UN DÍA DE PESCA/

Pablo Cassi (poeta sugerido)

* Todos los derechos de los poemas publicados pertenecen a sus respectivos autores.
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Un día de primavera,
no quiero decir el día,
atravesé la pradera,
me aposenté en la ladera
del riachuelo a la orilla,
un afluente del Duero,
-revoltoso y bullanguero-
que recorre la Castilla.
desde Aranda hasta Arandilla
atravesando Zazuar,
Peñaranza y Alcubilla.

Y cual si fuera un truhán,
me ajusté bien el sombrero,
le hice un brindis al sol,
abrí raudo mi zurrón,
saqué mi anhelada caña
de pescar. Y con la maña
que me aporta la experiencia,
cogí con mimo el anzuelo,
e introduje bien el cebo
¡qué buena que es la lombriz,
cómo me gusta la mosca!.
Tomé impulso y con denuedo
la lancé con virulencia,
tocó el agua e hizo clic
y redibujó una rosca.

Ya con semblante feliz
me tumbé plácidamente
deslizando mi sobrero
hasta cubrirme la frente,
disfrutando del ambiente,
de los pájaros trinar,
del perfume de las flores
-su color y sus olores-.
Até la caña a mi dedo
y que los peces al picar
me pudieran avisar.
Y me puse a dormitar
¡de placer casi me muero!

Fue entre soñar y soñar
que percibí un tintineo.
Guiño un ojo y yo qué veo
¡una fabulosa trucha
se postraba ante mi un ojo!
¡No crean, no era un señuelo,
ni era preso de mi antojo!
Tiré fuerte de la caña,
recogí raudo el cordel,
inspiré con gran placer,
de emoción sentí el mareo.
¡Oh, dios! ¡No me lo creo!
Delante mi estaba él
objeto de mi deseo.

¡Cómo me gusta pescar!
¡Cómo me encanta ir de pesca!
Siempre renuncio a la siesta
para poder disfrutar
del olor de la floresta,
de esa agua cantarina
que interpreta la corriente,
y esa música divina
que inunda todo el ambiente.
¡Cómo me hace disfrutar!
¡Cómo relaja mi mente!
©donaciano bueno

POETA SUGERIDO: Pablo Cassi

Pablo Cassi

Conflicto Sentimental

Este día de lluvia París no fue amable contigo,
podríamos viajar a Sudamérica
a una flor que te espera con su perfume
y ese vicio de amarnos sea capaz de torcer cualquier conflicto
y tu nombre se ordene en la almohada de mi siesta.

Ella sabe qué recuerdo construyó esta historia,
una palabra en la primera página del diccionario.

El amor se declara culpable,
las caricias se atreven más allá de las palabras.

Convivo con su nostalgia que no sabe vivir sola,
sus ojos me restriegan el alma.

Algún día habrá tiempo para querernos lo suficiente.

País Vasco

La estación de San Sebastián se despoja de sus únicos pasajeros,
rostros que reflejan la tenue luz de un andén
el latido de un reloj que echa marcha atrás el minutero.

La noche cae como el vestido que lleva puesto
y mis manos vuelven a transitar por su cuerpo
con la existencia indesmentible
que su mirada viene de otro tiempo.

A una hora cualquiera de este verano
es posible que la lluvia tropiece en una esquina del cielo
deje en un café de Irún la silueta de un beso.

La nada silenciosa se adueña del país Vasco,
una habitación en el tercer piso del hotel Jauregui
instaura el aniversario de una despedida.

Un aeropuerto que no sabe de geografía
convive con la nostalgia del último vuelo.

Todo Momento tiene su Misterio
(No siempre el aire que respiramos será suficiente)

Reescribo en mi confuso inventario
un poema que se quiebra en tus labios.

Tu mirada me seduce de impaciencia
la guerra la perdí en tu cintura.

Antes de ti quizás no había nada,
antes de ti la vida fue un ensayo.

No sé en qué coordenadas hoy te sitúas,
bajo cuales estrellas te contemplo.

Necesito volver a respirarte
tras ese encuentro en Hondarribia,
traducir la fragancia de tu alma
y quedarme a la orilla de tu nombre.

Déjame llevarte hasta la que no fuiste
y no serás sin mí,
fusionarte en dos tiempos con un intenso deseo.

Toda historia tiene su misterio.

Tu Sonrisa

Cada noche tu mirada es un anhelo diferente,
te desnudas a conciencia con mis besos
y en mi cuerpo tejes un traje de deseos.

Estos versos son todo cuanto tengo
a la hora de soñar contigo,
mi pequeña historia que se instala en tu oído
la memoria se equilibra en un viaje hacia el recuerdo.

Tradúceme el secreto lenguaje de tu mirada
el rito unánime donde se ajustan los labios
y las palabras cumplen lo que prometen
darme la hermosura de una sonrisa.

Atravieso nuevamente el mismo pueblo,
recojo la tristeza de tus ojos quebrados
el vuelo indiferente de algunas palabras.

Tú eres bella como las mujeres que el poeta conoce
en el ejercicio de sus primeros versos.

Prófugo de Ti

No imagino mis próximos días sin tu existencia.

La luna ingresa por una hendija
es la única señal de la noche.

Aparece la sombra y las hojas callan un secreto.

Puedo descifrar cada palabra en tus labios
ese antifaz que esconde tu tristeza.

La muerte se pasea por una calle padeciendo de vida,
lejano a mi…
nada fue como dice el insomnio
en su presagio de rumores.

Prófugo desaparezco en una copa vacía
y pregunto si aún me esperas
cuando despierte de este sueño.

Diccionario Bilingüe

Si fuera sólo encontrarse
y después seguir el viaje
nada sería como dicen
ni siquiera las viejas cicatrices
que empujan al centro del olvido.

Todo es uno y lo mismo
por más que digamos que venimos de la nada,
tú y yo vamos unidos como diccionario bilingüe.

Algún día volveré a París
recorreré cada calle de Montparnasse
y el aire perfumará de poesía tu existencia.

Déjame Enfurecer tus Deseos

Labios que sin ostentar sensualidad
susurran mi nombre desde el otro lado de la ventana.

La observo tras el cristal,
la desnudo con el mismo deseo
de aquellos amores que surgen espontáneos.

¿En qué primavera te graduaste de ilusión,
qué árbol te cobija en un bosque impensado?.

Déjame arrinconarte en un pasillo
de esta casa,
enfurecer tus deseos con la química de un beso
y embriagarnos simultáneamente de este instante.

Sé que me recuerdas en una orilla de tus labios
en la tristeza ocasional que deshoja una sílaba,
en el difuso aroma de una alameda en la madrugada.
No será fácil que me olvides
mientras mis lágrimas horaden la quietud de tus días.

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Hoy he subido al altar de las naves del olvido donde allí aprendi a mirar…
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