»BLAS DE OTERO

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AIRE LIBRE

Si algo me gusta, es vivir.
Ver mi cuerpo en la calle,
Hablar contigo como un camarada,
Mirar escaparates
Y, sobre todo, sonreír de lejos
A los árboles…

También me gustan los camiones grises
Y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
Echarme en tu regazo y despeinarte,
Tragar agua de mar como cerveza
Amarga, espumeante.

Todo lo que sea salir
De casa, estornudar de tarde en tarde,
Escupir contra el cielo de los tundras
Y las medallas de los similares,
Salir
De esta espaciosa y triste cárcel,
Aligerar los ríos y los soles,
Salir, salir al aire libre, al aire.

ANCHAS SÍLABAS

Que mi pie te despierte, sombra a sombra
He bajado hasta el fondo de la patria.
Hoja a hoja, hasta dar con la raíz
Amarga de mi patria.

Que mi fe te levante, sima a sima
He salido a la luz de la esperanza.
Hombro a hombro, hasta ver un pueblo en pie
De paz, izando un alba.

Que mi voz brille libre, letra a letra
Restregué contra el aire las palabras.
Ah, las palabras. Alguien heló
Los labios -bajo el sol- de España.

BASTA

Imaginé mi horror por un momento
Que Dios, el solo vivo, no existiera,
O que, existiendo, sólo consistiera
En tierra, en agua, en fuego, en sombra, en viento.

Y que la muerte, oh estremecimiento,
Fuese el hueco sin luz de una escalera,
Un colosal vacío que se hundiera
En un silencio desolado, liento.

Entonces ¿para qué vivir, oh hijos
De madre, a qué vidrieras, crucifijos
Y todo lo demás? Basta la muerte.

Basta. Termina, oh Dios, de maltratarnos.
O si no, déjanos precipitarnos
Sobre Ti —ronco río que revierte.

CANCIÓN CINCO

Por los puentes de Zamora,
Sola y lenta, iba mi alma.

No por el puente de hierro,
El de piedra es el que amaba.

A ratos miraba al cielo,
A ratos miraba al agua.

Por los puentes de Zamora,
Sola y lenta, iba mi alma.

CIEGAMENTE

Porque quiero tu cuerpo ciegamente.
Porque deseo tu belleza plena.
Porque busco ese horror, esa cadena
Mortal, que arrastra inconsolablemente.

Inconsolablemente. diente a diente,
Vos bebiendo tu amor, tu noche llena.
Diente a diente, Señor, y vena a vena
Vas sorbiendo mi muerte. Lentamente.

Porque quiero tu cuerpo y lo persigo
A través de la sangre y de la nada.
Porque busco tu noche toda entera.

Porque quiero morir, morir contigo
Esta horrible tristeza enamorada
Que abrazarás, oh, Dios, cuando yo muera.

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