NO ME GRITES, NO TE ENTIENDO

»Aquí, mi Poeta sugerido: Juan Carlos Lemus

MI POEMA… de medio pelo Lee otros poemas de HUMOR

 

No sirve que me grites, no te entiendo.
No puedo comprender lo que me dices.
Ignoro si es verdad o estás mintiendo.
Si dices que me vienes persiguiendo
o insistes que no entiendo de matices.

Los dos aunque queramos no podemos,
pues presos al hablar nos encontramos,
decirnos si es que mucho nos queremos.
Pues ambos entre jergas nos perdemos
incluso ya al decir que nos amamos.

Pues Dios quiso dotarnos de un cerebro
y al órgano de hablar, la misma boca,
¿quién le hizo retorcerse cual enebro
dotándole al lenguaje de un requiebro
que todo lo que toca lo trastoca?

Los hombres, los que hicieron los idiomas
tan dados a extender nuevas fronteras,
con pan, dice el refrán, tú te lo comas,
cambiaron hasta puntos y las comas
de forma ni al vecino le entendieras.
©donaciano bueno

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MI POETA SUGERIDO: Juan Carlos Lemus

Juan Carlos Lemus

Cuando era de cera

Cuando era de cera
no sentía nostalgias
ni temblores en los dedos

quién era yo
sino un feto
fácil de mascar
no me urgía ser feliz
pasaba la una
y bajo ella las nubes
una y otra vez

la jaula era un nirvana intrauterino
no existía el sol
además no pensaba en ti
más hoy que la vida me empuja
y soy el empujado
me urge vivir.

Entrá

servite café
hay una sábana
entre mi corazón

echate a dormir que hace frío
angustia puta

De tanto cabalgar y caer del caballo
y caer del perro
y subir al asno
brincar la gallina y aplastar cucarachas
yo ya no sé quién soy

de todos los vicios
me quedan pocos por elegir

el viejo que llevo dentro ladra
asoma por mi retina
y apunta colérico con su bastón
y la gruta por donde voy perdido

tomo en mis manos mis textos
y digo papá
a vos y al mundo qué importan
los versos que escribe juan carlos lemus

Mi hermano descubrió la gravedad
la ley del hipopótamo engañado
con un vaso de azúcar
mi hermano manosea cabras
ausculta momias vírgenes y luego
muestra sus manos a la muchedumbre
pinta bisontes en Altamira
y escribe te amo en el autobús
la muchedumbre arremete contra él
es policía
y poesía
vendió por treinta denarios a un primo
y está sentado a la derecha de marx

No tengo horizonte

Necesito tener un margen de incertidumbre
y sospechar que puedo estar engañado
para que la vida no se la pase
dándole talegazos
A mi hocico reposante

Derrame cívico

Duende corro por las calles de mi cabeza
tiembla mi sangre y orino al pueblo
pido
la palabra:

soy solamente un nieto que ha heredado ruinas

Dónde holgaban los Abuelos cuando la conquista
Dónde está Hunahpú
dónde Ixabalanqué
Ya se sabe
el primero afeminado y sordo
el segundo carecía de testículos

Fueron poco menos viles que los sanitarios públicos
el k’iché pleitista
y el anárquico kaqchikel. Aboliré

del calendario el mes de octubre

Bullicio de camaleones nos han testado
nuestros revolucionarios del 44
y almanaques y dÌas festivos
y actos sociales

La balanza se ha encabritado y seguirá cayendo
la lluvia aunque no dance más el indio en la montaña

Pero no hemos sido del todo engañados:
las plagas de dios fueron creadas para los edredones
y la vida sigue siendo como la grabó
el primer hombre con muérdagos en el rostro:

un tieso toro que pasta en Altamira

Yo legaré a mis nietos iguales o peores ruina. Amadme

amadme que yo, no soy hipócrita y os amo

Mi ayer crea herrumbre
raspo la medalla
limpio mis muelas
baño con pómez mi cuerpo
nada elimina
la fuerza de tu sexo

Siempre amé las tempestades
el miedo
las dificultades

no sé por qué
Silvia Estela
jamás te pude amar

Pude haberme casado con Irinoshka
pero tenía un defecto en el corazón
era idealista y sensible
como son las señoras
de diecisiete años

pude meterme a herrero
ser futbolista
macho soberbio
un maricón del Opus Dei

pero elegí un corazón
simpático y por lo demás
tiene bonita letra
es con la que escribe
mi amor en su lista negra.

Una margarita de aquí para abajo

Señores, sean bienvenidos al ciclo de la nueva era
es hora de acostarse conq uien les plazca
y de irse a los golpes con una monja
Es hora de continuar con el conformismo
y de contar con las cacofonías
Es hora, señores, de cantar una balada cósmica
de escuchar a las estrellas
las ilusiones
en bolas naturalísticas
llegó la hora de que renazcan los primeros destructores
Es necesario redescubrir
el agua azucarada
a Jimmy Hendrix
a las moléculas
Me estoy desnudando, lo sé, en un mundo que ya está desnudo
llegué muy tarde
pero llegué subiendo en espiral
vine de punta, pero en espiral
para apoderarme de los espacios
porque yo, señores, trasformaré en tiempo todos los espacios
y me importa un bledo descubrir algo nuevo.

Debí ser nazi

Debí ser nazi
en mi vida precedente
un traidor o algo así
porque ahora todo me va mal
desde la poesía
hasta el pantalón
me quedan cortos
pero debí ser simple intermediario
ni siquiera el que dictaba las órdenes
sino el que ejecutaba y huía
puesto que mi sufrimiento es duro
tiene tristeza
su dosis de incertidumbre
ambigüedades
ni siquiera para sufrir
estoy definido.

Hay tardes más tristes

Hay tardes más tristes
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio

Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos.

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