Si te gusta la poesía aquí tienes 3,105 POETAS, poemas y sus biografías.

»MANUEL MACHADO
Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid...,
Si te gusta la poesía aquí tienes 3,105 POETAS, poemas y sus biografías.


Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid...,

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Que este mundo, señores, no es mi mundo,
y ésta, amigos, la tierra no es mi tierra,
que este entorno hediondo y nauseabundo
anda ausente de fe y de amor profundo
donde, único, el placer se llama guerra.

El tiempo es a la vida, suena a guasa,
abrazo de llegada y despedida
que dura poco tiempo y que se abrasa
en pira que al inicio está encendida.
©donaciano bueno
A ORILLAS DEL OLIMAR
Hay ríos que hoy son ausencias
en mi destino de andar y andar,
pero ninguno me dio esa cosa...
©Víctor Lima

Juguemos a inventar nuevos idiomas
para así confundir más a la gente,
juguemos que jugando haga al oyente
autista, más idiota, Y que a las bromas
no pueda tan siquiera hincar el diente,

No vengas más a verme que estoy muerto
No quieras ayudarme que he sufrido
el calvario en la cruz. Y que he vivido
la deriva penando sin un puerto...
©donaciano bueno
LUCÍA X
no me puedo defender
estoy desnudo
estoy sangrando...
Julio Inverso

Amigo mío de mente perezosa,
no sabes cuánto en invierno aquí hace frío
el río hoy que va sin agua es otro río,
la rosa de tu infancia roja es broza.

Él era escribidor o eso creía,
que en sus versos hablaba del amor.
Y en su escaño de orador se prometía
ser oráculo de Delfos algún día
provocando al que leyera un estertor.

Está lloviendo a mares. En el mundo
se cree se avecina un terremoto
por culpa de un tipejo y de su escroto
que trata de joder y tremebundo
está como una moto.

En la desnuda plaza de corazón de hielo
donde las mariposas se juntan a rezar,
mitigan sus pesares bajo el azul de cielo,
menospreciado anhelo, para tirarlo al mar,
al mar, al mar, al mar.

Solo sé fue una amiguita
tan bonita y celestial
que encarnaba el bien y el mal
reflejado en su boquita,
diminuta, tan chiquita
delicada e inocente...

El mundo es una máquina que avanza
al ritmo que le marca la ruleta
que a veces sale el sol y otras se agrieta,
de bruces se da golpes con la panza
más nunca se está quieta.

Subido en una barca huyó el deseo,
el deseo se fue como una barca
que ha encontrado acomodo en otra charca,
no paro de buscar y no la veo.

Escribir un buen verso es muy sencillo
pues basta con juntar cuatro palabras
fingiendo o simulando que las labras
e intentas afinar con tu cepillo.

Sé que un día ha de llegar
en que el adiós y el perdón
se tienen que conjugar.
por tanto hoy me adelanto
y os pido mi absolución,

¿Creer en los humanos? Yo no creo.
¡Se venden por un plato de lentejas!
Se esconden sibilinos tras sus rejas.
No existe ni un resquicio. Y es que veo...
©donaciano bueno
Poeta sugerido: Jaimes Freyre
Poeta invitado: Ana Rujas

Me han dicho y es por alguien que lo oyó
que en poetas del mundo yo aparezco*,
es algo que me gusta, que merezco,
pues el mundo es un poema como yo
que al mundo pertenezco.

Perdón, de Schopenhauer no me agrada
su espíritu amargado y pesimista.
Demuestra que en su estado de revista
el mundo no más tiene que fachada
y aquel que no lo ve es corto de vista.

Aunque yo te llamo, tú no me haces caso
y aunque mucho insisto, no me quieres ver,
te invito, te alabo, y siempre retraso,
tú avivas el paso y echas a correr....
©donaciano bueno
Poeta sugerido: ©Aurelio Pastori
Poeta invitado: ©Roberto Ortiz Abreu

Virginia, amiga mía, tú, tan inteligente,
tan fiel y persistente, y tan contaminada,
nunca olvides que el agua al caño hace una fuente,
navega a su albedrío, libre siempre y corriente

Amanda, amada mía, si me muero
no pienses te he dejado o que me he ido,
que es cierto que a otro cielo me he subido,
que en vida me quedé sin asidero.

Cuando muere la tarde, amigo mío
otro día se va, vendrá otro día,
aunque aquellos momentos de alegría
nunca ya volverán. Y a su albedrío...