Si te gusta la poesía aquí tienes 3,105 POETAS, poemas y sus biografías.

»MANUEL MACHADO
Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid...,
Si te gusta la poesía aquí tienes 3,105 POETAS, poemas y sus biografías.


Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid...,

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Agua que discurre, que brinca y que besa,
que pasa de largo y de pronto se olvida,
que gime y sonríe y se va presumida
diciéndote adiós pues nunca regresa.

De nuevo abrí los ojos tras los años,
-hacía más de cien que andaba muerto-,
curioso por saber vuelvo hoy despierto
a verme allí metido en los rebaños
en medio de un desierto.

La calle donde andaban las inquinas
sigue angosta, fingida y peligrosa,
pulula el resquemor por las esquinas
clavándo al que se acerca sus espinas,
no olvida que es odiada y rencorosa.
©donaciano bueno
Poeta invitado: José Luis Díaz Granados

Si tú gobernaras, Pablo,
a España repartirías,
y en cada pueblo pondrías
para tu ego un retablo.

El cuerpo si está muerto es como un leño,
no siente ni padece,
lo mismo si éste es grande o si es pequeño,
si intenta no morir en el empeño,
merece o desmerece.

Hoy por fin ya he andado diez mil pasos,
lo marca mi teléfono en pantalla,
él es más listo que yo, es un canalla,
sabe todo de mi, de mis fracasos.

Aun cuando así alguien lo afirme,
yo aquí me niego en redondo,
de ilusiones yo me adorno
y ninguno puede herirme.

Algunos medios toman la mierda,
la diseccionan, la desparraman,
la dan mil vueltas, derecha izquierda,
cuidando siempre que hedor no pierda,...
©donaciano bueno
TITULARES
Los miembros del G-8 se reúnen, de nuevo,
para hacerse una foto en algún lugar blindado,...
©Pablo Lorente Muñoz
Poeta invitado: ©Dora Gómez Bueno de Acuña

Fue justo que dejaron de matarse
que yo llegué hasta aquí como un turista,
otro más que apuntaron a la lista
posible otro matón para vengarse.

Que este mundo, señores, no es mi mundo,
y ésta, amigos, la tierra no es mi tierra,
que este entorno hediondo y nauseabundo
anda ausente de fe y de amor profundo
donde, único, el placer se llama guerra.

El tiempo es a la vida, suena a guasa,
abrazo de llegada y despedida
que dura poco tiempo y que se abrasa
en pira que al inicio está encendida.
©donaciano bueno
A ORILLAS DEL OLIMAR
Hay ríos que hoy son ausencias
en mi destino de andar y andar,
pero ninguno me dio esa cosa...
©Víctor Lima

Juguemos a inventar nuevos idiomas
para así confundir más a la gente,
juguemos que jugando haga al oyente
autista, más idiota, Y que a las bromas
no pueda tan siquiera hincar el diente,

No vengas más a verme que estoy muerto
No quieras ayudarme que he sufrido
el calvario en la cruz. Y que he vivido
la deriva penando sin un puerto...
©donaciano bueno
LUCÍA X
no me puedo defender
estoy desnudo
estoy sangrando...
Julio Inverso

Amigo mío de mente perezosa,
no sabes cuánto en invierno aquí hace frío
el río hoy que va sin agua es otro río,
la rosa de tu infancia roja es broza.

Él era escribidor o eso creía,
que en sus versos hablaba del amor.
Y en su escaño de orador se prometía
ser oráculo de Delfos algún día
provocando al que leyera un estertor.

Está lloviendo a mares. En el mundo
se cree se avecina un terremoto
por culpa de un tipejo y de su escroto
que trata de joder y tremebundo
está como una moto.

En la desnuda plaza de corazón de hielo
donde las mariposas se juntan a rezar,
mitigan sus pesares bajo el azul de cielo,
menospreciado anhelo, para tirarlo al mar,
al mar, al mar, al mar.

Solo sé fue una amiguita
tan bonita y celestial
que encarnaba el bien y el mal
reflejado en su boquita,
diminuta, tan chiquita
delicada e inocente...

El mundo es una máquina que avanza
al ritmo que le marca la ruleta
que a veces sale el sol y otras se agrieta,
de bruces se da golpes con la panza
más nunca se está quieta.

Subido en una barca huyó el deseo,
el deseo se fue como una barca
que ha encontrado acomodo en otra charca,
no paro de buscar y no la veo.