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»JORGE GUILLÉN
Alguna vez me angustia una certeza,
Y ante mí se estremece mi futuro.
Acechándolo está de pronto un muro
Del arrabal final en que tropieza
Si te gusta la poesía aquí tienes 3,108 POETAS, poemas y sus biografías.


Alguna vez me angustia una certeza,
Y ante mí se estremece mi futuro.
Acechándolo está de pronto un muro
Del arrabal final en que tropieza

¡Cuídate, España, de tu propia España!
¡Cuídate de la hoz sin el martillo,
Cuídate del martillo sin la hoz!
¡Cuídate de la víctima a pesar suyo,
Del verdugo a pesar suyo
Y del indiferente a pesar suyo!...

Era una mañana
de un hermoso día,
el sol despertaba,
la luna dormía.
En los matorrales...

Las gotas caen y caen, en este humilde escondrijo
donde yo ahora me cobijo y no las puedo parar,
hasta cuando este penar, a quién ahora me dirijo
que resuelva este acertijo que es mi lento caminar.

Es la vida para mi,
un dejar pasar el tiempo,
un recordar lo que fuí,
lo que seré ni un momento
ya ocupa un espacio aquí.

No es dichoso quien más tiene
¿el pene?
sino el que más lo pelea
¿desea?
lo que cuenta aquí es ¡patraña!
la maña.

Sentí el impacto del puñal certero
a el corazón abriéndome una herida
al tiempo que anunciaste tu partida
diciéndome al final “ya no te quiero”.

Ya sé que piensas de mi que soy un pendenciero,
por eso es que hoy pretendo dejar bien claro aquí
que todo lo que yo hago, no lo hago por dinero,
y que si soy así
no es porque sea un truhán, rufián, ni un bandolero,
pues si comporto así solo es porque te quiero.

Barrenderos de Madrid, mis amigos barrenderos,
mi amor por vuestros esmeros, os declaro desde aquí,
siempre limpiando senderos, siempre cuidando de mi
tan solícitos, tan fieros, barrenderos de Madrid.

No quiero que se sepa, he sido malo.
Me quise enamorar de las estrellas
soñando me abrazaba a todas ellas,
subiendome a los lomos de mi falo,
creyendo hacer a todas un regalo
y al mundo, al sol, al mar dejando huellas.

Por fin ya creo en Dios, su inteligencia,
así que se apostille artificial,
demuestra es superior a lo normal
y vino a confirmarme su existencia
tan sobrenatural.

Es en este entorno social en que yo vivo,
en el que nadie tenemos arte ni parte,
donde desde que por azar hemos nacido
todo el mundo se dedica a adoctrinarte.

Puntualmente a las cuatro de la tarde
ibas al bar a echarte la partida
al “subastao”, después de la comida,
dominio del que hacías siempre alarde.

Por qué te empeñas tanto
en hacerme responsable de tus penas,
si a mi tu me condenas
y a pesar que no tengo nada que ver causas quebranto.
Por qué te empeñas tanto...

Burgos yace en el silencio. Sus vetustos torreones
negruzcos y enmohecidos, ya no elevan sus canciones,
ya no dan la bienvenida al gentil visitador,
ya no narran las historias de sus héroes sin cuento,
que vencidos en la lucha no quedaron ni un momento
tan valientes y tan bravos como el Cid Campeador.

Conflicto Sentimental
Este día de lluvia París no fue amable contigo,
podríamos viajar a Sudamérica
a una flor que te espera con su perfume
y ese vicio de amarnos sea capaz de torcer cualquier conflicto
y tu nombre se ordene en la almohada de mi siesta.,....
©Pablo Cassi

Hoy he subido al altar de las naves del olvido
donde allí aprendí a mirar y en mi barco a navegar
hasta donde yo he podido. Mi mayor sueño es soñar,
mi bagage haber vivido. Yo no soy más que un juglar
que ha salido a navegar y en los mares se ha perdido.

¿Cómo ocurre el devenir?
¿está tu conciencia en calma?
¿queda resquicio al sufrir?
¿cuándo sabes que el morir
es un tránsito del alma?.

Hoy de mi casa en Madrid he ascendido a la azotea
es una tarde de otoño, tarde de luz primorosa,
-de cielo al atardecer, gris y azul, tarde mimosa-
donde diviso el entorno y toda mi alma se recrea....

Y tu viniste al mundo y el mundo sigue y sigue,
y un día tu te irás, y aquí no pasa nada,
ni el mundo parará ni nada se resiste,
reseña en un periódico, si muy famoso fuiste,
y rico si tú fuiste, de esquela mal pagada.

Aún retumba en mis oídos de los soldados el canto,
de las mujeres el llanto por los hijos que han perdido,
a esos héroes convencidos que por ti lucharon tanto
no sufran el desencanto, a los dioses yo les pido.

Aquí estamos por azar,
porque lo quiso el destino
o el Señor,
dispuestos a terminar
nuestro incansable camino
sin temor;