LA VIDA DE LOS LIBROS

»Aquí, mi Poeta sugerido: Natalia Velasco

MI POEMA… de medio pelo. Lee otros poemas TRISTES

 

La vida de los libros es tan corta
que apenas pareciera que fue ayer
la imprenta la inventara Gutenberg,
que el libro la distancia no soporta
echándose a perder.

Que el libro hoy se ha tornado analfabeto,
de tanto que mirándose al ombligo,
creyendo ser de letras fiel testigo
no supo adivinar que un parapeto
dejara sin abrigo.

Los libros se subieron a la parra
creyendo ser los dueños del cotarro,
sujetos tan precoces a un catarro,
sintiéndose anfitriones de una farra
y hundiéndose en el barro.

Adiós ya a ese placer de la lectura
el órgano vital será el oído,
la vista ya se habrá reconvertido
y el alma ha de acudir, si tiene cura,
allí donde ha venido.

Que el libro habrá pasado a mejor vida,
lectores no ha de haber, solo escuchantes,
pues máquinas serán las que, parlantes,
leernos han de hacer lo que se pida
e incluso ser pedantes.

Por más que se discuta la sentencia
así tarde en llegar ya está dictada,
que al libro estamos dando una patada.
La culpa habrá que echársela a la ciencia,
que nadie somos nada.
©donaciano bueno

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MI POETA SUGERIDO: Natalia Velasco

Natalia Velasco

De cuando me llevaron al huerto

Tiene gracia.

Una tomatera detrás de una valla electrificada
es una cosa muy poética.

Y la casa tan lejos

y la tomatera tan roja

y ella no la toques,

no la toques

y yo, ¿qué hace una tomatera
detrás de una valla electrificada?

Tiene gracia porque es un recuerdo electrocutado,
porque el rojo, digan lo que digan,
no es un color cálido: el rojo puede ser
electricidad, digo, la fuerza que tumba un cuerpo;
puede ser el color de una tomatera
o de la tierra
si el cuerpo cae con la fuerza suficiente.

/r/

Voy a aprender idiomas raros
para evitar la erre
de desarraigo
errático
destierro.

Para que conjugar el pasado no suponga un acto de

violencia

y hacer de otros alfabetos el escondite perfecto.
Serán lenguas que no digan ausencia
que no digan lejos;
lenguas con un orden sintáctico
que hable de la importancia de las cosas,
de prioridades.

Así, poco a poco, me desordeno:
le pierdo la pista al sujeto
y aprendo a decir hogar en cinco idiomas
y busco en ellos el hueco,
la excusa.

Y a pesar de todo
acabaré arrancándome la lengua
para olvidar las cosquillas detrás de los dientes;
acabaré arrancándome la lengua y ya no habrá
desarraigo
errático
ni destierro.

Final de línea

Imagino una casa nueva
que no huele a cerrado
unas llaves con forma distinta
vecinos nuevos que pasean
a perros nuevos.

Imagino buscar a tientas el interruptor de la luz
en paredes que hablen un idioma más amable.

Hace meses que salgo a la calle y pienso
huir debe de ser esto
−pegarse siempre a la pared al doblar esa esquina
respetar los semáforos en rojo
leer todos los días los carteles en el metro

POR SU SEGURIDAD
NO CRUCE LA BANDA AMARILLA
HASTA QUE EL TREN ESTÉ TOTALMENTE PARADO

ATENCIÓN A LAS PUERTAS
ALÉJESE CUANDO SUENE EL TONO DE AVISO

SI VIAJA DE PIE
SUJÉTESE−.

Huir debe de ser subir al avión
imaginar que vuela marcha atrás
aguantar la respiración para caber
en las fronteras aguantar
la respiración
y esperar a que revienten todas las costuras.

Escena romántica en camión frigorífico

Diecisiete kilómetros.
El rumor de la lluvia se mezcla
con el de los fonemas exóticos
/resuenan en las paredes aislantes
de la parte de atrás de un camión frigorífico/.

No vamos a ningún sitio en concreto.

Un camionero muy gordo,
con los ojos azules y pelo en los nudillos.
Lleva una camiseta de publicidad en alfabeto cirílico.
Con los ojos clavados en la carretera, habla de su mujer;
le deseo a todo el mundo una historia de amor
como la mía.

Quince kilómetros.

No vamos a ningún sitio en concreto,

Tomar tierra

Se recomienda el uso de medias de compresión durante vuelos largos
músculo estrías sudor
¿Cuándo descubriste que este país era una isla?
piel fina palmas suaves uñas largas
Me gusta cruzar puentes viajar en avión subir a las azoteas porque siento
que aún me queda un poco de gravedad en el centro del estómago.
celulitis ropa de deporte grasa abdominal
Hace meses que me aterra el contacto con el suelo.
carne flácida hombros rectos depilación láser
He visto amanecer por la ventanilla derecha del avión;
en la de la izquierda todavía era noche cerrada.
asfixia rodillas crujido contractura

XXX

—mírame—
han desaparecido los callos
de las palmas de las manos
las manchas blancas de la ropa de fibra
los cardenales de los antebrazos
el polvo en los ojos

—mírame—
he perdido altura y ya no queda cuerpo:
¿cuándo empezó el salto a ser caída?

La palabra que busca no está registrada en el diccionario 

perder la lengua materna debe ser
como quedarse ciega por dentro

como quedarse sin piel
sin bordes

debe ser liberador
que las cosas dejen de tener nombre
que pierdan la forma
y se vuelvan líquidas
poder bebérmelo todo

y que me sepa para siempre la boca
a ningún sitio.

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José Ángel Buesa

  POEMA DEL LIBRO

Entre todos mis libros, es éste el que prefiero
éste que un día dejé a medio leer
lo cerré de repente, lo puse en el librero,
y ya lo cubre el polvo del ayer.

Recuerdo que era un libro de una belleza
era como si en cada frase floreciera un rosal
pero temí de pronto que me desencantara
si seguía leyendo hasta el final.

Y ahí está en el librero, donde lo puse un día
tal vez un poco triste por lo que no leí,
pues recordé, muchacha, que casi fuiste mía,
y al guardar aquel libro, pensé en ti…

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Somos...

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