Si te gusta la poesía aquí tienes 3,087 POETAS, poemas y sus biografías.

»DÁMASO ALONSO
Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;
Si te gusta la poesía aquí tienes 3,087 POETAS, poemas y sus biografías.


Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;

“Querido Dios. Si un día yo me muero,
si un día tú decides que he de irme…
tendrás de penitencia antes que oírme
cantarte las verdades del barquero.....
©donaciano bueno
El poema reflexiona con un tono crítico y humano sobre el mundo, señalando defectos como la hipocresía y la intolerancia, pero termina con un mensaje claro: vivir en paz merece más la pena que caer en conflictos.

LABERINTO DE FORTUNA
Al muy prepotente don Juan el segundo
aquel con quien Júpiter tuvo tal zelo
que tanta de parte le fizo del mundo
quanta a sí mesmo se fizo del çielo,
al gran rey de España, al Çésar novelo;...
©Juan de Mena

LA NOVIA
La casita escondía, entre rosales,
la humildad de su gracia acogedora;
la aldea apenas palpitaba en la hora
de las primeras nieblas matinales...
©Eduardo Marquina.

COLMENA
Virgilio me ha dicho que somos
apenas una abeja estremecida.
El néctar de las horas
que segregan nuestras manos al sudar
cuando están juntas...
©Celia Carrasco Gil

SONETO DEL AUTHOR AL DICHO SEÑOR DON LUIS
Quando fue por los dioses acordado
que Amor casase con Sabiduría,
la pastora Ismenia y muy clara Sophía
buscó entre los humanos su traslado.
©Luis Hurtado de Toledo.

DE TIERRA CALIENTE
Flota en el horizonte opaco dejo
Crepuscular. La noche se avecina
bostezado. Y el mar, bilioso y viejo,
duerme como con sueño de morfina...
©Luis Carlos López

Yo vivo en una calle
sin luces ni farolas,
metida está en un valle,
sufriendo siempre a solas.
©donaciano bueno

Soneto a Teresa
Teresa en cuya frente el cielo empieza
como el aroma en la sien de la flor;
Teresa la del suave desamor
y el arroyuelo azul en la cabeza.
©Gonzalo Arango.

Carta desde Torremolinos
Un laurel es tu mano entre mi mano
y agua unitiva el río de tu brazo,
ansias somos unidas por un lazo
tenso de resistir y cotidiano.
©Óscar Acosta.

A la manera de Salvador Espriu
Mi viejo precio he de pagar, la muerte,
y hoy se me cansan los ojos de la luz.
Bajados con esfuerzo todos los escalones,
me adentran en dominios de la muerte.
©Salvador Espriu.

Como una balsa ardiendo
en el centro del agua,
una bañera terca rebosa lentamente
en mitad de la noche...
©Rosana Acquaroni.

Margull
Como un desnudo con alhajas
la noche de Verano languidece
en este bar junto a las aguas.
Desazón del calor. Una música ingrata
que impide hablar. Y esos seres
(en los que nada reconoces)
ofrendando a la madrugada su vacío
de alcohol y drogas….
©José María Alvarez

El mar, siempre ese mar, ¿el mar te engaña?
dechado es de belleza y de emociones.
En ese inmenso mar, en su maraña
la vida se sumerge a trompicones,
dotado de maldad y de traiciones
el mar, ese es el mar, el mar y España.
©donaciano bueno

DEL POEMA
PALABRAS son para desvanecer
a esas sombras oscuras de la noche.
Para tenerlas cerca, bajo llave
en un arca sellada...
©Enrique Baltanás.

A brazo partido
Llevo en los huesos tanto amor metido
que sólo en carne viva y a bandazos,
voy capeando el mar de estos dos brazos
entre los que me encuentro sometido.
©José Albi

Ofrenda romántica
“Fuensanta: las finezas del Amado,
las finezas más finas,
han de ser para ti menguada cosa,
porque el honor a ti, resulta honrado.
©Ramón López Velarde.

Es mi anhelo, es mi pasión
disfrutar yéndome al puerto
y en la playa a cielo abierto
embriagarme de emoción,...
©donaciano bueno

¡Cuán triste vivir!
Morir por la patria,
Vivir en cadenas
¡cuán triste vivir!
Morir por la patria,
¡qué bello morir!...
©Juan Bautista Arriaza
Poeta invitado: Jeymer Gamboa .

Amor mío, amor mío, mira mi boca de vitriolo
y mi garganta de cicuta jónica,
mira la perdiz de ala rota que carece de casa y muere
por los desiertos de tomillo de Rimbaud,
mira los árboles como nervios crispados del día
llorando agua de guadaña.
©Blanca Andreu.

Ana
He vuelto al puerto tropical que un día
miró el reposo de mi sed liviana
bajo la sombra de tus brazos. Ana,
tu boca era una fruta al medio día.
©Alberto Ángel Montoya.

Alegre novia mía, cuando llegas…
Alegre novia mía, cuando llegas
se llena el corazón de mariposas,
de puras narraciones jubilosas,
del fondo de los ojos que me entregas.
©Enrique Azcoaga.