UN AMANTE FIEL

»Mi Poeta sugerido: Beatriz Villacañas

MI POEMA … de medio pelo Lee otros poemas REFLEXIVOS

 

No paro de mirarlo y me extasío,
intento darle vuelta a cada instante,
suspiro cual suspira algún amante
que llega a producir escalofrío
en acto delirante.

Y así una y otra vez rozo su piel
recorriendo mis dedos su textura,
descubriendo en el borde una ranura,
los surcos que rezuman de su miel
en trazos de pintura.

Olor del que desprende. La ternura
que ahonda estas mis ansias, que respira
salpicados de amor, pena y de ira
renglones que destilan tinta impura
penados a la pira.

¿Cómo puedo yo huir de esta locura,
del climax que produce el acto aquel?
¡Dios mío, que no muera el anaquel!,
no puedo soportar tanta tortura
¡oh, libro de papel!
©donaciano bueno

Comentario del autor sobre el poema: Y decían que el papel estaba destinado a desaparecer con las nuevas tecnología. Yo aquí hago un alegato para que ésto no sea así.

MI POETA SUGERIDO: Beatriz Villacañas

Beatriz Villacañas

NO SON ALAS: ES TAN SÓLO UN PIANO

Los pájaros son el recuerdo cotidiano
de la atadura que nos une a la tierra
diariamente.
Son el espejo en el que se refleja
esa distancia, siempre irreconciliable,
del hombre con su piel.
Ellos
son ese sueño cercano e inasible
de crueldad bellísima.
Tiernos e indiferentes,
y desconocedores
de todas las palabras
que inventamos nosotros
para poder volar.Escucha:
¿No percibes su corazón acelerado?
Oye cómo bombea
ese aire que en nosotros se estanca
y se hace pensamiento.
Ellos
reinventan el viento día a día
mientras tú y yo seguimos
intentando entender el porqué de su vuelo,
que se acerca a llamarnos
y se aleja después.
Para nosotros
el deseo es un pájaro caído
incapaz ya de atravesar el aire.
Para ellos
nosotros somos la amenaza que se olvida
al recobrar el cielo en un instante.
Míralos allá arriba,
intentemos hacer de la mirada un ángel redimido
un segundo tan sólo.
Luego,
nuestras pisadas nos traerán a la tierra nuevamente
y volverán a caer, algunas veces,
sobre la hormiga
que sólo mira al suelo.
(DEL LIBRO JAZZ, 1990)

PARA AQUEL ZOÓLOGO ALEMÁN QUE BUSCABA ANIMALES MONSTRUOSOS

La ciencia pudo ser el arma de tus manos,
tu instrumento. Pretexto:
La magia era tu meta,
perseguiste su sabia con la sed
de todos los desiertos,
ávido de esa luz que sólo brota
de la raíz del pozo más oscuro.

Elefante-luciérnaga,
pez que huye por tierra
con pies inexplicables,
y ese animal tan negro, tan feo, tan humano,
que gime y casi llora cuando se le acaricia.

Dime,
ante el horror del monstruo,
¿sentiste escalofríos?
¿te atormentó el placer?
¿tuviste pena?
Quizá llegaste a amar, acas, digo,
el labio leporino de aquel pájaro
o el corazón sufriente del bicéfalo
y viste en ellos
al hijo indescifrable del dolor
con tus gafas del siglo diecinueve.

Diste a esa frente tuya que escalaba
las cumbres más nietzscheanas
un tenebroso oficio,
en ello te hermanaste con todos los poetas,
porque el monstruo
es el misterio profundo de la vida.
(DEL LIBRO ALLEGRA BYRON, 1993)

AQUILES, HIJO MÍO

Aquiles, hijo mío,
algo me vence más que tu grandeza:
el recuerdo de tu ser recién nacido.
Sólo yo, Aquiles, hijo mío,
sé cómo fuiste niño.
Cuántas veces, a nuestros pies las olas,
con mis dedos quitaba yo la arena de tus cabellos rubios.
Siempre escondías tesoros diminutos en tus puños,
que se abrían como rosas
sin haber conocido aún el hierro de las armas.
Aquiles, hijo mío, tuyas son las victorias,
tu lucha es mi derrota.

Aquiles, mi guerrero,
al hacerte soldado
caíste prisionero de tu propia armadura.
El mundo está asediado,
y todos tus triunfos ponen nuevas murallas
en los pechos de los hombres y los héroes.
Tus pies ligeros no han de llevarte nunca más allá
de los confines de la guerra,
y con ellos te vas marchando lentamente de mí
porque te marchas para siempre.

Aquiles, hijo mío,
te vi vivir antes de verte con los ojos,
te oí sumergido en el silencio
y te toqué sin necesidad de usar las manos
mucho antes que la aurora de los dedos rosados.

Ahora que estás dormido y la luz de la luna
perpetúa el resplandor de tu espada,
a la vez que con su leche nutre esta nocturna tregua,
contemplo en tu talón la convulsión del tiempo,
y aunque tú no lo sabes, Aquiles, hijo mío,
como siempre
los dioses han vencido.
(DEL LIBRO EL SILENCIO ESTÁ LLENO DE NOMBRES, 1996)

DELIRAS POR DUBLÍN

Dublín es como todo,
sólo un pretexto más de la existencia,
lo diré de otro modo,
que vivir es la ciencia
de no saber de nada y a conciencia.

Es una antología
tan personal como los ruidos viejos,
como una epifanía
que nunca da consejos,
con el presente Joyce siempre a lo lejos.

Yo me tomo unas liras
con todos los borrachos dublineses.
Muerte, sé que me miras
como a los feligreses
de los templos profanos irlandeses.

Que el pub es cosa seria,
de la sed sin fronteras es la casa,
es toda nuestra feria,
es todo lo que pasa,
es creer que la muerte se retrasa.

El amor, por su parte,
puede encontrarnos en cualquier postura,
quizá el amor es arte
de mestiza blancura.
Me gusta que el amor no tenga cura.

Porque si la tuviera
Dublín sería un diálogo mezquino,
no habría ciudad entera,
ni cerveza ni vino
que nos pusiera a hablar con el destino.

Ya lo dije hace mucho,
Dublín no es otra cosa que un relato
tan mío que lo escucho
cómo come en mi plato,
que la vida es muy largo y sólo un rato.
(DEL LIBRO DUBLÍN, 2001)

ÁMAME CON CARIBES Y PANTERAS

Ámame con Caribes y panteras,
deja que Eros cumpla su destino,
ponle caña de azúcar al camino,
dale cuerpo al futuro que tú esperas.

La noche nos dará sus lunas fieras,
el abrazo tendrá sabor marino,
y la canela excitará el felino
que ronronea bajo las palmeras.

Inúndame de tropical ternura,
acércame tu aliento, tan caliente
que puede hacer arder la tierra entera.

Démosle rienda suelta a la bravura,
superemos la gloria del torrente
y que el gozo nos lleve donde quiera.
(DEL LIBRO EL ÁNGEL Y LA FÍSICA, 2005)

LA MÁS CONTRADICTORIA DE LAS ARMONÍAS

La vida, viaje extravagante,
centro infantil
donde convergen los sueños y los astros.
Imposible sosiego,
pulsión deshecha en átomos cegados.
La vida ésta. Ángel frutal
engendrador de pájaros profanos.
Canción de charco en charco
con el amor doliendo en el costado.
Texto escrito en la carne y en lo desconocido.
Fulgor penitenciario
y una legión de insectos formando una pregunta.
O mil preguntas como mil guerreros.
Beso a flor de cuchillo,
melodía en el campo de batalla.
Perfecta desnudez frente al todo y la nada.

La vida, cruda y lírica,
toda ella hecha cuerpo, muerte y resurrección.
(DEL LIBRO DE LA GRAVEDAD Y LA MANZANA)

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