mirada redentora,
que es hogar de mi hogar sereno y puro.

Voy a esperar de mi destino la hora;
voy acaso a morir a pie del muro
que ciñe al campo que mi patria implora.

Te sugiero seguir leyendo...
Estaba él descansando dulcementeajeno a lo que ocurre,lugar donde la gente ya se aburreque allí…
Scroll Up