MI MAESTRO: 
JOSÉ ÁNGEL BUESA

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.

Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Lee y disfruta de sus poemas...

MI MAESTRO:
BLAS DE OTERO

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.

Lee y disfruta de sus poemas...

MI MAESTRO:
RAFAEL ALBERTI

Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte fue al sur,
creyó que el trigo era el agua.
Creyó que el mar era el cielo...

Lee y disfruta de sus poemas...

MI MAESTRO:
ANTONIO MACHADO

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero...

Lee y disfruta de sus poemas...

MI MAESTRO:
FÉLIX MARÍA DE SAMANIEGO

Apacentando un Joven su ganado,
gritó desde la cima de un collado:
¡Favor!, que viene el lobo, labradores.
Éstos, abandonando sus labores,
acuden prontamente,
y hallan que es una chanza solamente.

Lee y disfruta de sus poemas... v

FEDERICO GARCÍA LORCA

Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.

Lee y disfruta de sus poemas...

GABRIEL CELAYA

A veces me figuro que estoy enamorado,
y es dulce, y es extraño,
aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo.
Las canciones de moda me parecen bonitas,
y me siento tan solo
que por las noches bebo más que de costumbre.

Lee y disfruta de sus poemas...

MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS

Recuerdo que en los días rosados de mi infancia,
la abuela…(¿de quién son los abuelos?, ¿de los niños?),
solía por las noches, cuando la tibia instancia
parecía una caja de dulces de la luna,
contar historias viejas. Hoy ya no sé ninguna.

Lee y disfruta de sus poemas...

LUIS DE GÓNGORA

Mientras por competir con tu cabello
Oro bruñido al sol relumbra en vano,
Mientras con menosprecio en medio el llano
Mira tu blanca frente al lilio bello;

Lee y disfruta de sus poemas...

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Este amor que ha venido de repente
y sabe la razón de la hermosura.
Este amor, amorosa vestidura,
ceñida al corazón exactamente.

Lee y disfruta de sus poemas...

TIRSO DE MOLINA

Que el clavel y la rosa,
¿cuál era más hermosa?
El clavel, lindo en color,
y la rosa todo amor;

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

MARQUÉS DE SANTILLANA

Recuérdate de mi vida,
pues que viste
mi partir e despedida
ser tan triste.
la respuesta non devida
que me diste;

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

NICOLÁS FERNÁNDEZ DE MORATÍN

Amor, tú que me diste los osados
intentos y la mano dirigiste
y en el cándido seno la pusiste
de Dorisa, en parajes no tocados;

Lee y disfruta de sus poemas...

LUIS ROSALES

Abril, porque siento, creo,
pon calma en los ojos míos,
¿los montes, mares y ríos,
qué son sino devaneo?

Lee y disfruta de sus poemas...

ROSALÍA DE CASTRO

¡Con qué pura y serena transparencia
brilla esta noche la luna!
A imagen de la cándida inocencia,
no tiene mancha ninguna.

Lee y disfruta de sus poemas...

JOSÉ ZORRILLA

¡Ay del triste que consume
su existencia en esperar!
¡Ay del triste que presume
que el duelo con que él se abrume
al ausente ha de pesar!

Lee y disfruta de sus poemas...

JUANA DE IBARBOUROU

A ártico cielo y soles de Brasiles
bajo palio de heridos corazones,
a ociosa espuma y a fluviales sones
anda el Sagrado Corazón en lides.

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

VICENTE ALEIXANDRE

¿Qué firme arquitectura se levanta
del paisaje, si urgente de belleza,
ordenada, y penetra en la certeza
del aire, sin furor y la suplanta?

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

JAIME GIL DE BIEDMA

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

LEÓN FELIPE

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,...

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

JULIA DE BURGOS

Yo vengo de la tierna mitad de tu destino;
del sendero amputado al rumbo de tu estrella;
el último destello del resplandor andino,
que se extravió en la sombra, perdido de tu huella.

Lee y disfruta de sus poemas...

CONCEPCIÓN ARENAL

Había en un lugarón
Dos hombres de mucha edad,
Uno de gran sobriedad
Y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
Gozaba siempre el primero....

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

JAIME SABINES

A caballo, Tarumba,
hay que montar a caballo
para recorrer este país,
para conocer a tu mujer,
para desear a la que deseas,
para abrir el hoyo de tu muerte,

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

MARIO BENEDETTI

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

NICOLÁS GUILLÉN

¿Cuándo fue?
No lo sé.
Agua del recuerdo
voy a navegar.
Pasó una mulata de oro,
y yo la miré al pasar:,....

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

OCTAVIO PAZ

El mar, el mar y tú, plural espejo, 
el mar de torso perezoso y lento 
nadando por el mar, del mar sediento: 
el mar que muere y nace en un reflejo. 

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

MANUEL ALCÁNTARA

El mar, el mar y tú, plural espejo, 
el mar de torso perezoso y lento 
nadando por el mar, del mar sediento: 
el mar que muere y nace en un reflejo. 

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

JOSÉ BERGAMIN

AGUA sólo es el mar; agua es el río,
Agua el torrente, y agua el arroyuelo.
Pero la voz que en ellos habla y canta
No es del agua, es del viento.

Lee y disfruta de sus poemas...

MANUEL GUTIERREZ NÁJERA

Los pájaros que en sus nidos
mueren, ¿a dónde van?
¿Y en que lugar escondidos
están, muertos o dormidos,
los besos que no se dan?

Lee y disfruta de sus poemas...

DÁMASO ALONSO

Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;

Lee y disfruta de sus poemas...

GABRIEL Y GALÁN

Cuando pasa el Nazareno
de la túnica morada,
con la frente ensangrentada,
la mirada del Dios bueno
y la soga al cuello echada,

Lee y disfruta de sus poemas...

LOPE DE VEGA

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Lee y disfruta de sus poemas...

AMADO NERVO

¿Quién es esa sirena de la voz tan doliente,
de las carnes tan blancas, de la trenza tan bruna?
-Es un rayo de luna que se baña en la fuente,
es un rayo de luna...

Lee y disfruta de sus poemas...

GLORIA FUENTES

El burro nunca dejará de ser burro.
Porque el burro nunca va a la escuela.
El burro nunca llegará a ser caballo.
El burro nunca ganará carreras.

Lee y disfruta de sus poemas...

JORGE LUIS BORGES

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Lee y disfruta de sus poemas...

LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN

¿Qué acecho de dolor el alma vino
a herir? ¿Qué funeral adorno es éste?
¿Qué hay en el orbe que a tus luces cueste
el llanto que las turba cristalino?

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

LUIS CERNUDA

Ventana huérfana con cabellos habituales,
Gritos del viento,
Atroz paisaje entre cristal de roca,
Prostituyendo los espejos vivos,
Flores clamando a gritos
Su inocencia anterior a obesidades.

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

FRAY LUIS DE LEÓN

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

RUBÉN DARÍO

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Lee y disfruta de sus poemas...

MIGUEL HERNÁNDEZ

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿quién,
quién levantó los olivos?
No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor...

Lee y disfruta de sus poemas...

ALFONSINA STORNI

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Lee y disfruta de sus poemas...

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Esparce octubre, al blando movimiento
el sur, las hojas áureas y las rojas,
en la caída clara de sus hojas,
e lleva al infinito el pensamiento.

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS-POETAS

SANTA TERESA DE ÁVILA

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Lee y disfruta de sus poemas...

SAN JUAN DE LA CRUZ

En una noche oscura
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

Lee y disfruta de sus poemas...

MIS MAESTROS

MANUEL MACHADO

Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid,...

Lee y disfruta de sus poemas...

PEDRO SALINAS

A esa, a la que yo quiero,
no es a la que se da rindiéndose,
a la que se entrega cayendo,
de fatiga, de peso muerto,
como el agua por ley de lluvia.

Lee y disfruta de sus poemas...

JORGE MANRIQUE

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte,
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;

Lee y disfruta de sus poemas...

RAMÓN DE CAMPOAMOR

En este mundo traidor
Nada es verdad ni mentira:
Todo es según el color
Del cristal con que se mira. 

Lee y disfruta de sus poemas...

SALVADOR DÍAZ MIRÓN

En buen esquife tu afán madruga,
el firmamento luce arrebol;
grata la linfa no tiene arruga;
la blanca vela roba en su fuga
visos dorados al nuevo sol.

Lee y disfruta de sus poemas...

NICOMEDES SANTA CRUZ

Cómo has cambiado, pelona,
cisco de carbonería.
Te has vuelto una negra mona
con tanta huachafería.
Te cambiaste las chancletas
por zapatos taco aguja,...

Lee y disfruta de sus poemas...

FRANCISCO DE QUEVEDO

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Lee y disfruta de sus poemas...

FRANCISCO ALDANA

Clara fuente de luz, nuevo y hermoso,
rico de luminarias, patrio Cielo,
casa de la verdad sin sombra o velo,
de inteligencias ledo, almo reposo:
¡oh cómo allá te estás, cuerpo glorioso,

Lee y disfruta de sus poemas...

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Volverán las oscuras golondrinas
De tu balcón sus nidos a colgar
Y otra vez con el ala a sus cristales
Jugando llamarán.

Lee y disfruta de sus poemas...

GUTIERRE DE CETINA

Excelso monte do el romano estrago
eterna mostrará vuestra memoria;
soberbios edificios do la gloria
aún resplandece de la gran Cartago;...

Lee y disfruta de sus poemas...

LUIS DE GÓNGORA

Mientras por competir con tu cabello
Oro bruñido al sol relumbra en vano,
Mientras con menosprecio en medio el llano
Mira tu blanca frente al lilio bello;

Lee y disfruta de sus poemas...

GARCILASO DE LA VEGA

Cuando me paro a contemplar mi estado

y a ver los pasos por do m’han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;

Lee y disfruta de sus poemas...

AÑORADOS FELICES AÑOS [Mi poema]
Carlos Rigby [Mi poeta sugerido]

Inicio » Infancia » AÑORADOS FELICES AÑOS

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MI POEMA …de medio pelo

 

Como ustedes, un día, igual que ustedes
resulta muy lejano, fuimos niños
mostrando nuestras bocas sin los piños,
haciéndoles subir por las paredes
a padres que mostraban sus cariños.

Gozábamos haciendo travesuras
sacando a los demás de las casillas,
corriendo sin parar, tirando millas,
tratando de engañarles a los curas
jugando al escondite en las pandillas.

También igual que ustedes, como todos,
metiendo las pezuñas por los charcos,
fingiendo los zapatos que eran barcos
trazando carantoñas con los lodos
y haciendo en un descuido desembarcos.

Qué quieren que les diga, que hoy yo añoro
el tiempo en que inocente no sabía
ni papa, la verdad, de geografía,
feliz pues que valía más que el oro
según lo que mi madre me decía.
©donaciano bueno

Ah, las madres siempre a nuestro lado? Share on X

MI POETA SUGERIDO:  Carlos Rigby

LA BECA DEL GUERRILLERO

…se ve pues
que ciertos juegos de mano
producen algún cosquilleo
debajo del sobaco
y otros
mucho mucho dolor
entre el hígado y el alma.

total que diga yo lo que dijere
porque las balas fueron de él
antes de que él fuera de las balas…

y el día de su muerte
fue el más grande
de sus propios
días sin él mismo.

mas así ha sido siempre
-es casí una profecía desde círculos concéntricos-
: Ciro inválido
tú muerto
yo perdido
y las demás piezas móviles todavía
sobre la mesa de ajedrez
no obstante
lo fregado de estos accidentes controlados que vivi-
(mos
pero qué vaina!

Sinfonía para los peces en Sim-Sáima-Sí Mayor

Por largo rato me quedé echado
sobre el regazo de mi abuela
pensando en los largos sueños de mi juventud.

En un tono de superstición y sukia
me decía aquella kúka amada
“Hijo es peligroso viajar por mar
el primer día de luna llena
especialmente en un bote
de barrigahinchada
y delicado de embarazo de quíntuples.
Peor suerte es todavía hijo
viajar en compañía
de un reverendo Padre
o
una reverenda Madre
séalo por aire
séalo por mar.
Ora hijo,
tienes que orar,
que oraciones te lleven
que oraciones te traigan.
Es más hijo mío:
Horribles peces acechan
a las sombras de las aguas:
El tiburón sanguinario
con esa aleta de la muerte
como periscopio de submarino
espiando, espiando y espiando.
El mero y la barracuda
rondando nuestros sueños
con ese aire pesado
de agente de seguridad…
El pez sierra
con cada diente más filoso
que una hoja de afeitar…
El pez-espada
—verdugo de ballenas—
con ese bisturí asesino
resplandeciendo como cuchillo de zapatero
que ataca y repele
con ímpetu de D’Artagnan …
Es la gloria del pez-estrella
y el caballito de mar
la que es salpicada por nuestra gran gloria
hijo
proyectándose hacia la otra
cara azul de la luna.
El mar es capaz
de volverse hostil
hasta contra su propio Creador.
Pero al final de la carrera, hijo,
él también como nosotros,
aparecerá sin camisa
frente a las playas
de la eternidad
sonriente como un payaso
después de los aplausos”.

El único lugar
donde yo he vertido
lágrimas sinceras
sin saber exactamente por qué
ha sido contra el regazo huesoso
de mi adorada abuela paterna
y hoy en la víspera de mi partida
de mi primer plenilunio
hacia el reino salado de los peces
lo he vuelto a hacer…
¡Lo he vuelto a hacer
y con los ojos de nuevo en flor!

Yo sabía entonces que
con mi equipaje de sueños
de fabricación casera
tirado sobre el hombro izquierdo
y el otro de fabricación X
tirado sobre el hombro derecho
habría que proseguirme el camino
hacia el punto cero
entre las infamiliaridades gratas
donde vocación y avocación
me esperan
pacientemente impacientes
para hacer uno en mí
por mí
y a pesar de mí
sólo para mí.

La hora apremia y las aguas suben…
Beso a mi abuela.
Le digo adiós.
Recojo mis cosas y me voy…
Nos alejamos del viejo muelle
entre adioses de manos y pañuelos
dejando atrás algunas lágrimas secas
pero también algunas como las de mi abuela
parada en la baranda de nuestra casa
mirando hacia el mar
con una taza de café negro en la mano
y un par de oraciones
balanceándose sobre los labios.

El crepúsculo tendía sus últimas gotas sobre el timón del bote.

Algunas aves pesqueras se hacían para la costa
esquivando los primeros aleteos de la noche
descendiendo sobre lo profundo.

Son tantos ojos
hinchados de lágrimas recientes
que miran aquí afuera
sobre este mar color de tristeza
que no me dejan olvidar aquella muchacha
que voy dejando atrás en este pueblo tan pegado al agua

…Otra vez
el alejarme de mi hogar
me deja este sabor a mar en el corazón.

El mar es domable sólo en el pensamiento.
Desde un principio sus aguas han venido pisoteando las cosas sagradas.
Algo divino ha de suceder algún día de estos.
Aún persiste sobre sus olas
aquella soledad de peces
para la hora de los muertos-por-agua
y yo aquí afuera sobre este campo de juego de peces
alejado tantas millas del pecado de las ciudades
siempre he de reconocerme
menos noble
que este cuerpo de agua
aunque me siento hoy tan cerca de Dios en la licuefacción de mis sentimientos.

Hoy probablemente me aguarda
a las sombras de los peces
el glu-glú del ahogado
acompañado de las últimas burbujas
que lanzan las cosas conquistadas por el agua.

Así fue que nos hicimos al mar
en un tiempo cuando éste
apenas se movía
a un lento ritmo oriental
y el rompimiento de sus olas
dejaba sendos callejones de champaña
desparramados como flores blancas
sobre un desierto oscuro
en adoración sólo al Mamón de la superficie
…y llegamos hasta la madrugada
del primer día
de mi primer plenilunio cabalgando las olas
con música de radios
abrazos de enamorados
carcajadas metálicas
y canciones animadas de palo-de-mayo
con guitarras a proa guitarras a babor.

(Estaban frescas todavía sobre algunos ojos
las contorciones sensuales de aquella negra
hermosa que meneaba la cadera y las regiones
del ombligo como las ondas del mar.
La que jamás falló a un solo palo-de-mayo
en sus 15 años de sim-sáima-sima-ló.

Cuando se le reventó el apéndice
al hospital fuimos a dejarle flores
jugo de naranja enlatado
y una pequeña “Get Well Card”
con leyenda en inglés (por supuesto).

Toda la mañana del segundo día de mi primer plenilunio sobre lo profundo
era mía para ensayar
mi eternidad contra la del mar.
En estos momentos yo quise
que mis hora enteras fuesen
un solo grito universal
de rosas acuáticas y lenguajes de caracoles
y se lanzasen contra todas las posibles playas
de este globo carcomido
y que al retirarse las aguas de nuevo hacia sus cauces
se quedase alguien como yo contemplando mis descarnados restos
y se dijese en un gesto como de periódico:
Este amó demasiado.
Sufrió de mujeres.
Murió de presente porque no pudo olvidar el pasado.
El futuro no le debe nada:
pues en vez de la vida
escogió a la humanidad.
Fue negro pero sobre todo
vivió una poesía más interesante que su propia piel.

Adentrándonos en la noche. Nos adentramos en el miedo
sobre unas olas frenéticas a go-go
con la pequeña brújula histérica hacia el horizonte
que sube y baja más rápido
que los propios latidos
del corazón del timonero.

Furia y salvajismo en éxtasis de olas y espumas
destruyéndose y volviéndose a incorporar de entre sus propios escombros.
Pero, ¿cuál es la verdad?
¿Que las olas se arremeten contra el bote
o
que el bote se arremete contra las olas?
La realidad es que ambos se encaminan hacia o desde algo
encontrándose mutuamente en sus respectivas ir-llegando.

Pero todo
todito fue suficiente
para que cualquiera se sintiese
desterrado arbitrariamente
bajo las últimas cenizas agonizantes de la luna redonda y opaca
o
imaginarse descarnado entre los peces
como un animal muerto
con los repartidos huesos hechos un souvenir
para aquellos monstruos submarinos
que el productor de cine no ha descubierto todavía.

Las travesuras y osadía de los elementos tienen que seguir.
Toda esta ondulación y movimiento tienen que seguir.
Yo conozco a marineros de sangre fría con fichas en todos los mares
que me han contado espeluznantes historias de película
de aventuras que han tenido en las esquinas más calientes
de estas patadas-de-mula
y de cómo han orado a Dios
solicitándole una cita
en cualquier punto de reunión sobre un mar
neutral para firmar un pacto de tregua
o de paz.

Yo he visto a hombres llorar como niños extraviados de mamá.
Yo he visto a hombres envidiar el vuelo de aviones y cohetes.
Yo he visto a hombres orar como santos en la hora del peligro.
Pero toda esta rivalidad de átomos y tiempo
tiene que seguir aquí próxima
a la Estupidez y Falsedad
de estas máquinas con memoria puestas entre nosotros.
Para este bote es sólo cuestión de olas
de espumas
para la continuidad de sus días-agua y rumores de caracoles.
En cambio
besos e hipocresía
tienen que seguir
aquí junto a los que en realidad somos un poquito
más bajos que los ángeles
sólo para comprobar
que en realidad somos
el único semen puro
que inmortalizará
la verdadera Era del Hombre.
…Somos la raza de POETAS
conocidos únicamente entre los otros
por nuestros pequeños nombres de hombres
Pero nosotros hermanos
que lo poblamos todo de poesía
ciudades con nombres de poesía
inventos con nombres de poesía
deportes con nombres de poesía
sucesos con nombres de poesía
suicidios con nombres de poesía
asesinatos con nombres de poesía
guerras con nombres de poesía
pecados con nombres de poesía
poemas con nombres de poesía
también hemos de morir
aunque cantemos
en nuestras cadenas
como el mar.

En el último de los tres días de mi primer plenilunio
sobre este pedazo de tiempo relegado a lo líquido
fue cuando se volvió a escuchar el motor del bote
acompañado de la música de un radio a todo dar.

Una prostituta me sonrió desde la puerta de su camarilla.
El capitán encendió un cigarrillo.
El humo iba delante de él.
La precisión de la brújula apuntó sin hesitar contra las primeras gotas del alba.
Al rato
un hombre con sotana hizo las estaciones de la cruz.
Un escuadrón de pelícanos en formación de bombarderos
dio el golpe de gracia a nuestro temor.
La tregua del mar se había consumado…
El rumor de los caracoles se oía claro entonces.
Y todo mundo creíamos escuchar la triste biografía del mar.

Mi sueño de marinero proyectó nuevas dimensiones sobre la alegría de los puertos.
(Por un instante fui uno con el bote y el mar)
Me dije:
Desde hoy voy a poder mirar hacia atrás
como desde la ventana de un automóvil en marcha
sin temor de trocarme en columna de agua salada
porque alguien o algo
aún tiene oraciones
tanto para mí
como para los descendientes de la mujer de Lot.

¡Que oraciones me traigan! ¡Que oraciones me lleven!

La soledad del hombre es demasiado grande para
entregarse de un solo a los caprichos del mar.

Con la misma intensidad de mi primer,
segundo y tercer movimientos sobre lo indomable
quiero que se verifique hoy frente a las playas de mi pueblo
un solo rito universal de olas y espumas
y un bote sobre el mar
y que se halle alguien que las contemple
desde el lugar de mi ausencia sobre el barranco
frente al mar aunque el resto del pueblo
anduviera de espadas contra él.

La esperanza de una generación grande
si la medimos por el tiempo
que un mar tarda
en ponerse en forma
para la Eternidad.

Es sobre el mar
que debemos mirar
si hemos de conocer
la verdadera Edad del Hombre
ignorado por tanto tiempo
entre dos gotas de agua
alojadas en el misterio
de dos fosas nasales
sin ruido y sin tiempo…

La otra noche cuando el mar estaba en calma
el viento sopló
el son de mil:
“Rinqui-tinqui-tín
All dem gial de rinquitinquitín”
suavemente por encima
de los techos de mi pueblo.

El Sim-sáima-si-malóo
fue el primer canto de gallo hacia el amanecer.
La alegría de los peces era nuestra.
Y todos nuestros dientes
se mantuvieron
en una fila recta.

Si yo fuera Mayo

Si yo fuera Mayo

Si todos los sucesos del calendario
fuesen sim-sáima-sima-ló con hojas caídas
y
un negrito y una negrita
serpenteando la cadera
hacia la madrugada
con o sin luna
sobre el techo del mundo
al son del “zopilote
que desenvaina
su yarda y media
contra la hija
de doña nedia
y shique shaque shiqui shaque
rempujando rempujando y rempujando
hasta que que…”
entonces tendríamos
razón suficiente
para contemplar las cosas
desde el ángulo-patas-arriba
del murciélago
colgado desde el cielo-raso del universo
cargado de días
incluyendo también
el del primero de mayo
en todo el mundo:
con desfiles
carteles
portadores de carteles
manifestantes
las palabras manifestantes
las palabras manifestantes

pero desoídas desamadas descachimbadas
dentro del orgullo
de tantos trabajadores
que aunque siendo tales
no todos comen pan
ni sudan de la frente
ni tendrán un aumento de sueldo
ni mucho menos nuevas promociones
hacia el antiguo oficio de hacer dinero
dentro de las marchas y protestas
por máyaya lasiqui má-yaya-o…
con los pies de los policías
bailando sin querer: sim-sáima-sima-ló
entonces yo bailaría
contento
en el centro de la rueda de mayo
con mi danza haciéndose agua
y mi soledad
una con las lluvias de la primavera
ya por fin entendido en lo verde
comprendiendo la voz del pueblo
—que es la voz de Dios—
gritando desde lo alto de un palo-de-mayo:
máyaya lasiqui máyaya-ooo…

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TRISTE NANA – Lucía Solana Pérez

(A los niños
a los que el hambre y la droga
pueden quitar la vida.
Otoño 1996)

A la nana, nana,
duerma la criatura.

A la nana, nana,
que el hambre
le duele,
que hambre
ya tiene.

Mójenle los labios
de azúcar,
que leche no hay,
y llora su suerte.

A la nana, nana,
duerma la criatura,
que canta la pena,
que baila la muerte,
que el hambre despierta
y el llanto le vence.

A la nana, nana,
duerma la criatura;
por la droga, droga,
va mamando muerte.

A la nana, nana,
ya es todo silencio.

A la nana, nana,
a la nana, nana…

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Donaciano Bueno Diez

Donaciano Bueno Diez

Editor: hombre de mente curiosa, inquieta, creativa, sagaz y soñadora, amante de la poesía.

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